lunes, 21 de diciembre de 2020

¿Contruyendo edificios?

 "Si quieres yo te cuento, las cosas que te pasan cuando te abres al amor dejando la cadena echada" dice Marwan en una de sus canciones. En ella habla de como nos entregamos al amor de una relación con miedo a que nos hagan daño, por lo que no ponemos toda la carne en el asador, vamos poquito a poquito y cada error y cada golpe que recibimos durante ese transitar con la persona escogida, nos retraemos y nos escondemos. En lugar de decidir jugárnoslo todo porque ya hemos escogido estar con esa persona, vamos con miedo transitando la relación con la maleta hecha puesta en la puerta por si acaso hay que salir corriendo, por si nos hemos equivocado en escoger a esa persona. Dudando de la elección que hicimos, preguntándonos una y otra vez si habremos acertado pero no importa, la maleta está hecha para salvarnos.

Todas andan locas buscando quien las ame, sin embargo pocas saben que nadie te amará más de lo que te amas a ti misma. Tampoco es lo mismo una relación a los 15 años donde nadie te ha hecho daño, que una relación a los 40, donde ya vienes con tu mochila de experiencias cargada en la espalda, pero también con recursos que te han permitido resolver aquellas situaciones a las que te has enfrentando. ¿Entonces a qué le tienes miedo? ¿por qué te frenas? ¿crees que la otra persona no va a notar que vas a medio gas? Si no tomas la decisión de jugártela con todas tus fuerzas, quédate encerrada en tu habitación y no le des la vara a nadie diciendo que buscas una relación. El miedo no es un buen aliado del amor, porque no le permite crecer, más bien lo asusta.

Construir una relación es como embarcarse a construir un edificio, primero necesitas el terreno, luego los materiales, después los pilares para que sujeten toda la estructura y no se te venga el edificio abajo cuando haya un temporal o un terremoto. Y lo más importante son las ganas de llevar a cabo la obra, teniendo la madurez de saber que costará acabarla, pero mientras vas construyéndola la disfrutarás hasta el final. La sudarás también. Sin embargo, si los pilares los has construido bien sólidos porque tu objetivo fué construir un buen edificio, valorarás que de vez en cuando tengas que hacer sacrificios para continuar la obra. Es por ello que si durante la construcción de tu obra, se te viene abajo una columna o pusiste mal una pared, un tabique o una ventana, no tendrás la actitud de destruir toda la obra, sino repararás lo que se ha dañado y con el mismo empeño tirarás adelante. Habrás puesto en valor el amor que has invertido en hacer toda la estructura y no te permitirás destruirla por todo lo que te ha costado. ¿Alguna vez has sentido algo así? yo sí y desmontar un edificio duele la vida. Y cuando no duele, es porque o no construiste nada o pasaste de puntillas poniendo láminas y enchufes porque con eso ya te bastaba. 

Las relaciones no tienen que ser sufridas, pero si una parte quiere un edificio y la otra tiene miedo, pero acepta embarcarse en la construcción, dicha situación ocasionará sufrimiento a ambas personas, por no llevar el mismo objetivo común. Será un desastre. No puede haber relación sin un objetivo común. Solo habrá ausencia de una de las partes y de la otra habrá reclamos para que haga el trabajo que dijo que "quería hacer".

¡Bienvenidos a la madurez que otorga el compromiso¡ 






Feliz Navidad 2020

 Hoy entramos en la era de acuario: 21 de Diciembre de 2020. Casi se marcha el año 2020, que año tan raro, que vida tan rara, todo es tan raro en estos tiempos que no tengo tiempo de asimilarlo. 

Un año lleno de restricciones, confinamiento, toque de queda, prohibido salir, prohibido abrazarse, prohibido besarse, prohibido tocarse. Son malos tiempos para el amor, para la confianza y para el acercamiento.

2020 el año de la soledad confinada. El año donde nos dimos cuenta que la tierra necesita parar para poder sobrevivir. El año de la tristeza y del duelo. Y a mi se me han venido todos los duelos de golpe. Sí, es diciembre y tengo todos los duelos activos, aquellos de quienes acompañé este año a marcharse, incluso el mío propio. 

Mi duelo, mi tristeza, mi rabia, mi todo desbordado. Mi soledad, mi ausencia, mi poca felicidad. Mi no ser, mi ser que se perdió cuando pensó que podía amar sin tristeza. 

Mi yo se perdió, soy la "dramaqueen" que se castiga por sentir como siento. Yo que pensaba que no sentía y que una vez al año me emborrachaba para sacar de mi todo lo que estaba atascado en el medio de mi pecho. Ahora siento demasiado, las sensaciones me desbordan. Todo me duele, incluso la vida me duele.

Tengo depresión, pero creo que lo que tengo es falta de amor propio, rabia contenida. ¿Cuántas corazas al corazón me he puesto a lo largo de mi vida, cuando vislumbrando mi propia fragilidad no quise ser una vulnerable a quien arrasaran? Sin embargo, aquí estoy arrasada. Van mejor las corazas al corazón, ¡créeme el mundo es hostil¡ Te pones tu coraza, no sientes y vas por la vida como si nada pasara. Mirandolo todo desde lo alto, como si no fuera contigo. Perdona si me hago la victima, pero tengo rabia. No se a que le tengo rabia, quizás a mi misma, tal vez a la vida. 

Lo siento, este no es un escrito para que seas feliz leyéndome. Es mi realidad de ahora y mi rabia aflora. 

Feliz Navidad a quienes la puedan tener.



Hola mamá

Querida Mamá,  Hace 10 meses y 2 semanas que nació Laia. Quiero que sepas que tienes una nieta preciosa, tiene unos ojos grandotes de un col...