Ya no me queda mucha paciencia para aguantar a personas con poca sensibilidad. Estos últimos meses me he dado a la tarea de mandar a freír espárragos a mas de uno: el primero mi padre, quien se ha divorciado de mi madre hace 2 años y ni siquiera me lo habia comentado (tremendo personaje!), hace un rato a una tía, a quien le ha dado por hacer comentarios inapropiados vía Facebook.
Pobre mujer, la llevaba atragantada hace un mes, la deje quietecita, pero volvió a herir mi sensibilidad y por supuesto ataqué como una leona. La he liado, lo sé, pero me da igual, es una de esas tías impertinentes que se creen que lo mejor es lo de ellos y mierda lo de los demás. Espero que al ver mi reacción, vía Facebook también, se sienta de la misma forma que me hizo sentir a mí. A ver si aprende a comportarse de una vez.
Hay personas que les encanta hacer daño de forma enmascarada y se sienten inmunes sencillamente porque nunca nadie las ha puesto en su lugar. Ya sea por que tienen la suerte de que los de su alrededor los respeten o porque saben como desarmar a las personas con maniobras de cuidado.
Mira que siempre trato de respirar profundo y dar una oportunidad, pero se que a veces doy demasiadas a quienes no se las merecen.
A ver como amanece mañana Hiroshima.
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