Hay que tener valor para hablar de esto que voy a narrar, voy a mostrar mi alma desnuda, quizás mas que nunca, pero deseo hacerlo con la finalidad de compartir una experiencia más de este camino de mi vida.
Acudí a la segunda terapia sexitiva con Sergio, esta vez iba con retraso de 15 minutos. Estaba bastante estresada la verdad, últimamente ese estado estaba siendo mi modo normal de vivir.
TERAPIA:
Me recibió como siempre con mucha amabilidad, así que pasamos a su cabina de masajes, me desnude y me tumbe en la camilla, boca abajo. Recuerdo que le dije: ''estoy tan estresada que no se si pueda desconectar''. Sin embargo, me tranquilizó explicándome que haríamos en esta sesión, hacia donde ibamos a ir, que partes de mi cuerpo iba a estimular para continuar el proceso de desbloqueos emocionales.
No se como con tan solo dos respiraciones profundas me fui a mi mundo mientras Sergio tocaba mi cuerpo, con cuidado, adentrándose en mi sexo con sus manos. Transmitiéndome calor, tranquilidad, subiendo mi energía sexual.
Estaba tan estresada que sentí que me iba a correr, pero esa no era la energía que necesitaba, no voy a su terapia a correrme, sino a lograr canalizar la energía sexual que me desborda. Y fue justo cuando sentí que no quería correrme, que transforme las ondas de éxtasis que sentía mi cuerpo, en otro tipo de sensación: dolor del alma.
Fue entonces cuando rompí a llorar, pero esta vez no fue como en la terapia anterior. Este llanto era diferente, me dolía!. Recuerdo que le dije: ''esto duele, pero no se de donde proviene ese dolor'' No era un dolor físico, era en el sentimiento, en el corazón, en la boca del estómago. Sentí abierto el punto donde se une el estomago con el esternón y todo estaba fluyendo. Lo siento no puedo explicarlo mejor, es difícil para mi traducir en palabras estas sensaciones. Mi cuerpo se puso en posición fetal, drenaba emociones, sentimientos que estaban ahí guardados y estaban saliendo. Sentí que no podía parar de llorar, estaba soltando dolor acumulado en mi cuerpo.
Me arropó, se sentó a mi lado. Salí de mi trance y cuando pude abrir los ojos, ya calmada, verbalice mi experiencia. El sentado a mi lado, me explico el camino que habíamos recorrido esta vez: ''Hemos hecho una limpieza de útero'', me dijo. No sería casualidad, que a los dos días siguientes haya venido mi regla a borbotones, justo en la mitad de mi ciclo. Es cierto que a veces me ocurre eso, pero sé que pasa cuando tengo conflictos emocionales que se instalan alli.
Mi cuerpo es muy sabio y aunque la medicina diga lo que diga, trato de escuchar mi cuerpo cuando me enfermo o cuando me duele. El es como mi coche (en esta vida me tocó un deportivo de alta gama jajajaja) y mi alma la piloto que está aprendiendo a conducirlo a través de este camino llamado vida.
DESPUES DE LA TERAPIA:
Lo impactante de la terapia, no solo ha sido la terapia en si misma, sino el camino que ha venido luego. Durante una semana entera he estado sumergida en un estado de sensibilidad y de búsqueda de paz, aunque mas que la búsqueda en si misma, mi conciencia a manifestado paz en momentos de conflictos (sobre todo laborales).
Creo que toda la energía desprendida ese día tocó mi corazón profundamente, es como si estuviera despertando al amor, con un miedo terrible, pero con una curiosidad absoluta. Incluso mi lenguaje se ha vuelto mas amoroso, permitiéndome expresar mis sentimientos sin cohibirme a ello, incluso con personas que recién han aparecido y con las que no tengo confianza aun.
Desde hace meses no ''follo'' con nadie. Y gracias a eso no he sentido vacío. Sin embargo, no he dejado de mover mis energías sexuales y esto me esta permitiendo reencontrarme conmigo misma, aportándome mas cosas positivas que si intercambiara sexo con otras personas. Quizás el éxtasis y el placer esté dentro de mi misma y no afuera.
También he tenido tentaciones: propuestas de sexo que en otro momento no hubiese dicho que no: hombres hermosos que solo desean momentos de disfrute sexual y que además follan de maravilla. No deseo eso para mi en estos momentos, pero a la vez han aparecido hombres que desde el corazón me han hablado. Hacía tantos años que no les escuchaba hablar refiriéndose a: el amor, el deseo, que buscan en las mujeres, la necesidad que tienen de sentirse amados y queridos o de como también ellos deciden rechazar sexo por sexo, por preferir vincularse a una mujer a través de un sentimiento.
No he de negar que siento miedo a todo lo que estoy sintiendo desde la última terapia. Es como si se estuvieran limpiando tuberías obstruidas dentro de mi propio sentir...y sentir me da vértigo. Pero sé que pasito a pasito, recuperaré a esa mujer que es capaz de amar por sobre todas las cosas, de una manera sana y sin dolor.
Feliz noche.
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