Me siento frágil, de echo no se si me apetece hacerme la fuerte en estos momentos. No creo que tenga ningún sentido forzarme a sentirme de otra manera, todo me afecta a nivel emocional: los acontecimientos políticos sucedidos en Cataluña, el tener que tomar la decisión de echar a una trabajadora, que mi amiga Luiza este cumpliendo años hoy y no me apetezca hacer el esfuerzo por felicitarla, aún me duele su falta de apoyo emocional cuando viví el acontecimiento mas doloroso de mi vida. Tener que lidiar con que en 14 días cumplo años y al día siguiente es el aniversario de muerte de mi madre.
A veces creo que me voy a derrumbar por completo, pero aparece la paciencia y me dice que me deje sentir como me apetezca. Anoche lloré durante un buen rato mientras miraba por la ventana de mi casa los fuegos artificiales que lanzaban desde el estadium Santiago Bernabeu.
Había ido a cenar con un amigo, quien me recordó lo de mi cumpleaños y en pleno restaurante, me derrubé emocionalmente. No pude contener el llanto y éste salió a cántaros desde el fondo de mi pecho. Pedimos la cuenta, porque ya no me apetecía seguir allí y me vine sola a mi casa. Mientras veía los fuegos artificiales, pensaba en toda la gente que tenia un motivo para celebrar, yo no tenia ninguno. Fue una sensación rara, ver casualmente, un espectáculo tan bonito y sentir una tristeza profunda.
También pensé que era positivo mirar algo que me distrajera de aquella emoción que comenzaba a desbordarse. Terminaron los fuegos y me vine a la cama buscando quedarme dormida. Lo conseguí al rato, menos mal!.
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