domingo, 11 de enero de 2015

Cuando dejas de gustarme

Suele ocurrirme que cuando decido cerrar puertas con alguien ésta decide reaccionar.

Recuerdo una vez, de esas veces en las que lo di todo en una relación y mi chico iba, venía, entraba, salía, me olvidaba, me recordaba y vuelta a empezar. Así dos años, hasta que una especie de: ya no aguanto más! se apoderó de mi, por lo que decidí pasar pagina y continuar mi vida. Dos meses pasaron y él volvió a buscarme pidiendo que volvieramos, que nos casaramos. Tal era mi impresión al escucharle decir eso, que me quedé  absorta con todo aquello que me decía. A la vez pensaba: No me lo puedo creer!.

Mi respuesta fue: ''Hubiese dado un brazo por escucharte decir esto hace dos meses''. El intento besarme, yo gire mi cara, ya no me apetecía que lo hiciera. Abrí la puerta de mi apartamento y me metí dentro, dejandole allí solo con sus palabras y sus promesas. Continuó buscando un tiempo pero yo nunca mas le vi, habia dejado de sentir por él.

Y esa es solo una de las historias de muchas, que siempre me ocurren. Estoy ahí, lo doy todo, pido, aviso, busco, trato, insisto hasta que suelto y ya no más.

¿Sabes lo que me cuesta que un hombre  me guste de verdad verdad?. Es como encontrar una aguja en un pajar. Poquísimas veces me ocurre. Es cierto que ahora estoy en un momento en el que he decido divertirme, por darme una oportunidad para respirar.

Evidentemente, mantengo sexo con personas con las que soy a fin y que fisicamente me gustan. Pero no es lo mismo sentir que un hombre en específico me gusta para mí. Cuando eso me ocurre, significa que la persona me gusta en un 90%, dejando un 10% a la sorpresa. Me hace pensar en él desde que me despierto hasta que me voy a dormir. Y esto muy pocas veces me pasa.

Es por ello que cuando tengo que renunciar a ese sentimiento me cuesta hacerlo, porque se que llegar hasta ahí  y dar con esa persona me ha costado la de Dios.

Te echo de menos

Si algún día echas de menos a alguien, es mejor que se lo digas directamente. Quizás esa persona también te echa de menos y al decírselo coincidis en sentimientos. Y no hay nada mejor que sentir que somos correspondidos en lo que sentimos, es la magia de los sentimientos.

Ojalá fuera yo a quien echas de menos.

El Problema

El problema no es problema
El problema es que me duele

El problema no es que mientas
El problema es que te creo

El problema no es que juegues
El problema es que es conmigo

Si me gustaste por ser libre
Quién soy yo para cambiarte
Si me quedé queriendo solo
Cómo hacer para obligarte

El problema no es quererte
Es que tú no sientas lo mismo

Y cómo deshacerme de tí, si no te tengo?
Cómo alejarme de tí, si estás tan lejos?

Como encontrarle una pestaña a lo que nunca tuvo ojos

Como encontrarle plataformas a lo que siempre fue un barranco

Como encontrar en la alacena los besos que no me diste

Y cómo deshacerme de tí, si no te tengo?
Cómo alejarme de tí, si estás tan lejos?

Y es que el problema no es cambiarte

El problema es que no quiero
El problema no es que duela

El problema es que me gusta
El problema no es el daño
El problema son las huellas

El problema no es lo que haces
El problema es que lo olvido

El problema no es que digas
El problema es lo que callas

Y cómo deshacerme de tí, si no te tengo?
Cómo alejarme de tí, si estás tan lejos?

Como encontrarle una pestaña a lo que nunca tuvo ojos

Como encontrarle plataformas a lo que siempre fue un barranco

Como encontrar en la alacena los besos que no me diste

Y cómo deshacerme de tí, si no te tengo?
Cómo alejarme de tí, si estás tan lejos?

El problema no fue hallarte
El problema es olvidarte

El problema no es que mientas
El problema es que te creo

El problema no es cambiarte
El problema es que no quiero

El problema no es quererte
Es que tu no sientas lo mismo

El problema no es que juegues
El problema es que es conmigo

Composición: Ricardo Arjona

Amistad incipiente

De vuelta a Madrid. ¿Qué hago aquí?, pues la verdad no lo sé. Creo que debería  buscarme un ancla, algo que me haga sentir la necesidad de estar en un lugar.

Las personas a mi edad, tienen sus hogares formados, sus hijos, su familia, su trabajo, sus amigos de toda la vida y permanecen en un solo sitio durante casi toda su vida. Yo tomé la decisión hace unos años de renunciar a todo eso porque no me hacía feliz: no era feliz viviendo en mi país y me marché. No era feliz en mi matrimonio y lo dejé. No tuve hijos, porque la infelicidad de mi vida sexual me hizo enfermar. ¿Será que soy una inconforme por naturaleza? a veces lo creo.

En estos días me sucedió algo que hizo saltar nuevamente mis alarmas: desde hace tiempo quedo con Paco, comparto momentos muy bonitos con él, es una amistad incipiente con visos sexuales (muy pocos o casi exiguos). El sexo no es lo importante entre nosotros (una lástima  la verdad, porque soy una persona muy sexual), pero me gusta estar con él. Además que se esfuerza muchísimo en que cada vez que quedamos sea en un lugar diferente, haciendo siempre cosas variadas. Tampoco es que nos veamos mucho, quizas cada 20 días. Pero para mi es suficiente.

La última vez, decidí llevarlo a Platea, un lugar muy de moda en Madrid. Me imagine que le gustaría el lugar y así fue.

Normalmente suelo ser siempre muy fría. No beso en los labios si no me besa. No soy cariñosa si no lo es conmigo. Y no es que no quiera, si no que como no sé en que andamos, pues le trato como una amiga más. Pero esa noche me ocurrió, que casi al final del tapeo, se puso muy cariñoso y yo me deje llevar (nada de besos, solo gestos de cariño). Me gustan los cariños ¿a quien no, verdad?. Y me pidio hacernos fotos juntos. Hago un parentesis especial aquí, porque me encantan las fotos y para mi fotografiar momentos es muy importante, no os imagináis cuanto. Así que esto me hizo emocionarme y a la vez no saber mucho como reaccionar. Sin embargo le pedí a una mujer que nos fotografiara juntos y luego nos pusimos a hacernos selfies graciosos. Nos reiamos y eso me hizo sentir extremadamente cómoda.  Pero  luego me ocurrió algo, caminando le tomé de la mano sin pensarlo, fue un acto natural. Y en segundos, me vi caminado agarrada de la mano con él delante de tanta gente y me corté toda. Le solté la mano, le tome del brazo y ya me hice un lío. Mi cerebro hizo cortocircuito. Sentí miedo, no quería que se pensara algo equivocado.

Al día siguiente me marche a Barcelona y durante 4 días me escribió todos los días. Algo raro pasa pensé. Nunca me escribe tanto. En una de las conversaciones me dijo que si decidia quedarme en Barna, le daría pena, porque se sentía comodo conmigo. ¿Y sabes qué? me gustó que me lo dijera, pero me asusté y me asusté mucho. Así que puse mi cerebro en modo selfcontrol, saqué mi escudo protector y me metí detrás de él.

Creo que a él le pasó lo mismo. Por que dejo de escribir, cada día. Estoy segura que también sintió miedo. Porque se estaba acercando mucho a mi. Sin embargo, se que de cierta forma esta muy pendiente, es el único chico que me he follado y que está en mi Facebook. Pero esto se debe a que con él no siento curiosidad de saber si está con otras personas. Y si lo está, bien por él, es una persona hermosa que se merece una buena mujer.

Quizás algún día esta sensación de querer ser libre se me pase y sienta la necesidad de juntar mi vida a otra persona. Un poco raro todo esto la verdad. 


miércoles, 7 de enero de 2015

Morriña

Aquí estoy, en Pontevedra (Galicia). ¿Qué hago aquí? Ser feliz!. Vine a llenar mis día de reyes, de cariño verdadero.

Ese que solo se consigue con personas que te quieren de toda la vida.

Llegar a la tierra de mis abuelos es arrugarseme el corazón. Escuchar a estos gallegos que fueron inmigrantes en Venezuela y que por circunstancias políticas tuvieron que regresar a España, con ese acento que no es de aquí pero tampoco de allá. Compartiendo mesa con tequeños, empanada gallega, cocido, hallacas y roscón de reyes. Mezcla de aquí  y de allí. Sintiendo una morriña que no desaparece ni en este, ni en el otro lado del ''charco''.

Así seré yo si llegara a tener la misma edad de mi abuelo. Tendré un acento de esos que no se saben de donde es, pero que me esforzare por tener, si es que continuo hablando español.

Sabes?, tengo hambre de mundo y quisiera tener la suerte de que la vida me ayude a comermelo entero. Siento mariposas en el estómago, cada vez que pienso en la libertad que poseo de poder volar.


domingo, 4 de enero de 2015

Tonterías las justas

Ya no me queda mucha paciencia para aguantar a personas con poca sensibilidad. Estos últimos meses me he dado a la tarea de mandar a freír  espárragos a mas de uno: el primero mi padre, quien se ha divorciado de mi madre hace 2 años y ni siquiera me lo habia comentado (tremendo personaje!), hace un rato a una tía, a quien le ha dado por hacer comentarios inapropiados vía  Facebook.

Pobre mujer, la llevaba atragantada hace un mes, la deje quietecita, pero volvió a herir mi sensibilidad y por supuesto ataqué como una leona. La he liado, lo sé, pero me da igual, es una de esas tías impertinentes que se creen que lo mejor es lo de ellos y mierda lo de los demás. Espero que al ver mi reacción, vía Facebook también, se sienta de la misma forma que me hizo sentir a mí. A ver si aprende a comportarse de una vez.

Hay personas que les encanta hacer daño de forma enmascarada y se sienten inmunes sencillamente porque nunca nadie las ha puesto en su lugar. Ya sea por que tienen la suerte de que los de su alrededor los respeten o porque saben como desarmar a las personas con maniobras de cuidado.

Mira que siempre trato de respirar profundo y dar una oportunidad, pero se que a veces doy demasiadas a quienes no se las merecen.

A ver como amanece mañana Hiroshima.

sábado, 3 de enero de 2015

Feliz Natal Coronel

Hace aproximadamente 9 meses dejé de escribirle al Coronel. Mantener contacto  con él  no me hacia bien, me hacia mantener una esperanza imposible  de cumplir: volver a verle. No me sé  su número de teléfono asi que lo borré  de mis contactos. Además estaba decidida a no seguir en esa situación. De no haber sido así, con mi capacidad de investigación seguro hubiese recuperado su número  de alguna forma. Mantenerme en contacto con él  me hacía  sentir inquieta, con el corazón  cerrado. Guardandome para alguien cuyo tiempo  ya pasó. Y que sencillamente  no volverá  nunca más. Dos países  nos separan. Dos vidas distintas también.

24 de diciembre recibo un mensaje en mi WhatsApp:

Semana 31 de mi segundo embarazo (29/06/2026)

Esta semana se está haciendo realmente difícil, la primera porque la panza que tengo es muy grande y ya me esta siendo caso imposible moverm...