viernes, 4 de mayo de 2018

Paleta de colores y emociones

Nací impregnada de nostalgia, como si se tratase de un velo que cubre mi ser mas íntimo, quizás en eso se basa mi sensibilidad y por eso necesito escribir, para tratar de dar salida a esta amalgama de sensaciones y pensamientos que se me agolpan en el pecho y en ocasiones no me dejan avanzar. Así también soy en el sexo, cuando necesito hacerlo y no tengo la posibilidad, la inquietud me invade, el nerviosismo se apodera de mi y necesito dejar que fluya esa energía, drenarla de alguna manera, ya sea haciendo ejercicio físico, masturbándome, bailando o escribiendo.

La energía sexual y la nostalgia, son mis musas. La tristeza en cambio me anula, me roba el sentido de vivir y de experimentar la vida. Cuando me siento triste no escribo, es por ello que llevo un año sin casi hacerlo, a pesar de que ha sido uno de los años que mas crecimiento personal he experimentado, me ha costado mucho narrarlo, porque durante el luto, he vivido mas bien metida dentro de mi.

También soy sinestésica, me sentí feliz la primera vez que leí sobre lo que significaba, porque dejé de sentirme rara al ver que a otras personas le pasaba lo mismo que a mi. Mi sinestesia, está basada en colores, asocio las palabras a los colores, es decir cuando veo las palabras, mi cabeza las colorea, por ejemplo, si me refiero a las vocales: la "A" es de color amarillo, la "E" es azul, la "I" es de color roja, a veces fucsia, la "O" es negra y la "U" es verde. Para mi los nombres tienen colores: Laura, es verde, Carlos es negro mezclado con color crema, Glenn es azul, José es negro y asi sucesivamente. En ocasiones, muy raras, mezclo imágenes con olores, de forma involuntaria, un recuerdo viene a mi memoria y huelo "literalmente" un olor, como quien vaporiza un perfume frente a la nariz. Me parece que ya he escrito sobre esto en otra oportunidad, pero me gusta recordar que me sucede esto.

Creo que dejé que la razón lo invadiera todo en mi, por miedo a mi propia sensibilidad. Siempre asocié ser sensible a ser débil y manipulable y yo quería ser fuerte, para no permitir que nadie me hiciera daño emocionalmente. Ya no quiero ser fuerte, quizás porque la persona que más daño me hizo fue la persona que más ame y que más me amó en el mundo. Después de este golpe ¿qué sentido tiene ser fuerte, racional, contenida?, para mi ninguno. Estoy aprendiendo a dibujar la vida con una paleta hermosa de colores emocionales y me siento mejor sintiendo asi, por lo menos es más interesante y menos árido experimentar la vida a través de las emociones.





No hay comentarios:

Hola mamá

Querida Mamá,  Hace 10 meses y 2 semanas que nació Laia. Quiero que sepas que tienes una nieta preciosa, tiene unos ojos grandotes de un col...