Dejame que te piense imaginandote cerca, cerquita de mis oidos. Susurrandome cuanto deseas llevarme a tu paraíso de sentidos. Donde me provocaras con besos de pasión desenfrenada. Y yo caeré rendida, sumergida en el olor de tu piel en mi cama.
Te deseo, siempre te deseo, sensación que no se pasa. No se agota. Permanece y me vuelve loca.
Tocarte, solo tocarte, un minuto o dos, una hora o dos, saborear tus rincones, perderme en todas tus sensaciones.
Deseo que no se pasa, sensación que no se pasa, la calma después de probarte me ha abandonado.
Y aunque trate de escapar, quiero volver, por que solo tu cuerpo quiero tener.
No tengo remedio. Lo acepto. Lo sé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario