lunes, 18 de septiembre de 2017

Aprendiendo a fluir

En ocasiones, cuando creo que ha llegado el momento de tomar decisiones  importantes para mi vida, el  miedo me paraliza. Creo que se debe a que coloco sobre mis hombros altas expectativas, que generan sentimientos a los que no estoy acostumbrada,  trayendo como consecuencia que se me atragantan en el medio del pecho y no puedo gestionarlos.

Los sentimientos, benditas emociones que nos permiten sentir que estamos vivos. Cuantas veces me he saboteado a mi misma para evitar sentir mas de lo debido, sintiendo que iba en contra de mi naturaleza, pero que haciéndolo podía controlar el sentirme vulnerable.

Aun tengo miedo de sentir, aun me autosaboteo, sin embargo soy consciente que ya lo peor que me podía pasar en la vida ya me pasó, ¿Entonces por que sigo aferrándome a querer controlar mis emociones y no fluir al compás de mi corazón?. Quizás al igual que se hacen ejercicios para tener un cuerpo espectacular, también hay que hacer ejercicios para que nuestro corazón lata generando emociones positivas aun en situaciones difíciles.

Bueno, no seré tan exigente conmigo misma porque a raíz del suicidio de mi madre y el duelo posterior en el que estoy sumergida,  mis emociones han salido a raudales, buenas y malas, todas ellas estaban contenidas detrás de un dique que construí para que nada me hiciera daño. Ahora siento más, fluyo más, trato de entender más a las personas.

Trato de no aferrarme a nada y a la vez agradecer los espacios compartidos y las vivencias obtenidas. Pero aun aprendo, no todo está dentro de mi como me gustaría que estuviese. No se, tengo tanto para gestionar que me cuesta saber por donde empezar.

No hay comentarios:

Hola mamá

Querida Mamá,  Hace 10 meses y 2 semanas que nació Laia. Quiero que sepas que tienes una nieta preciosa, tiene unos ojos grandotes de un col...