lunes, 31 de agosto de 2015

Bicicletas, Besos, Madrid y algo más.

Llevo dias pensando en como voy a escribir esto, aun no se por donde empezar. Quizás sea una historia más, pero ¿sinceramente? no me lo creo. 

Comencemos:

Aquel miércoles de hace tres semanas Luiza, Maura y yo, decidimos reunirnos en nuestro encuentro semanal. Cena deliciosa, charla entre amigas, de esas en las que no dejas de hablar de mil historias y no terminas ninguna.

Salimos del restaurante rumbo al Centro. Teniamos ganas de bailar, además los relaciones publicas de los bares siempre nos invitan copas, así que vamos a buscarles para entrar en alguno donde haya música y podamos divertirnos un rato.

Nos decidimos por un bar que solemos frecuentar y ya con invitaciones en la mano, entramos dispuestas a pasarlo bien. Pero al cabo de un rato, me aburro, nadie me llama la atención, tenía ganas de conocer a alguien y no veía nada en el panorama. ¿Nos vamos?, le pregunto a las chicas...¿vamos a otro sitio, aquí no hay nadie interesante?.....de repente Luiza desaparece, me quedo bailando con Maura y pasados 30 min, sigue sin aparecer.     ¿Pero donde está Luiza ? le pregunto a Maura, mírala está ahi hablando con dos chicos.

Espero a que venga para marcharnos pero desde lejos con un ademán de acerquense, nos dice: chicas venir que os presento a un amigo y a su amigo. Yo ya con ganas de marcharme, me presento y seguidamente le digo: ¿Nos vamos?.  Pero Luiza es muy clara para hablar, y me responde: No tengo ganas, nos quedamos un rato más con ellos. Ok! le digo, entonces miro al amigo de su amigo, quien esta sentado en un banco alto y le sonrio, es guapo, tiene los ojos azules y una sonrisa espectacular. 

Pasados apenas 2 min, el chico de mirada azul, se levanta del banco alto y se lo cede a mi amiga Maura, a quien le dice: siéntate creo que estas algo cansada. Inteligente el chico, así se acercó a mí, mi amiga Maura se sentó y él quedó justo a mi lado. Comenzamos a hablar, hasta que llego un momento en que me di cuenta que nos metimos tanto en la conversación que dejamos por fuera a los demás.

¿Tienes bici? me pregunta, Sí! le respondí. ¿te parece si intercambiamos teléfonos para quedar algún día a hacer una ruta?, acabo de llegar de Argentina, después de tres años y estoy estableciendome nuevamente en Madrid, me lo dijo con ese acento madrileño que tanto me mata, pero con un deje argentino, propio del recien llegado. Te doy mi teléfono si tienes paciencia conmigo, le dije... y sigo con mi explicación: ''Tengo un trabajo que me deja pocas horas libres y no puedo responder siempre los mensajes. No siempre puedo quedar''. Tranquila, me advierte, como surja, sin presión. Entonces decidí darle mi número. Advertido quedaba.

Pasaron dos días y recibo su mensaje:

El: ''Hola! ¿Cuando libras? ¿quedamos para hacer una ruta en bici?'' o si quieres quedar antes también podemos quedar.

Yo: ''Sí claro, quedemos. Pero lo confirmamos ese mismo día, aun queda una semana por delante, antes no podré quedar''.

El: ''tranquila, me conformo con que te acuerdes ese día''.

Esto último me encantó, porque no me sentí presionada. No le volví a escribir hasta que llegado mi día libre, aparece su mensaje:

El: ''Hola, ¿quieres que te pase buscando por algun lado y nos vamos desde allí a hacer la ruta?''

Yo: ''Ok! a las 20:00 cerca de mi casa''.

Me sorprendió de que pasados mas de 7 días y sin haber hablado en los días previos, tal como dijo, me escribió para quedar. Esto casi no lo he visto, ya que o suelen bombardearte de mensajes hasta quedar o simplemente llegado el momento nos hacemos los locos. Además, se acordó de que ese día libraba. Puntazo!.

Dios mio!!! cuantas cosas podemos analizar cuando quedamos con una persona!!!.

Me arreglo y en mi bici voy a su encuentro. Le veo, es muy guapo, mirada azul, bronceado, delgado pero definido, cabellos castaños cortos, barba corta de las que estan de moda entre los madrileños. ¿Edad? Ni idea....pero resultaron unos 33. No se que ocurre pero a mis casi 41, siempre termino saliendo con chicos de menos de 35. A veces pienso que me he vuelto una adolescente.

Fue la mejor cita que he tenido en mucho tiempo!!!. El se encargo de hacer la ruta por las calles de Madrid, sitios donde nunca me había metido. Recorrer de noche en Bici las calles del centro de Madrid, con la brisa cálida de verano acariciando mi rostro, no tuvo precio. Había tan buen rollo entre nosotros que a todo decíamos que sí: venga, hagamoslo!, sí por aquí! cuidado que es contrasentido!. Risas, charlas y cena sentados en un banco en la plaza Vázquez de Mella: dos cajitas chinas de tallarines ( los adoro!), dos aquarius y de postre Kitkat. Bicis al lado.

El mundo es sencillo, la vida es sencilla y ese momento sin duda representó para mi lo bonito de la vida. No necesitaba más. Lo que estabamos compartiendo era nuestro tiempo, nuestras vidas... nuestras vivencias y nuestras ganas de conocernos. La canción de Dani Martín: Mira la vida, sería la banda sonora de esa cita.

De regreso, me acompaña hasta el portal de casa y me dice:

''¿Qué mas puedo pedir?: Verano en Madrid y yo aquí con una chica guapa y que además tiene bici!''. Me besó, le besé. No nos dejamos de besar, hasta que llego la hora de marcharse, era casi de madrugada. Entonces al despedirse me pregunta: ¿Cuál es el siguiente paso, como lo hacemos?....por supuesto mi cerebro entró cortocircuito a lo que respondi con un: estamos hablando.

El: Sí...¿pero como lo hacemos, quieres quedar conmigo en tus ratos libres?, yo puedo ir a verte donde estés.

Yo: cerebro en corto...me estaba pidiendo volver a quedar y de paso me estaba ofreciendo compartir más de su tiempo. Así  que le respondo:''¿Mañana quieres?, vuelvo a librar, sino ya para la que viene.''

Así que volvimos a quedar al día siguiente, para otra ruta y mas besos. Y al siguiente también.... siempre se despide de mi preguntando: ¿cuál es el siguiente paso, como lo hacemos?.

Me apetece mucho volverle a ver. No se que pasará, pero sus besos y su alegría sencilla es adorable. Me hace sentir feliz, relajada y llena. Quizás es tiempo de dejarme llevar por un sentimiento de amor. ¿Enamorarme quizás?. Puede ser.

sábado, 22 de agosto de 2015

Perdiendo se Gana

Venga! que sí! que hecho de menos tenerle como amante. Cuando se pierde un amante con esas cualidades pues una tiene derecho a echarle de menos.

Confio en que se me pasará, sería mas fácil si encontrara alguien con quien por lo menos sintiera algo parecido, pero se me ha hecho superdificil y digo SUPER con letras mayúsculas. Creo que dejar de follarle a hecho mi vida mas aburrida.

Me divertían mucho nuestros encuentros y los orgasmos que me hacía sentir. Pero bueno, tenía que tomar una decisión, sobre todo cuando me dijo, que él no entendía lo que le pasaba conmigo, que era la única persona con la que solo quería compartir sexo y nada más, que le disculpara si en algún momento sus señales habían sido equivocadas. Que lo reflexionaria. A pesar de los gin tonics que teniamos encima, sonreí muy estoicamente y le dije que no se preocupara, que sabiamos lo que había.

Si supiera, que lo que sentí fue un golpe en el corazón, de esos que te dan a traición cuando menos lo esperas. Me imagino que para decir algo así se debió pensar que soy de piedra. Habiendole dado muchos de mis mejores momentos sexuales, ha debido tener un poco de delicadeza y pensar en el impacto de sus palabras en mi alma sensible y pasional.

Bien, las personas se autodescartan y la vida siempre quita de mi camino a quien no me conviene. En el perder también se gana, quizás incluso más que cuando la suerte está de nuestro lado y nos sonríe.

El camino es largo, la vida es larga, el mundo gira, hoy estamos aquí y mañana simplemente no se sabe. En la pérdida estan las ganancias.

Se busca un amante a la altura con el que las pérdidas se hagan más llevaderas.


miércoles, 12 de agosto de 2015

Regalos entre amigas

Aquella no fue una cita normal. Salí a su encuentro con la pereza que da conocer a alguien nuevo, bajo presión. Mi amiga llevaba semanas pidiendome que le conociera. Y yo le había dado largas a la situación, poniendo montón de excusas.

Me gustan los hombres que insisten de una forma arriesgada y con cierto descaro: "¿Nos vemos en un rato y nos conocemos?, estoy cerca de tu casa y en unos minutos estaría allí", me dijo aquella tarde. Me lo puso tan fácil que decirle nuevamente que no, no venía a cuento, sin embargo marqué límite en el tiempo: "solo tengo dos horas para verte, luego tengo cosas que hacer", le respondí pensando que acabaría lo mas rápido posible con esa cita que prácticamente me habían impuesto.

Falda larga hasta los tobillos, de crepé en color rosa, top blanco a juego, sandalias bajas. Cabello suelto, cara prácticamente lavada, solo el rimel iluminaba mis ojos. No quería levantar pasiones. No quería insinuar, solo iba a tomarme un te frío como excusa para conocerle.

Bajo las escaleras de mi casa y veo aquel Adonis de cuerpo definido, bronceado, mas bien musculado, un tatuaje zahori en el brazo derecho que le llegaba hasta el codo, un pendiente de oro en la oreja izquierda y un perfume penetrante, masculino, que hizo que mis bragas cayeran al suelo. Solo sonreí y caminamos buscando sitio para sentarnos. A partir de allí pareciamos dos tontos dando vueltas a la manzana, creo que ambos teniamos el cerebro secuestrado por la oxitocina. Durante todo el camino me rozaba, se tropezaba conmigo y yo me dejaba.

La química surgió mas rápido de lo que nunca imagine. Despues de una charla tonta, de esas que sirven de previo para el primer beso, siendo que este ya sabiamos que ineludiblemente iba a ocurrir, me besó. Este hombre sabía dulce, lo que hizo que el aburrimiento se me pasara enseguida. No quería dejar de probarlo. Quería comerme ese caramelo.

Me hizo sentir rápidamente en confianza y decidí vivir un Carpe diem en homenaje a los viejos tiempos. Buscamos un lugar para dar rienda suelta a nuestra pasión. Sentados en el sofa de aquel lugar, el sobre mí besandome con deseo desenfrenado y yo recibiendo ese desenfreno en mi cuerpo, con ansias de poseerlo todo para mi. El deseo me consumía, sus besos me excitaban, sus manos levantando mi falda rosa y bajando mis bragas negras para luego separar mis piernas y hundir su cabeza en el mero centro de mi existencia, me hizo temblar, sabiendo que sería capaz de correrme en su boca, con tan solo sentir el tacto de su lengua.

Aquel hombre besó mi sexo como nunca nadie lo habia hecho. La perfección existe y en ese momento su lengua lo manifestaba. Pero no solo era su lengua, eran sus dedos, sus labios, su tacto, la forma como se arrodilló ante mi. Su cuerpo definido, musculado, duro, tatuado, bronceado, sus ojos azules, su cabello rubio, sus abdominales, su olor.

Me deje llevar, aquel hombre dominaba la situación, sabía lo que hacía y como hacerlo. Pocas veces dejo que me dominen, esta vez me sumergi en sus deseos, incluso me senti enamorada durante dos horas.

Me cargo en sus brazos y me llevó hasta la piscina, me sento en el bordillo, separo mis piernas nuevamente, ya desnudos del todo y él con su cuerpo sumergido y mi sexo a la altura de su boca, volvió a comerme como quien degusta un plato favorito. La imagen de lo que veía era tan impactante, excitante y erotica, que volví a correrme en su boca. Grité de placer.

Me acordé de mi amiga y del regalo hermoso que me había hecho.

Me follo en una cama blanca redonda, cubierta por velos, que había sobre la piscina. Hizo conmigo lo que quiso, a muy pocos hombres les doy esa confianza, quizas a casi ninguno. Normalmente soy yo la que lleva el mando de lo que me gusta hacer. Pero esta vez, este hombre hacia todo lo que me gustaba y de la manera que yo quería. El cielo habia bajado a la tierra y me había ido a visitar. Ufffffff too much!

Paramos de hacerlo, jugamos un rato a reirnos, nos volvimos a calentar, nos follamos nuevamente, volvimos a parar y vuelta a empezar. ¿Cuantas veces realmente se siente ese deseo por alguien?...Ese querer repetir nuevamente  luego de acabar...¿muy pocas verdad?. Solo pasa cuando alguien te gusta y la química y la complicidad acompañan.

Todos los días posteriores tenía esa sonrisita en mi cara de mujer satisfecha. Llena de endorfinas felices. Con esa sensación de que el mundo es perfecto. Tranquila y en paz.

Gracias Amiga!

sábado, 8 de agosto de 2015

El mar esta lleno de peces

¿Cuantas veces he escuchado: ''tranquila, el mar esta lleno de peces''?, cuando en mis despechos mas sentidos quería a ese hombre a quien había escogido para mí, pero que por una razón o por otra, habia decidido marcharse.

Bueno, esto solo me ha pasado una vez en la vida, pero fue suficiente para entender que cuando te gusta alguien y en ese alguien has puesto todas tus expectativas para tener una relación y has luchado por ello, fundiendo en un solo sentimiento pasión y amor o querer, y de repente todo se tuerce y la relación se va al mismísimo zipote, se siente que la vida durante un tiempo pende de un hilo.

Y se da comienzo a ese terrible síndrome de abstinencia, en el que crees que vas a enloquecer, porque lo único que haces durante todo el día y las pocas horas en las que puedes conciliar el sueño, es pensar en él y como hacer para que vuelva a tí.

Así hacemos casi cualquier cosa, para no perderle, perdiendonos nosotros mismos en ese proceso. Recuperar a una persona que ha decidido no estar mas a nuestro lado, pocas veces tiene el resultado esperado. Cuesta entenderlo en ese momento, pero el trabajo de recuperación debe estar basado en un tiempo determinado y con acciones específicas, si la persona no quiere volver, el aceptar esa situación debe de ser nuestra prioridad personal, a eso le llamo respeto al otro...y es entonces cuando soltamos las amarras y nos lanzamos nuevamente al mar.

Es difícil entenderlo, lo sé. A mi me costó Dios y su ayuda aceptar que él no era para mi. Ahora mismo ya hago ese ejercicio frecuentemente e incluso el proceso es mas rápido. Enseguida veo cuando una persona no me quiere en su vida y lo acepto, lo respeto y paso página lo mas rapido posible. Ya soy capaz de identificar cuando alguien que se aproxima a mi, no tiene intención de permanecer, eso me hace realista en cuanto a establecer falsas expectativas con esa persona.

Me siento bien conmigo misma cuando soy capaz de sentir que puedo cuidarme sembrando en mi buenos sentimientos.

Gracias Toño por la hermosa foto: un inmenso mar de nubes, que acompañan cada uno de tus vuelos.

domingo, 2 de agosto de 2015

Non-stop the body

Siento que voy a la carrera, nuevamente sumergida en un trabajo donde el tiempo para pensar es exiguo, pensar en mi vida me refiero. He escogido este estilo de vida hace mucho, ya que me permite relacionarme y divertirme pero me deja pocas horas libres para el disfrute. Muchas veces son horas nocturnas, se las robo al sueño para poder al menos vivir y no sentir que todo gira alrededor de mi trabajo. 

Echo de menos sentir la libertad de viajar, de hacer lo que me venga en gana. Sinceramente, me siento atada, aunque sé que podría soltar las amarras, soy consciente de que de algo hay que mantenerse. Mi lado hippie, se siente triste, no le ve sentido. Pero mi lado ambicioso, ha cogido al hippie por los pelos y lo ha arrastrado a poner los pies en la tierra. No se puede ser tan soñadora, ni tan peace&love, el mundo no esta diseñado para espiritus libres. La sociedad nos obliga a atarnos, producir, no pensar y menos aun vivir.

Dificil lograr el equilibrio entre el deber ser y el querer. Sin embargo confio en mis decisiones, se que mi alma siempre me acerca a los lugares donde necesito estar. Siempre ha sido así y esta vez no será diferente.


Hola mamá

Querida Mamá,  Hace 10 meses y 2 semanas que nació Laia. Quiero que sepas que tienes una nieta preciosa, tiene unos ojos grandotes de un col...