''Mañana me voy de viaje a Cadiz, así que si quieres que te invite a cenar para celebrar tu nuevo trabajo... Solo puede ser esta noche!!!! 😜 Justsaying.
Definamos el procedimiento como a ti te gusta: Tú eliges lugar, yo invito. Tú haces la reserva y yo te recojo a las 21:30.
Pero tendrá que ser uniforme casual, porque no me da tiempo a ir a ponerme como merece un date de esta dimensión''.
Aquel mensaje en mi móvil, llegaba por sorpresa. Anda!, pensé, que gran detalle. Me puse un poco nerviosa antes de escribirle que sí quería quedar, pero me armé de valor y le eche ganas. Va siendo hora de que entre la primavera en mi cuerpo y que mejor bienvenida que quedar a cenar con él. Apenas hacia unas pocas horas que nos habíamos visto, me había dejado en el portal de mi casa y se había despedido con un beso muy casto.
Su imagen me imponía, me gustaba, me seducía. Tan alto, que me sentía pequeña a su lado, ¿1,90 mts?, 41 años, mirada penetrante e interesante, cabello canoso, barba sexy, manos grandes. Acento madrileño, con un deje propio de los que llevan muchos años fuera de España. Sé que sabe que me pone, sé que puede percibirlo, sé que lee mis señales. Por mas que intento disimular, se que lo sabe.
Tatel fue elegido para ocasión, mesa para dos al lado del Dj. Hombre perfecto, conversacion llena de risas, lugar perfecto, dos Citadelle con Tónica nos embriagan poco a poco. En este momento amo Madrid y a los madrileños.
Siento como toda la tontería de las semanas pasadas se desvanecen en minutos, me rio, le doy un sorbo a mi copa y le escucho atentamente. Me pone lo sexy que es y el desparpajo que tiene. Sé que quiere conmigo y yo esta noche quiero con él. A que sabrán sus besos? ¿Cómo sera el tacto de su piel?. No dejo de ver sus manos grandes, me ponen!.
¿Vamos a tomarnos una copa en otro sitio? me dice invitandome a tomar un taxi, que nos llevara a cualquier lugar abierto a esas horas. Risas, mas risas, complicidad.
Mientras esperamos debajo del puente de Rubén Dario, me confiesa: Nunca vas a encontrar a nadie con quien estar. No hay hombres que tengan cojones suficientes para estar contigo. Eres una mujer diferente, con poderío, con genio y con un blog. Gracias por decirmelo, le repliqué, que sepas que tienes razón, pero no puedo encorsetarme en una relación de novios al estilo de cuando tenía 15 años.
Copas, risas, besos....me siento frágil en sus brazos. Este hombre besa con el morbo de quien a besado a miles. Me pone saberlo, me gusta que sepa que hacer para que me guste. Me gusta su libertad, pero a la vez siento que si pudiera tenerme siempre, lo querría, aunque ese siempre se resumieran en tres meses. A estas alturas ya no hay quien se resista. Soltamos amarras y nos dejamos llevar.
Entramos a la habitación negra de aquel hotel de colores, con las ganas efímeras de quienes quieren alargar los para siempre. No se donde quedó mi ropa, solo se que sus dedos y su boca, devoraron cada rincón de mi cuerpo. Salvaje, brutal y a la vez tierno, nuestros cuerpos no querían despegarse. Tengo síndrome de abstinencia mientras escribo este post.
Nunca aceptes menos de esto, me dice. Y recordé lo bien amada que siempre he sido. Te quiero, ¿quien dice que en este momento no nos queremos?, ¿quien dice que no es real lo que estamos sintiendo?, escucho sus palabras y siento que es verdad. Hay muchas formas de querer, ¿por que esta no es real?.
Perdi la cuenta de nuestros orgasmos, sabía perfectamente como llevarme al mismísimo cielo. Me recitó dos cuentos y me quedé dormida entre sus brazos, como si fuera un niña. Me abrazó tanto que me sentí protegida. ''No te preocupes mi niña, todo paso ya. Tienes un nuevo comienzo en tu vida. Ya nada te hará daño''.
Le amé. Gracias vida.
2 comentarios:
Me he quedado impresionado. Lo describes tan bien que se puede imaginar como si se estuviera allí mismo.
Enhorabuena...
Gracias por tu comentario!
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