lunes, 29 de junio de 2026

Semana 31 de mi segundo embarazo (29/06/2026)

Esta semana se está haciendo realmente difícil, la primera porque la panza que tengo es muy grande y ya me esta siendo caso imposible moverme con agilidad y lo segundo es que ha coincidido con la entrada de una ola de calor tan bestia, que hemos pasado literalmente del frio, al ambiente más torrido e insoportable para un cuerpo que cada semana tiene que adaptarse a muchos cambios.

Desde entonces el mal humor humor no me ha abandonado, cualquier explicación que me pida más energía de la normal me recalienta. Si fuera por mi estaría todo el día en modo cerebro plano. Es como si estuviera aterrizando en el planeta parto, es decir una especie de ensimismamiento e introspección en el cual necesito estar sin que nadie me moleste. Hasta el exceso de luz dígase sol o luz artificial me molesta. Lo único que me mantiene conectada al planeta tierra es mi hija Laia, solo me apetece estar con ella, jugar con ella, tocarla, quererla aunque la nena me salió un poco "esquerpa" como buena catalana que és. 

A ver como van las cosas las siguientes semanas, solo espero que refresque un poco porque sino no hay cuerpo que aguante. 

Foto con mi papá.

lunes, 1 de junio de 2026

Mi segunda hija: Jana

Amada Jana,

Tienes 27 semanas dentro de mi, estar embarazada de ti es una sensación continua de tranquilidad y dulzura. 

Estoy teniendo un embarazo buenísimo, aunque con la llegada del calor extremo de forma abrupta y sin previo aviso, me siento más aplatanada.

Tu hermana Laia, el teu pare y yo, te estamos esperando con mucha ilusión. 

T'estimem moltíssim petita nostra. 



jueves, 28 de mayo de 2026

Nuestra hija Laia

Laia es una niña-bebé feliz, a veces siento que es luz pura porque su risa lo inunda todo, desde que se despierta hasta que se duerme. Aunque es cuando toca dormir, cuando llora para forzarnos a dejarla seguir leyendo cuentos. Normal, tiene tanta vida y tanta curiosidad que necesita seguir explorándolo todo. 

Y ahora que la veo dormida, es la imagen preciosa de un angelito que nos acompaña en este camino llamado vida. 

Laia te amamos, gracias por escogernos como padres.

martes, 19 de mayo de 2026

La meva petita Laia

Querida Laia,

La vida me ha regalado tu presencia y eso me hace sentir infinitamente bendecida. Ya tienes 19 meses y observar el mundo a través de tus ojos es tan apasionante, que cada día te doy gracias por estar iluminando mi vida. 

Tu risa sonora, que a veces se transforman en carcajadas, tus palabras bisílabas que quieren comenzar a transformarse en trisílabas, tu mirada que me reta cuando sabes que no me gusta que tires el plato de comida al suelo, tu fase de artista que tiene las paredes y los muebles de casa pintados de creyones de colores y tu palabra favorita de este momento: "colors" que repites hasta el cansancio porque quieres pintar. 

Mi mundo está lleno de una alegría plena que no había conocido hasta ahora y todo gracias a ti.

Te amo mi reina

martes, 1 de julio de 2025

Hola mamá

Querida Mamá, 

Hace 10 meses y 2 semanas que nació Laia. Quiero que sepas que tienes una nieta preciosa, tiene unos ojos grandotes de un color que no se muy bien como nombrarlo, porque son entre grises y verdes. A través de ellos observa el mundo con mucha curiosidad, como si todo lo quisiera abarcar al mismo tiempo. Está observando una cosa y al segundo ya quiere ver y tocar otra y otra y otra. 

Ya ha aprendido a gatear, bueno es una especie de gateo porque se va arrastrando con muchísima rapidez sobre su panza, mientras se empuja con los pies y las manos. Se ha de tener muchísima fuerza para poder hacerlo así y no a cuatro patas. Sin embargo, hace unos días que se pone en cuatro patas y gatea, pero lo combina con arrastrarse por el suelo. 

A las personas de la calle, cuando salimos con ella, les llama mucho la atención, Laia les mira y les sonríe y eso derrite a cualquiera. Las personas exclaman: hay que bonita!

Nos gusta vestir a Laia cómoda, siempre con prendas que le permitan moverse, de algodón orgánico y todas con la misma forma para no hacernos líos a la hora de vestirla. Tomé la decisión de no significarla tanto como una niña, es decir, no le pongo lacitos en la cabeza, a parte odia tener cualquier cosa que le apriete el cráneo. Poquísimas cosas de color rosado, la mayoría colores neutros, incluso azules y verdes que me encantan. No le hemos perforado las orejas, aunque su abuelito Carlos, le regaló unos pendientes de oro. Su papá dice que no quiere marcarla como una vaca, jejejeje y a mi me da miedo que se le enganchen los pendientes con la ropa, los jerseys o con cualquier cosa que la pueda herir. Así que ella cuando sea más grandecita decidirá si los quiere llevar. 

Mamá, te siento muy dentro de mi. Es cómo si todo el amor que me diste en mi infancia, se lo estoy dando ahora yo a ella. Cada día le digo que la amo. 

A veces hago el ejercicio de imaginarte con ella, pero no sé porque me cuesta un poco. Puede que sea doloroso para mi no poder compartir esta etapa contigo. Sin embargo, hay una parte de mi que lo acepta tranquilamente y no me como la cabeza con eso, porque como ya te dije, yo siento que a través de mi amor estás cada día acompañándonos. 

Presiento que Laia será una persona que buscará sentirse libre e independiente, es cómo si hubiese venido a romper con moldes establecidos. No la veo como una persona conservadora, todo lo contrario innovadora. Quien sabe!

Mamá te queremos mucho. 

Tu hija,

Princesa 

miércoles, 10 de abril de 2024

Estoy embarazada¡


Hoy cumplo 16 semanas y cuatro días de embarazo. Es mi primera experiencia llevando un ser dentro de mi. Tantos años tratando de quedar embarazada y nunca fué posible de manera natural, solo la ciencia a podido lograrlo y por supuesto al empeño de su padre, quien es la persona más importante en este relato. Gracias a su deseo, a su empuje, a su tesón y a sus ganas de formar una familia, hoy estoy viviendo una experiencia vitalmente poderosa. 

Me gustaría poder vivir esta experiencia sin miedo, pero siento que los médicos ginecólogos ven a las mujeres embarazadas como seres a los que hay que guiar y decirles exactamente lo que tienen que hacer, cómo si las mujeres no supiéramos nada sobre esto. Hay una negación del instinto maternal en pro de la medicalización y el ejercicio de poder sobre nuestros cuerpos. Y si que es cierto que necesito orientación, pero lo que más recibo del mundo médico es miedo. Esto no me permite disfrutar, ni ilusionarme de esto que estoy viviendo. 

Es por ello que he decido ser valiente una vez más, porque es la única manera de poder sobrellevar un embarazo dentro de un sistema sanitario que en lugar de percibirlo como un ser que acompaña, lo siento como una amenaza para mi cuerpo. 

Ya iré contando. 

lunes, 27 de noviembre de 2023

Cambio de valores: El estado de bienestar.

Para poder transformar el dolor de la pérdida y darle un sentido transcendental a todo lo que he vivido, me he visto en la necesidad de deshacerme de aquellos valores que no me permitían avanzar en el sufrimiento, por ejemplo: aceptar que la vida no se tratar de ser feliz, sino de conseguir una buena vida alcanzando el bienestar. Y el bienestar es una mezcla de estados de tranquilidad emocional a largo plazo, que conlleva a vivir con estabilidad y coherencia. 

Eso no significa que el estado de bienestar esté reñido con las sensaciones de placer y la felicidad. El estado de bienestar emocional puede englobar un conjunto de sensaciones, que permiten poder sentir la vida con todos sus matices. Y me refiero a sentir la vida con todos sus matices, porque la tristeza, la nostalgia, la ira y la insatisfacción también forman parte de la vida, aunque sean sensaciones menos agradables que la del placer o felicidad. 

Otro valor del que he tratado de deshacerme es el sentirme bien si consumo bienes o experiencias. En un momento de consumismo exacerbado, donde eres lo que tienes o lo que vives y esto te presiona a querer experimentarlo todo y a querer tener de todo para poder "ser feliz" decidí bajarme del carro, eso no significa que de vez en cuando no tenga ramalazos de necesidad de consumo, pero los interpreto como producto de estados agónicos que luchan por querer sobrevivir  dentro de mi, para sentir que pertenezco a esta sociedad. ¿Cómo lo estoy haciendo? pues incorporando el valor de la austeridad como modelo de vida. Y vivir con austeridad significa consumir solo lo necesario y mantenerme alerta a mis modelos antiguos de consumo para ver que los activa (consumo de bienes y de experiencias). 

Para lograr ser coherente con mi modelo de austeridad, he incorporado el reciclaje a todo nivel, así puedo obtener cosas que necesito sin necesidad de comprarlo. Por ejemplo, mi casa en Barcelona está amoblada de cosas que he encontrado en la calle y que otras personas han tirado prácticamente nuevas: sofás, sillas, un congelador, una exprimidora de zumos, una licuadora de vaso, una tetera eléctrica, platos, cubiertos, ollas, sartenes, radios, auriculares inalámbricos, zapatillas deportivas, botas para salir, vestidos, sudaderas, cosméticos, aspiradora, incluso comida envasada que tiran supermercados y que están en perfecto estado. Podría seguir enumerando cosas, pero son demasiadas las que puedo obtener sin necesidad de gastar dinero. A veces pienso que la gente está realmente tan desconectada de la vida y del planeta que pueden permitirse el lujo de deshacerse de cosas, simplemente para sustituirlas por otras. Tener este nivel de austeridad y el acceso a tantas cosas, me ha permitido también poder ayudar a muchas personas que durante el confinamiento por la pandemia, la inflación que ha venido después y personas migradas necesitaban comer y vestirse. Experimentar este cambio de valor, me ha reportado tranquilidad. 

(ENTRADA EN CONSTRUCCIÓN)




Semana 31 de mi segundo embarazo (29/06/2026)

Esta semana se está haciendo realmente difícil, la primera porque la panza que tengo es muy grande y ya me esta siendo caso imposible moverm...