La vida es mas sencilla de lo que a veces se piensa, solo que hay que estar preparado para tomarla tal como se presenta.
Agobiada por mis sentimientos y mis pensamientos, busco distraerme para tomar contacto con el mundo exterior: visito un centro comercial y me meto en una tienda para ver ropa, me compro algo y sigo mi camino. Me detengo en una plaza abarrotada de turistas, me siento en un banco al lado de un chico italiano cuya pareja es una mujer que está sentada en una silla de ruedas y ahí me quedo, contemplando la "Sagrada Familia", mientras me como un brownie, que saco del fondo de mi mochila. Vuelvo a meterme dentro de mi. Caigo nuevamente en una especie de ensimismamiento, que busca escarbar el porque siento lo que siento.
Que complicada soy a veces, tengo que salir de dentro de mi y olvidarme un poco de todo este torbellino de sentimientos que estoy experimentando. La vida no es tan complicada mujer!, me repito esa frase mientras pedaleo fuertemente como queriendo llegar a un destino, que no se muy bien donde queda.
Miro la playa, hay sol, es marzo, hace calor y yo con una sudadera azul horrorosa y unos vaqueros que me hacen un culo horripilante, porque son de una talla mayor a la mía. Me lanzo a la arena con la bicicleta, la aparco en la orilla y me quito estos vaqueros, me deshago de la sudadera y me pongo un short y una camiseta, que están esperando ser usadas, con ansiedad, en el fondo de mi mochila. Me tiro en la arena y me da el sol.
La brisa me toca, el mar me salpica, mi mente se calma mientras escribo. No quiero sentir más, quiero quedarme tranquila y no pensar. Todo lo cuestiono. Me he desmontado tanto que siento que no encajo en ningún lugar.
Papel de víctima de telenovela. No quiero ser una víctima de las circunstancias que he creado. Quiero sentirme emponderada. Quiero sentirme fuerte, porque cuando me siento sensible todo me vulnera. A veces, pienso que me autosaboteo, pero también soy consciente que me cuesta manifiestar sentimientos. Los escondo o incluso me cuesta identificarlos.
Cuestionarse tanto todo no sirve de nada. No es operativo. A veces echo de menos las risas tontas, las salidas sin sentido y lo superficial de la vida. Sin escarbar, sin pensar, sin nada más que vivir la felicidad.
2 comentarios:
Hola, he estado leyendote y ha sido interesante lo que compartes en realidad llena y se siente algo de tranquilidad al sentir cuando se te lee, me gustaria conocer un poco mas de la terapia sexitiva, ya que tal parece que te ha resultado una muy buena experiencia.
Hola Dayana, gracias por tu comentario,con gusto podríamos intercambiar experiencias mi email es : erosrapsodia@gmail.com. De todas maneras, aquí en el blog he escrito tres post sobre Terapia Sexitiva, no sé si lo has leído ya. Pero si prefieres que hablemos por email, estoy abierta a compartir contigo mi experiencia. Un abrazo!
Publicar un comentario