Ir al contenido principal

Entradas

Tiempo de transición

Ya son casi cinco meses desde que me mudé a Barcelona y he de admitir que he venido a tierras catalanas por amor. Sí, el amor es lo único por lo que me he permitido dejar Madrid, aún teniendo un trabajo cómodo y una vida establecida.
A los 43 años iniciar todo un cambio de vida, es una tarea titánica, sobre todo porque supone abandonar el confort que nos da lo ya conocido. Aunque dentro de la misma incomodidad, se encuentra un estado de curiosidad que me moviliza por dentro y que permite adentrarme en un nuevo camino totalmente desconocido, pero a la vez fascinante por el reto que conlleva.
El proceso no está excento de crisis y de dudas. A veces me desespero porque siento miedo si veo mi vida estancada, aunque no es así, porque desde que llegué he llenado mis días de actividades: ahora estoy terminando el segundo curso de lengua catalana y la semana que viene comienzo el próximo, he pillado un trabajo de 20 horas que me permita mantenerme mientras me ubico en la ciudad, he ido 25 di…
Entradas recientes

Colectivización y respeto de la vulnerabilidad emocional.

Yo creo, que ellas confiaban en mi fortaleza para superar los retos que la vida siempre me ha presentado, si no, no hubiesen escogido morir a mi lado. He sido egoísta en algunas ocasiones, pensando que mi madre (2016) y mi tía (1999) (la hermana de mi padre y para mi, mi otra madre), no me habían tomado en cuenta cuando ambas murieron por suicidio. Llegué a pensar que incluso, habían sido ellas, las egoístas por no tomar en cuenta mis sentimientos y mi amor por ellas. Ahora, no lo pienso así, hoy en día creo que ellas me conocían profundamente y sabían que yo iba a tener la sabiduría para integrar su decisión de morir.
Mi tía, minutos antes de morir, me llamó por teléfono, pero al no responder a la llamada, me dejó un mensaje en el contestador. También me dejó una carta de 4 páginas donde me explicaba todo los trámites que tenía que hacer: organizar sus cosas, las de sus hijos, las cuentas bancarias, el coche, todo¡. En aquel entonces yo contaba con 24 años, aún me recuerdo actuando …

Paleta de colores y emociones

Nací impregnada de nostalgia, como si se tratase de un velo que cubre mi ser mas íntimo, quizás en eso se basa mi sensibilidad y por eso necesito escribir, para tratar de dar salida a esta amalgama de sensaciones y pensamientos que se me agolpan en el pecho y en ocasiones no me dejan avanzar. Así también soy en el sexo, cuando necesito hacerlo y no tengo la posibilidad, la inquietud me invade, el nerviosismo se apodera de mi y necesito dejar que fluya esa energía, drenarla de alguna manera, ya sea haciendo ejercicio físico, masturbándome, bailando o escribiendo.

La energía sexual y la nostalgia, son mis musas. La tristeza en cambio me anula, me roba el sentido de vivir y de experimentar la vida. Cuando me siento triste no escribo, es por ello que llevo un año sin casi hacerlo, a pesar de que ha sido uno de los años que mas crecimiento personal he experimentado, me ha costado mucho narrarlo, porque durante el luto, he vivido mas bien metida dentro de mi.

También soy sinestésica, me se…

Italia: tus cenizas, el amor y yo

Tres semanas de viaje con un propósito: llevarla a recorrer Italia. Era su sueño, siempre lo decía con la alegría de quién quiere que se haga realidad. Mamá yo te llevaré a Italia, ya verás, nos iremos de vacaciones las dos el año que viene y por fin la conocerás. Eso fue lo que le prometí unos meses antes de que la enfermedad la devorara con la angustia, el miedo y el deterioro mental, propio de un deterioro cognitivo. Hace dos semanas que iniciamos este viaje juntas. Preparé con cuidado un saquito de terciopelo color ocre y dentro coloqué parte de sus cenizas. Metí el saquito en mi minimochila y la llevo detrás, colgada de mi espalda, mostrándole todos los lugares bonitos que tiene esta tierra. Ayer, en lo alto de un pueblito medieval de la Toscana, pude sentirla a mi lado. De repente y sin buscarlo me invadió una sensación de sobrecogimiento y emoción, sentí ganas de llorar de emoción pura: en ese momento sabía que ella estaba conmigo. Entonces tomé una ramita de un olivo y la metí…

Inicio de la Primavera 2018

Hace 8 días que Primavera, a venido a visitarnos. Aún hace frío pero los días buenos se van alternando con los malos, Poco a poco los buenos le ganarán la partida a los malos, como la vida misma.
El clima de Barcelona es benevolente, no es tan crudo como el de Madrid, lo que me permite disfrutar cada día sin tantas capas de ropa encima, eso me hace sentir la libertad de movimientos. Cuando estoy enfundada en sweteres, bufandas, gorros, guantes, botas, calcetines gruesos, me siento como una especie de robot oxidado, a quien agacharse a recoger un guante caído le cuesta un mundo. Imagínate andar así todo el día, caminando por la calle, subiendote a un autobús o en el metro, donde hay que quitarse por lo menos el abrigo, para no morir asfixiada del calor de la calefacción. Todo es una odisea.
Cuando vivía en Venezuela pensaba que vivir con frío era "muy elegante", porque veía a las personas en las películas de t.v, vestidas con unos atuendos que distaban mucho de la simpleza de …

¿La vida es sencilla?

La vida es mas sencilla de lo que a veces se piensa, solo que hay que estar preparado para tomarla tal como se presenta.  Agobiada por mis sentimientos y mis pensamientos, busco distraerme para tomar contacto con el mundo exterior: visito un centro comercial y me meto en una tienda para ver ropa, me compro algo y sigo mi camino. Me detengo en una plaza abarrotada de turistas, me siento en un banco al lado de un chico italiano cuya pareja es una mujer que está sentada en una silla de ruedas y ahí me quedo, contemplando la "Sagrada Familia", mientras me como un brownie, que saco del fondo de mi mochila. Vuelvo a meterme dentro de mi. Caigo nuevamente en una especie de ensimismamiento, que busca escarbar el porque siento lo que siento. Que complicada soy a veces, tengo que salir de dentro de mi y olvidarme un poco de todo este torbellino de sentimientos que estoy experimentando. La vida no es tan complicada mujer!, me repito esa frase mientras pedaleo fuertemente como queriendo…

Mis Sentimientos como inmigrante

Madrid a quedado atrás, casi diecisiete años de mi vida establecida en esa ciudad. Un viaje que inicié con el sueño de descubrir que se podía vivir de una forma diferente a como me sentía en Venezuela. No encontré la felicidad en Madrid, pero si viví un sin fin de experiencias que me han vuelto, quizás un poco más sabia. De echo creo que me marché de mi ciudad (sí, me siento un poco madrileña), con el sabor amargo de no haber encontrado allí la satisfacción de formar parte de una sociedad por la que quise ser adoptada. Creo que España no es un lugar para todos, solo lo es para algunos: los que han nacido, vivido y crecido allí. También es cierto que siempre seré una inmigrante y esto es un sentimiento que me acompañará hasta el final de mis días. Incluso si decido volver a mi país, ya no perteneceré a él,  a cambiado tanto Venezuela desde que me marché en el 2001, que lo veo como un lugar desconocido,  que me queda lejos en costumbres y en visión de vida. ¿Quien soy?, ¿A donde voy?, ¿…