Entrar en este otoño de 2017, es como empezar atravesar el tunel del tiempo. Cada día que se sucede, van trayendo a mi memoria, sin ni siquiera quererlo, recuerdos de cada cosa que ocurrió el año pasado a partir del 2 de septiembre.
Cada acontecimiento vivido se manifiesta en mi mente de forma espontánea: cuando voy en bici hacia el trabajo, o cuando subo las escaleras del portal, cuando llego a casa, da igual donde esté o que haga, Ella aparece en mi mente y mi corazón la siente.
Hoy para distraerme del sentimiento de tristeza, tomé el autobús 27 que atraviesa Paseo La Castellana, con intención de bajarme en Cibeles. Iba distraída pensando y me pase de parada, así que me baje en Neptuno. Había una manifestación en la calle, lo que me obligó a meterme en un mercadillo que se estaba celebrando dentro de uno de los edificios que bordean la plaza y de repente cuando entré casi me vengo abajo. Contuve con todas mis fuerzas las ganas de llorar que me invadieron, mi corazón dió un vuelco cuando recordé que estuve en ese mercadillo el año pasado junto a mi madre y mi abuelo. Dando un paseo nos metimos allí y ellos se hicieron una foto supergraciosa, con unos sombreros vintage. Por hacerse la foto y subirla a instagram, les obsequiaron dos billetes para pasear en el bus turístico de Madrid.
Mi mamá ese día estaba contenta, se rió mucho haciéndose la foto. Yo me sentí feliz por ellos, de regreso mi abuelo me contaba historias de su vida, me encantaba escucharle. Fue una tarde preciosa, a veces siento que no aproveche todo lo que pude, aun estaba dentro de mi fase egoísta y añoraba vivir sola, sin tantas responsabilidades.
La enfermedad de mi madre fue difícil para mi, porque nunca supe a que me estaba enfrentando, todos decían que era depresión, mientras yo luchaba por entender que era mas grave que eso, que era una enfermedad mental degenerativa.
El final de la historia es el final mas triste que cualquier historia puede tener, pero es el que me ha tocado vivir y ya nada puedo hacer para cambiarlo.
El otoño volverá a hacer caer mis hojas entumecidas de dolor y dejará desnuda mi alma. Para que el invierno la cubra de frío, preparándola para su renacer en primavera. Bienvenidos al ciclo de la vida.
La foto de abajo es una muy especial para mi. Cuando tenia 5 años, mi hermana tenía pocos meses, mi madre nos llevó a un fotógrafo para que nos hiciera una sesión de fotos. Ella nos vistió y nos peinó, yo me sentí tan bonita y amada, que me hizo sentir especial. Siempre fui muy especial para ella, lo sé. Esta foto estuvo colgada en el salón de su casa siempre.
Te amo mamá.