lunes, 29 de junio de 2026

Semana 31 de mi segundo embarazo (29/06/2026)

Esta semana se está haciendo realmente difícil, la primera porque la panza que tengo es muy grande y ya me esta siendo caso imposible moverme con agilidad y lo segundo es que ha coincidido con la entrada de una ola de calor tan bestia, que hemos pasado literalmente del frio, al ambiente más torrido e insoportable para un cuerpo que cada semana tiene que adaptarse a muchos cambios.

Desde entonces el mal humor humor no me ha abandonado, cualquier explicación que me pida más energía de la normal me recalienta. Si fuera por mi estaría todo el día en modo cerebro plano. Es como si estuviera aterrizando en el planeta parto, es decir una especie de ensimismamiento e introspección en el cual necesito estar sin que nadie me moleste. Hasta el exceso de luz dígase sol o luz artificial me molesta. Lo único que me mantiene conectada al planeta tierra es mi hija Laia, solo me apetece estar con ella, jugar con ella, tocarla, quererla aunque la nena me salió un poco "esquerpa" como buena catalana que és. 

A ver como van las cosas las siguientes semanas, solo espero que refresque un poco porque sino no hay cuerpo que aguante. 

Foto con mi papá.

lunes, 1 de junio de 2026

Mi segunda hija: Jana

Amada Jana,

Tienes 27 semanas dentro de mi, estar embarazada de ti es una sensación continua de tranquilidad y dulzura. 

Estoy teniendo un embarazo buenísimo, aunque con la llegada del calor extremo de forma abrupta y sin previo aviso, me siento más aplatanada.

Tu hermana Laia, el teu pare y yo, te estamos esperando con mucha ilusión. 

T'estimem moltíssim petita nostra. 



jueves, 28 de mayo de 2026

Nuestra hija Laia

Laia es una niña-bebé feliz, a veces siento que es luz pura porque su risa lo inunda todo, desde que se despierta hasta que se duerme. Aunque es cuando toca dormir, cuando llora para forzarnos a dejarla seguir leyendo cuentos. Normal, tiene tanta vida y tanta curiosidad que necesita seguir explorándolo todo. 

Y ahora que la veo dormida, es la imagen preciosa de un angelito que nos acompaña en este camino llamado vida. 

Laia te amamos, gracias por escogernos como padres.

martes, 19 de mayo de 2026

La meva petita Laia

Querida Laia,

La vida me ha regalado tu presencia y eso me hace sentir infinitamente bendecida. Ya tienes 19 meses y observar el mundo a través de tus ojos es tan apasionante, que cada día te doy gracias por estar iluminando mi vida. 

Tu risa sonora, que a veces se transforman en carcajadas, tus palabras bisílabas que quieren comenzar a transformarse en trisílabas, tu mirada que me reta cuando sabes que no me gusta que tires el plato de comida al suelo, tu fase de artista que tiene las paredes y los muebles de casa pintados de creyones de colores y tu palabra favorita de este momento: "colors" que repites hasta el cansancio porque quieres pintar. 

Mi mundo está lleno de una alegría plena que no había conocido hasta ahora y todo gracias a ti.

Te amo mi reina

martes, 1 de julio de 2025

Hola mamá

Querida Mamá, 

Hace 10 meses y 2 semanas que nació Laia. Quiero que sepas que tienes una nieta preciosa, tiene unos ojos grandotes de un color que no se muy bien como nombrarlo, porque son entre grises y verdes. A través de ellos observa el mundo con mucha curiosidad, como si todo lo quisiera abarcar al mismo tiempo. Está observando una cosa y al segundo ya quiere ver y tocar otra y otra y otra. 

Ya ha aprendido a gatear, bueno es una especie de gateo porque se va arrastrando con muchísima rapidez sobre su panza, mientras se empuja con los pies y las manos. Se ha de tener muchísima fuerza para poder hacerlo así y no a cuatro patas. Sin embargo, hace unos días que se pone en cuatro patas y gatea, pero lo combina con arrastrarse por el suelo. 

A las personas de la calle, cuando salimos con ella, les llama mucho la atención, Laia les mira y les sonríe y eso derrite a cualquiera. Las personas exclaman: hay que bonita!

Nos gusta vestir a Laia cómoda, siempre con prendas que le permitan moverse, de algodón orgánico y todas con la misma forma para no hacernos líos a la hora de vestirla. Tomé la decisión de no significarla tanto como una niña, es decir, no le pongo lacitos en la cabeza, a parte odia tener cualquier cosa que le apriete el cráneo. Poquísimas cosas de color rosado, la mayoría colores neutros, incluso azules y verdes que me encantan. No le hemos perforado las orejas, aunque su abuelito Carlos, le regaló unos pendientes de oro. Su papá dice que no quiere marcarla como una vaca, jejejeje y a mi me da miedo que se le enganchen los pendientes con la ropa, los jerseys o con cualquier cosa que la pueda herir. Así que ella cuando sea más grandecita decidirá si los quiere llevar. 

Mamá, te siento muy dentro de mi. Es cómo si todo el amor que me diste en mi infancia, se lo estoy dando ahora yo a ella. Cada día le digo que la amo. 

A veces hago el ejercicio de imaginarte con ella, pero no sé porque me cuesta un poco. Puede que sea doloroso para mi no poder compartir esta etapa contigo. Sin embargo, hay una parte de mi que lo acepta tranquilamente y no me como la cabeza con eso, porque como ya te dije, yo siento que a través de mi amor estás cada día acompañándonos. 

Presiento que Laia será una persona que buscará sentirse libre e independiente, es cómo si hubiese venido a romper con moldes establecidos. No la veo como una persona conservadora, todo lo contrario innovadora. Quien sabe!

Mamá te queremos mucho. 

Tu hija,

Princesa 

miércoles, 10 de abril de 2024

Estoy embarazada¡


Hoy cumplo 16 semanas y cuatro días de embarazo. Es mi primera experiencia llevando un ser dentro de mi. Tantos años tratando de quedar embarazada y nunca fué posible de manera natural, solo la ciencia a podido lograrlo y por supuesto al empeño de su padre, quien es la persona más importante en este relato. Gracias a su deseo, a su empuje, a su tesón y a sus ganas de formar una familia, hoy estoy viviendo una experiencia vitalmente poderosa. 

Me gustaría poder vivir esta experiencia sin miedo, pero siento que los médicos ginecólogos ven a las mujeres embarazadas como seres a los que hay que guiar y decirles exactamente lo que tienen que hacer, cómo si las mujeres no supiéramos nada sobre esto. Hay una negación del instinto maternal en pro de la medicalización y el ejercicio de poder sobre nuestros cuerpos. Y si que es cierto que necesito orientación, pero lo que más recibo del mundo médico es miedo. Esto no me permite disfrutar, ni ilusionarme de esto que estoy viviendo. 

Es por ello que he decido ser valiente una vez más, porque es la única manera de poder sobrellevar un embarazo dentro de un sistema sanitario que en lugar de percibirlo como un ser que acompaña, lo siento como una amenaza para mi cuerpo. 

Ya iré contando. 

lunes, 27 de noviembre de 2023

Cambio de valores: El estado de bienestar.

Para poder transformar el dolor de la pérdida y darle un sentido transcendental a todo lo que he vivido, me he visto en la necesidad de deshacerme de aquellos valores que no me permitían avanzar en el sufrimiento, por ejemplo: aceptar que la vida no se tratar de ser feliz, sino de conseguir una buena vida alcanzando el bienestar. Y el bienestar es una mezcla de estados de tranquilidad emocional a largo plazo, que conlleva a vivir con estabilidad y coherencia. 

Eso no significa que el estado de bienestar esté reñido con las sensaciones de placer y la felicidad. El estado de bienestar emocional puede englobar un conjunto de sensaciones, que permiten poder sentir la vida con todos sus matices. Y me refiero a sentir la vida con todos sus matices, porque la tristeza, la nostalgia, la ira y la insatisfacción también forman parte de la vida, aunque sean sensaciones menos agradables que la del placer o felicidad. 

Otro valor del que he tratado de deshacerme es el sentirme bien si consumo bienes o experiencias. En un momento de consumismo exacerbado, donde eres lo que tienes o lo que vives y esto te presiona a querer experimentarlo todo y a querer tener de todo para poder "ser feliz" decidí bajarme del carro, eso no significa que de vez en cuando no tenga ramalazos de necesidad de consumo, pero los interpreto como producto de estados agónicos que luchan por querer sobrevivir  dentro de mi, para sentir que pertenezco a esta sociedad. ¿Cómo lo estoy haciendo? pues incorporando el valor de la austeridad como modelo de vida. Y vivir con austeridad significa consumir solo lo necesario y mantenerme alerta a mis modelos antiguos de consumo para ver que los activa (consumo de bienes y de experiencias). 

Para lograr ser coherente con mi modelo de austeridad, he incorporado el reciclaje a todo nivel, así puedo obtener cosas que necesito sin necesidad de comprarlo. Por ejemplo, mi casa en Barcelona está amoblada de cosas que he encontrado en la calle y que otras personas han tirado prácticamente nuevas: sofás, sillas, un congelador, una exprimidora de zumos, una licuadora de vaso, una tetera eléctrica, platos, cubiertos, ollas, sartenes, radios, auriculares inalámbricos, zapatillas deportivas, botas para salir, vestidos, sudaderas, cosméticos, aspiradora, incluso comida envasada que tiran supermercados y que están en perfecto estado. Podría seguir enumerando cosas, pero son demasiadas las que puedo obtener sin necesidad de gastar dinero. A veces pienso que la gente está realmente tan desconectada de la vida y del planeta que pueden permitirse el lujo de deshacerse de cosas, simplemente para sustituirlas por otras. Tener este nivel de austeridad y el acceso a tantas cosas, me ha permitido también poder ayudar a muchas personas que durante el confinamiento por la pandemia, la inflación que ha venido después y personas migradas necesitaban comer y vestirse. Experimentar este cambio de valor, me ha reportado tranquilidad. 

(ENTRADA EN CONSTRUCCIÓN)




martes, 21 de noviembre de 2023

Sobreviviendo en el duelo por suicidio.

El duelo por suicidio es uno de los procesos de integración de la pérdida del ser querido, más difícil al que una persona podrá enfrentarse en su vida. 

Los sentimientos típicos del duelo, se entremezclan con los de trauma y los de estrés postraumático. Es un cóctel emocional tan fuérte que puede llevar al propio doliente a tener pensamientos e ideación suicida. 

Estos pensamientos de suicidio en mi caso no aparecieron al momento de la muerte de mi madre, creo que se debió a que el primer año estaba en modo supervivencia, buscando reconstruirme y tener fuérzas para continuar. 

A los tres meses de la muerte de mi madre, estaba soltera, en esos primeros meses no podía gestionar las emociones propias del enamoramiento, ya que la incertidumbre podía producirme desbordamiento y dolor. Y al cuarto més, comencé a salir con mi actual pareja. Ese vínculo se fué construyendo durante el 2017 hasta el 2019, cuando comenzamos a vivir juntos como pareja. Ahí comenzó para mi el verdadero vínculo de apego y pienso que cada vez que había una amenaza de ruptura del vínculo, mi cerebro entraba en modo pánico y todo mi sistema nervioso estallaba por los aires

2020-2021

Mis pensamientos de querer acabar con mi propia vida siempre tuvieron el mismo detonante: discusiones fuertes con mi pareja que le llevaban a decirme que dejaría la relación. En ese momento, se me hiperactivaba mi herida del abandono y sentía que nadie en el mundo me querría como yo era y debajo de ese pensamiento había un sentimiento de abandono que se me hacía insoportable. Pensaba que si mi madre había sido capaz de suicidarse al día siguiente de mi cumpleaños, era porque realmente yo no valía el amor de nadie.

Quiero aclarar que un detonante, no es la causa por la que una persona quiere acabar con su vida. Me explico, en una explosión un detonante es la chispa o fuego que termina de provocar esa explosión. Pero para que eso ocurra es necesario que haya previamente un terreno abonado por ejemplo, que haya un escape de gas que durante el tiempo y com el volumen de gas adecuado para cargar la habitación, haciéndolo peligroso. De no haber la fuga de gas, por más fuego y chispa nada saltaría por los aires. 

La discusión con mi vínculo de apego disparaba en mi  sentimientos de desespero, abandono, tristeza, falta de valía, sensación de poder obtener amor por parte de nadie. Todo esto lo sentía bajo un secuestro emocional, es decir todo lo vivía desde allí. Por ejemplo, si mi pareja me decía que si yo seguía actuando de una manera muy reactiva, él no iba a poder seguir conmigo, yo pensaba: estoy tan rota y tan dañada, que no soy merecedora de amor. Me entraba un impulso voraz de querer acabar con todo y mientras lloraba, calculaba la distancia de la ventana del piso donde vivía, a la calle y pensaba: no hay suficiente altura, si me tiro, seguro que sobreviviré y entonces será peor para mi. 

Así que me quedaba llorando en el sofá desconsolada, como una niña abandonada en un horfanato. Sumida en ese mar de lágrimas fruto de la crisis de pareja, pensaba: yo no estoy llorando por esta pelea, lo estoy haciendo por las lágrimas que aún necesito derramar por mi mamá. Dentro de mi había una voz sabia que era capaz de identificar que era lo que realmente me estaba pasando, lo que me llevaba a aceptar que lo mejor para mi era quedarme ahí llorando la pena, para poder aliviar mi dolor. 

Durante 9 meses bajo prescripción médica tomé Lorazepam, esta medicación solo me hizo efecto el segundo y tercer més. Luego la ansiedad despuntó nuevamente con mucha potencia y los pensamientos de morir, estaban ahí presentes más que antes. Estoy casi segura que la medicación, en mi caso, aumentó los pensamientos de muerte.

2021- 2022

Mi psicóloga de duelo y trauma, me sugirió quitar la medicación, para poder iniciar el tratamiento psicológico. Cada 15 días fuí a terapia, a llorar como una desconsolada, en un lugar donde se validaban mis emociones y me sentía segura. Ahí fué donde comenzó la verdadera recuperación y los pensamientos de morir comenzaron a espaciarse. 

Nunca intenté quitarme la vida, en mi caso solo eran pensamientos y ganas de hacerlo. Quería morir sin más. 

2023

 Ahora veo, que todo aquel sufrimiento era producto del duelo y del dolor de haber perdido por suicidio a mi madre. Un trauma muy bestia, del que me he recuperado gracias a la paciencia y al aguante de mi pareja, a la psicologa experta en trauma y duelo y a la mágia de la biodanza. Y por supuesto gracias a mi, a mis ganas de recuperarme y querer dar una nueva significación a todo lo ocurrido. 

El duelo por suicidio es un duelo que requiere de una atención especial que no tienen los dolientes y que necesita de recursos económicos para poder atenderse. 

Aporto por aquí evidencia científica:

https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/07481187.2020.1866241

"La estabilización es la fase más crítica desde el punto de vista de la seguridad y el bienestar. Implica la necesidad del más alto nivel de atención al trabajar con los deudos. Para muchos sobrevivientes de una pérdida por suicidio, los factores de riesgo de suicidio están presentes, son numerosos y graves. Las personas que han perdido a alguien por suicidio tienen un mayor riesgo de intentar suicidarse y morir ellas mismas (Pitman et al.,Citación2016 ). Los profesionales, cuidadores, proveedores y otros apoyos familiares deben estar muy comprometidos con los sobrevivientes durante este período y extremadamente atentos a las cuestiones de seguridad."


lunes, 13 de noviembre de 2023

Celebra la vida

Cuando leas esto quiero que sepas que es un consejo lo que estoy escribiendo ahora mismo, úsalo si quieres y si no descártalo. Es un consejo para la vida, de esos que te da tu madre o tu abuela después de haber vivido casi la vida entera: "Si quieres tener pareja alguna vez en tu vida, toma en cuenta la gestión emocional que esa otra persona hace de sus emociones, tanto en momentos de alegría, como en los de rabia o de tristeza. Fíjate en como se expresa emocionalmente, cómo se conecta emocionalmente contigo cuando estáis los dos solos o compartiendo con otras personas. Entenderse emocionalmente es importante, el sexo también lo és ¿pero sabes? el sexo con el tiempo va disminuyendo poco a poco y va dejando paso a otras formas de demostrar amor. Pues que vuestra conexión emocional sea tan fuerte, que cuando pase la euforia sexual, el amor y la alegría continúen presentes entre vosotros.

Busca alguien que celebre contigo la vida:  que celebre los nacimientos, los aniversarios, las bodas, los momentos de éxito, las navidades, el año nuevo, una buena noticia, el inicio de un proyecto que esperabas, la finalización de ese proyecto, en fin que celebre la vida contigo. Porque celebrar la vida es importante para cuando lleguen los días difíciles. Recordar que hubo momentos de felicidad y de celebración te permitirán tener esperanza de que lo malo pasará y el sol volverá a brillar. Si te privas de las celebraciones de vida, cuando lleguen las tormentas solo verás días grises y la vida te pesará como una losa y te costará salir de ese estado de ánimo. Así que no permitas que nadie te robe tus celebraciones y si no tienes alguien con quien hacerlo, hazlo tú misma¡ Cómprate algo que te guste, cómete algo que haga ilusión o baila para que tu cuerpo sepa que hay motivos para vivir. Huye de la gente gris que cualquier cosa les da igual y que para ellos es lo mismo el día de tu cumpleaños, que cualquier día del año. La gente gris que no celebra los acontecimientos importantes de la vida, le quitará brillo a tu vida. 

Busca quien te exprese verbalmente que te ama, que eres importante en su vida, que te echa de menos cuando no te ve. Pero sobre todo, que te lo demuestre, no te quedes solo con las palabras. Quien te diga que no es importante decir un te amo, porque con demostrarlo basta, solo está evitando contactar con sus emociones, así que remítete al primer párrafo de este escrito. Las personas que no son capaces de demostrar verbalmente sus sentimientos de amor, producen soledad emocional ¿y quieres eso para ti? pues hazme caso!.

Busca alguien que no huya del contacto físico amoroso, me explico, ese contacto que hay entre dos personas que se aman pero que no te lleva al sexo explícitamente. Hay quienes solo buscan contacto físico solo para tener sexo y el resto del tiempo ni te tocan, pués observa bien si es capaz de hacerte cariños sin que ello termine en un coito. Que si termina y es consentido entre los dos, mejor aún, pero no te sientas presionada a ceder al sexo si solo buscabas cariño físico. Porque si tenías dudas, el cariño físico existe, las caricias tiernas que buscan hacerte saber que esa persona te quiere, existen! Un abrazo, un toque en la cara, una mirada tierna, unas caricias en el cabello, eso también es amor y es necesario para poder alimentar el amor. No solo el sexo.

 



domingo, 22 de octubre de 2023

Duelo-Cumpleaños 49

Han pasado 7 años desde la última vez que estuvimos juntas celebrando como pudimos mi cumpleaños. Mucho a llovido desde entonces y todo cambió completamente. No queda nada de lo que era yo. 

Mamá, parece que el día que moriste pariste esta yo que soy ahora y que en este momento tiene siete años.

Veo hacia atrás y observo aprendizaje mezclado con dolor. Han sido muchos días juntos de sufrimiento. Mi cuerpo aún se me activa y se pone ansioso. Sentir ansiedad es horroroso, la realidad se distorsiona y todo duele. No me deja dormir cuando tengo que hacerlo y me oprime el pecho a tal punto, que cómo ahora me cuesta respirar. Pero aquí estoy escribiendo para ver si vaciando mi mente me siento mejor. 

Mamá te cuento algunas cosas importantes  que han pasado estos últimos 7 años de mi nueva vida:

* Me mudé a vivir a Barcelona.
* Viaje por Italia.
* Viaje por la India y Nepal.
* Viajé por Japón dos meses haciendo autoestop.
* Trabajé como cuidadora de niños enfermos en el Hospital Sant Joan de Déu.
* Trabajé como sociosanitária en un hospital psiquiátrico, con personas mayores.
* Me hice voluntaria acompañando a personas mayores del barrio de Sants. Acompañe a Llibert durante casi dos años y quien murió hace una semana. 
* También me hice voluntaria de paliativos, acompañando a personas en sus últimos momentos de vida.
* Soy voluntaria en la UCI de un conocido hospital público acompañando empcionalmente a familiares y a enfermos.
* Hice un máster de acompañamiento al duelo.
* Me he formado en acompañamiento espiritual al sufrimiento. 
* Oriento a personas que han perdido a un familiar por suicidio y les acompaño en su sufrimiento. 
* He aprendido a hablar català, aún no muy bien pero me defiendo. 
* Mi padre vive conmigo.
* Tengo una relación de pareja, que este año cumple 7 años. 
* He dejado de comprar y de consumir por consumir, uso ropa de segunda mano, he amoblado mi casa con muebles que he recogido de la calle y me he pasado al freeganismo no vegano. 
* Continuo usando la bicicleta como medio habitual de transporte. 
* No tengo coche, ni moto, ni piso propio y mientras menos tengo, menos quiero tener. 
* Pude organizarte un acto precioso de entierro de tus cenizas, junto con un homenaje de vida. 

Me voy a dormir, es tarde son las 3:30 am. 





miércoles, 27 de septiembre de 2023

Catársis para una hermana

 Te escribo esta carta hermana, por que sé que nunca la leerás. 

Quiero decirte que hoy siento tristeza, mucha tristeza por ti y por mi, por no ser unas buenas hermanas, respetuosas, cuidadosas y amorosas entre nosotras. A veces pienso que el lupus puede haberte desencadenado una enfermedad mental: un trastorno bipolar por ejemplo, otras que el duelo por suicidio de nuestra madre no lo has podido integrar del todo y ese dolor te hace actuar provocando dolor a los demás, luego se me ocurre pensar que han sido demasiadas cosas juntas las que te han pasado: el lupus, el duelo por suicidio de tu mamá, la muerte de nuestro abuelo, tu mala posición económica, tu operación por endometriosis y posterior iliostomía y esto ha sido un cóctel que te ha llevado a sentir mucha desestabilización emocional interna. Pienso todas estas cosas, no para imaginarte como una mala persona,  sino para entender las razones por las que año tras año, los desprecios hacia mí se van sucediendo sin darme tregua, ni paz. Es como un odio que aprovecha cualquier oportunidad para salir de ti y clavarse en mi. Y trato de entenderlo todo, lo juro, pero a veces me supera y me duele demasiado. 

Me vine a Barcelona para cuidarte en tu enfermedad y durante el post-operatorio y lo hice para estar contigo apoyándote. Sin embargo a los tres meses viviendo contigo, tuve que irme de tu casa, por recomendación de nuestra psicóloga, porque tu trato hacia mí era de mucha rabia. Quizás la misma rabia con la que tratabas a tu mamá porque nunca cumplió con las expectativas de madre que tú querías. A pesar de ello, no te perdí de vista, porque eres como la hija que se porta mal, pero hay que tenerla a la vista para que no se haga más daño. Durante todo ese tiempo, el único que te era útil para acompañarte en el proceso post-operatorio, tal como querías y necesitabas, era Cristian, tu novio de ese entonces, porque según como decías tú misma: era asperger y tenía una memoria fotográfica para las citas médicas. Pero al final, él tampoco te sirvió para acompañarte como querías y tal cómo me dijiste un día: "a éste lo despacho el día que ya esté bien". Nadie debe estar con quien no quiere estar ¿pero usar a la gente de esa manera?. Eso no es sano hermana. 

Tenías tanta rabia, que delante de tus amigas me hacías desplantes que me dolían, pero estoy tranquila con la actitud que tuve hacia ti, pensando siempre que no estabas bien. 

Te daba rabia que yo no pudiera celebrar mi cumpleaños, porque el día siguiente era la fecha de aniversario de la muerte de nuestra madre. "NO SE COMO HABLAR CONTIGO, me dijiste un día. Quizás no tenías que hablar, solo escuchar lo afectada que estaba en ese momento y el dolor que me producirán siempre esas dos fechas. 

En un ataque de no se qué me pediste apoyo para traernos a mi padre. A regañadientes acepté traerlo, porqué para mi, lo importante es que tú estuvieras bien, por encima de lo que yo pudiera sentir. 

El año pasado, te conseguiste un novio nuevo, te mudaste de piso, dejaste en la calle a mi papá, alegando que él era un adulto. Es que aún no doy crédito, que nuestro padre habiendo pasado un año con un proceso de cáncer, una operación con un post operatorio duro, a los cinco meses lo dejes en la calle porque te vas a vivir con tu novio. Justo cuando tenías que estar a la altura dándolo todo, te vas a hacer tu vida con tu novio, hoy actual marido. 

Buscaste mi apoyo para traer a mi padre, pero cuando te deshiciste de él ni me dijiste nada. Me hiciste que asumiera una responsabilidad sin habérmelo consultado previamente. Me siento tranquila a nivel humano, porque hoy él vive conmigo, se ha recuperado casi al 100%, aunque aún tiene ciertas secuelas. He conseguido regularizar administrativamente su situación y le he conseguido un trabajo, con el que se siente superfelíz. Ahora, las cosas le van mejor que antes: se ha comprado un piano que está aprendiendo a tocar, tiene una guitarra que también está tocando y le hace feliz y va a sus controles médicos. Sigue siendo muy egocéntrico y mentirosillo, pero por lo menos siento que he contribuido a que fuera mejor persona. 

El capítulo del entierro de las cenizas de nuestra madre, no se si tengo fuerzas para escribirlo, pero hiciste que lo viviéramos como un cuento de terror. Sin embargo, no sé de donde saqué fuerzas para organizar un acto que quedó precioso y que brindó mucha tranquilidad a sus hermanos y sobrino. Hoy nuestro duelo es diferente después de aquel acto, al que tú no quisiste asistir por el motivo que fuera. El problema no fue que no vinieras, sino todas las palabras de odio que dirigiste hacia mi por organizar el entierro supuestamente sin consultártelo. 

Armaste una pataleta para que te diera la mitad de las cenizas de nuestra madre, pero no las viniste a buscar tú, mandaste a tu nuevo novio para que metiera las manos en la urna de tu madre y sacara el 50% de la cantidad de cenizas que según él, tú tenias derecho. Sinceramente, ¿te parece normal? porque yo ese día me sentí en una telenovela de Venevisión. Nuestra tía Chus, tuvo que decirle que su hermana no era una saco de cemento. 

Luego viniste a verme al hospital como si no pasara nada, tratándome a las mil maravillas, buscando una complicidad de risas y de historias, que no encontró reciprocidad en mi, porque me habías hecho mucho daño. 

Mira, evidentemente yo no soy una víctima, porque sé cómo defenderme y por ello te haré una pregunta, que nuestro padre hizo ayer, cuando se enteró de tu boda y que no le invitaste, ni a él ni a mi claro está después de todo: ¿Si querías hacer daño, ya me lo hiciste y ahora que vas hacer con eso? Si le hubieras visto la cara de dolor que tenía, no hubieras podido con la vergüenza de sentir que le has hecho mucho daño a alguien, sin necesidad ninguna, solo porque él tampoco te satisface como padre, porque te tocó un padre imperfecto y de ahí nosotras. 

Debes estar demasiado rota por dentro para hacerme todo lo que me has hecho. Solo alguien rota y desestructurada a nivel intimo y personal descuida tanto a quienes le han querido. Me duele tu dolor, sabes? 

Yo habitaré mi dolor y sé que se curará. 


lunes, 10 de julio de 2023

Una historia de inmigración gallega, narrada desde el retorno. Mis mujeres gallegas.


Querida bisabuela Elvira (abuelita), amada MAMI, os miro en esta foto y siento una punzada de dolor en el centro del pecho, estábais celebrando el día de reyes, era 6 de enero de 1957. Tan solo 8 meses después, el 13 de septiembre de 1957, Mami junto con mi mamá y mi tía Chus, llegaban al Puerto de La Guaira, Venezuela (la fecha 13 de septiembre de 1957, aparece en el pasaporte de mi tía Chus, como fecha de entrada a Venezuela). 

Me pongo en tu piel abuelita, en un ejercicio de empatía y sinceramente, no puedo sentir alegría por más que lo intente. Porque sentir que tu hija y tus nietas se van de tu lado para siempre, debe ser realmente desgarrador. Te veo aferrándote a tu nieta Bego, pequeñita, envuelta en una manta gruesa de invierno, ella mirando la cara de su madre, mi abuela. Tú miras a la foto sin sonreir, a pesar que debía de ser un día de celebración. Mi tía Chus, en un acto de rebeldía se tapa la cara para no salir en la foto, seguramente estaba harta de que le hicieran fotos para enviárselas a papi, quien para ese entonces ya vivía en Venezuela. Un hermoso árbol de navidad os acompaña, me imagino a toda las mujeres de la casa adornándolo, la tía Gely, la tía Loli, mi abuela y tú. Quizás ese es el motivo por el cual a mami le encantaba la Navidad y se esmeraba en adornar su casa en Venezuela, cuando llegaban las fechas de celebración. 

Mami, qué lástima que nunca te pregunté cómo viviste el hecho de ser madre lejos de tu familia, dejar tu tierra y partir a Venezuela. Me imagino que habrás sentido alegría, curiosidad, pero también enfado y tristeza. Criar a unas hijas, en una tierra desconocida y sin una mamá que te ayudara en los momentos difíciles, ha tenido que ser todo un reto para tí. 

El otro día leyendo la partida de nacimiento de mi mamá, me di cuenta que Papi (mi abuelo) ya no vivía en Vigo cuando mi mamá nació, él ya estaba en Venezuela para ese entonces. Fué mi abuelo Albino, quien se encargó de presentarla en el registro civil.

Mami te cuento que, el año pasado cuando fui a Vigo, buscando reconstruir la historia del nacimiento de mi mamá, mi tía Gely (la hermana de mi abuela, que aún vive y que es doce años menor que mi abuela) me contó que el día que te pusiste de parto, ella estaba contigo y tuvo que ayudarte a parir. Tú le dabas las directrices de lo que tenía que hacer, le gritabas y ella estaba nerviosa por que la partera no llegaba. Tuvo que salir corriendo a buscarla, hasta que entre todas te ayudaron a parir a mi mamá. Me pregunto cómo habrá sido parir sin tener a mi abuelo ahí pendiente de ti. Cómo vivirían bisabuelos tenerte en casa embarazada,  con una niña pequeña y que su marido estuviera "haciendo las américas"? Sentirían fé por que su hija viviría un futuro mejor? Estarían enfadados porque os marchabais? Qué lástima no tenerte ahora para preguntarte todas estas cosas! 

Pienso que lo vivido por ti en el año 1956, era lo que vivían muchas familias gallegas, que emprendieron el camino de la inmigración, buscando un futuro mejor, lejos de una tierra dominada por una dictadura fascista, saliendo de un bloqueo económico internacional, impuesto por el eje aliado vencedor de la segunda guerra mundial y recuperándose de una guerra civil, que había dejado a Galicia sumida en una postguerra hambrienta, a pesar de no haber sufrido duras batallas como pasó en otros territorios. 

Por más que las noticias del régimen de Franco nos hicieran pensar que esa Galicia era prospera, la verdad no verbalizada por el miedo impuesto es que fue una tierra de represión, desmembramiento de la sociedad rural y pesquera, prohibición del gallego más allá del hogar y de buques cargados de personas que abandonaban sus familias, procurando encontrar una nueva vida llena de prosperidad, en otro continente. 

Siento la rabia de la Abuelita al saber que te marchabas con sus nietas a otro país, a otro continente, quizás eso agrió su carácter, sumado a todo lo que se vivía socialmente en aquella época. Por más que volvieras a visitarla, ya no te tendría viviendo en su casa, ni en la casa del lado, ni tan solo en la misma ciudad, ni en el mismo continente. Quiero imaginarme que tú también sentías ese desgarro, porque la inmigración se vive como un desgarro que te arranca de lo que tú eres, en aras de buscar un nuevo Ser. 

Mami, estas letras no son para imaginarte feliz, que ya sé que lo eras, más bien son para adentrarme en la hija que se marchó lejos de su tierra y de su familia. Quiero poder entender ese dolor y las consecuencias que eso tuvo en ti: ¿qué hacías para evitar sentir esa tristeza profunda? ¿esos nervios que te venían siempre, junto a los mareos era producto de un duelo no resuelto? ¿Cómo podías estar presente cuidando a tus hijas e hijos, cuando tenías ese dolor ahí latente sin poder darle salida?  Qué hacías cuando extrañabas tu tierra y a tu familia? 

Mi propio proceso migratorio, me conecta con tu proceso migratorio y es ahora cuando apenas puedo llegar a entenderlo. Probablemente nunca me hubieras podido contestar estas preguntas que me hago, porque son tan dolorosas que a veces es mejor mirar para otro lado y evitar contactar, aunque ese dolor siempre termina reventándonos en la cara, en algún momento de la vida.  Hoy quiero honrar tu dolor, que es mi dolor y el dolor de todas las mujeres de mi familia, quienes hoy compartimos, al igual que tú en aquel entonces, un desarraigo migratorio. Los ciclos se repiten. 

Abuelita, honro tu desgarro, tu carácter agrio, tu desprecio, porque sé que era la manera de no vincularte con el dolor que te producía no tener a tu familia cerca. La rabia es una emoción que nos protege de sentir la tristeza. Porque siempre es más fácil sentir rabia, aunque se nos agrie el carácter, que transitar la tristeza y salir de ella ilesos. La rabia, protege nuestra sensibilidad como una armadura que nos desconecta del dolor, aunque el precio a pagar sea muy alto. 

Mamá, tía Chus, hijas de la inmigración gallega, a veces siento rabia porque si Franco no hubiera dado un golpe de estado contra la República, no hubiera habido una guerra civil, con una posterior dictadura fascista y una postguerra tan bestia que os empujó a buscar una vida mejor. Si hubierais nacido en otro momento histórico, tal vez, solo tal vez, nuestra historia familiar no habría sido vivida lejos de Galicia. He crecido sin saber la verdad de lo que se vivía en España en el período de 1936 - 1958 como consecuencia  del silencio impuesto por el régimen vencedor y la historia contada por ellos. Durante años solo tuve la visión de mi abuelo, quien me explicaba las ganas que tenía de ser inmigrante, porque miraba el mar y siempre pensaba lo cruzaría. Ahora que entendiendo el contexto histórico de vuestra inmigración, pienso ¿quién quiere ser inmigrante cuando en su tierra todo va bien?.   

Honro vuestras vidas, que son mi vida y me han hecho la persona que hoy soy. Miro vuestro dolor y lo honro en mi corazón. Ahora sé que ese dolor es vuestro y no me pertenece. Me habéis legado toda una sabiduría de inmigración. Con vuestro ejemplo me habéis dado herramientas para salir adelante en un país que es el vuestro, tanto como fué vuestro Venezuela. 

Os amo con locura. 










 

viernes, 24 de febrero de 2023

Tranformar la pérdida

 La necesidad de transformación de la experiencia de pérdida. 


Creo que atravesar un proceso de enfermedad donde hemos experimentado la pérdida de la salud corporal, es uno de los procesos transformadores más impactantes que podemos vivir. Hablo de salud corporal, pero nuestra psiquis también se afecta, para mi es importante incluirla, porque el dolor físico nos atraviesa a todos los niveles.  Es por ello que después de haber pasado por la tormenta de la enfermedad y de la pérdida, necesitamos sentir que todo esto ha tenido un propósito en nuestra vida, necesitamos darle un significado trascendente que nos ayude integrar todo lo vivido. Para ello pienso que se necesita un tiempo de integración, así como cuando perdemos un ser querido necesitamos un tiempo para curar el dolor, también necesitamos tiempo y  espacio para elaborar lo que la enfermedad nos ha traído. 


Creo que ante una experiencia tan vital, no podemos seguir el camino por el que transitamos antes. La enfermedad llegó para poner nuestro mundo patas arriba y nos ha pedido que no sigamos el camino que llevábamos.  Para mi, es como querer seguir vistiéndome con un vestido talla 36 cuando estoy en talla 44, pero mi cabeza sigue queriendo estar en 36. Se tarda en aceptar que hemos cambiado de talla y que nos tendremos que deshacer de todas las piezas de ropa que tanto nos gustaban antes. 


Tampoco es necesario hacer un cambio radical de armario, si no estamos preparadas para ello, podemos hacerlo poco a poco a nuestro ritmo. Hasta que nuestro ser asimile que ahora no estamos en la talla que pensábamos. Para saber si estaba preparada para un reto que quería afrontar, durante ese proceso de transformación me preguntaba: ¿En qué talla estoy ahora? ¿Esta experiencia nueva que talla es?, por ejemplo: a nivel laboral: Soy gerente de restaurantes, ¿en este momento de mi vida las experiencias que me ofrece este puesto de trabajo, se alinean con mi nuevo sentir, con mis valores adquiridos?. Respuesta: bueno, puede que ahora no me llene para nada, pero necesito el dinero, por ahora y mientras hago el cambio acepto un trabajo con menos responsabilidad dentro de un restaurante y recorto  todos mis gastos para adecuarlos a mi proceso de transformación, así voy viendo como me siento e ideando planes para continuar los cambios.


Una forma de saber si no es nuestro momento aún para afrontar un cambio, es ver si nos produce sufrimiento. Si sufrimos, entonces vamos muy de prisa. A veces creo que el mundo emocional tiene un tiempo muy diferente al mundo real. Para mi, el mundo emocional va más lento, pero llega un momento en que algo hace click y entonces avanzas un montón.


Si a nuestro propio proceso de pérdida por enfermedad, se une un nuevo proceso de pérdida:  la enfermedad de un ser querido o su muerte, es natural que nos cuestionemos ¿por qué no estamos preparados si ya tenemos experiencia con nuestro propio proceso? o ¿por qué no puedo decir las palabras adecuadas a mi ser querido? ¿cómo podré ayudar a otros si no he podido con esta situación?. Una vez una psicóloga amiga me dijo: tú puedes ayudar a otros desde el nivel en el que tú estás, con tu experiencia podrás ayudar a quienes están atravesando por etapas por las que tú ya has pasado. Eso me dió confianza, sin embargo no acepté su propuesta de trabajo porque no me sentía preparada y me dió miedo. 


Con respecto a la inconstancia en los proyectos que vamos desarrollando, yo creo que se debe al cansancio que vamos arrastrando del proceso vivido. El proceso nos ha dejado sin tanta fuerza y energía, pero queremos hacer cosas y las hacemos con la energía que disponemos. Nuestro cerebro consume mucha energía, porque está en muchos procesos: lidiando con la tristeza, con la recuperación, con el sentido de supervivencia, con la vida misma. A mi la compasión budista me ayuda a mirarme de otra manera: Hago lo que puedo, con las energías que tengo. 


Yo creo que los procesos de pérdida y enfermedad nunca nos dejan como nos encontraron. Nos pillan siendo de una manera y nos transforman totalmente. Lo cual es una gran oportunidad. Yo a mi proceso lo llamé: Capitalización de la pérdida, es decir tomaré todas mis experiencias de dolor y sufrimiento, le daré forma, las trabajaré y luego las pondré al servicio de los otros, una parte desde la gratuidad: el voluntariado y otra parte desde el trabajo: el proyecto de asesoría. Ya hace 5 años de ese momento y aún estoy transitando.





sábado, 13 de marzo de 2021

Carta de despedida


 La vida se me hace cuesta arriba. Me cansé de transitarla y de no llegar a ninguna parte. La tristeza me embarga y no le veo la salida a este túnel que no tiene fin. No soporto vivir, no soporto la vida y sus vaivenes. Me quiero ir de aquí. Desaparecer y nunca más volver. Nada me ata y no ato a nadie. Así que puedo marcharme en paz, con la tranquilidad de haber dado todo lo que pude y más. 

La soledad me ahoga y el desarraigo de no pertenecer a nada también. Tanta libertad anhelada para vivir en la sombra del sinsentido. No tengo mucho para decir, mi lengua está muda y mi cabeza ya no tiene palabras que escribir. Soy tristeza pura, quisiera dormir para siempre. No despertar, solo dormir y desaparecer sin hacer ruido, sin molestar. 

Lo siento vida, mi alma vieja no puede vivirte. 

No quiero darle a nadie explicaciones de lo que he escrito aqui. Asi que no me preguntes, si me has leído guárdatelo para ti, pero no me interrumpas con tus dudas. Déjame en paz.

lunes, 21 de diciembre de 2020

¿Contruyendo edificios?

 "Si quieres yo te cuento, las cosas que te pasan cuando te abres al amor dejando la cadena echada" dice Marwan en una de sus canciones. En ella habla de como nos entregamos al amor de una relación con miedo a que nos hagan daño, por lo que no ponemos toda la carne en el asador, vamos poquito a poquito y cada error y cada golpe que recibimos durante ese transitar con la persona escogida, nos retraemos y nos escondemos. En lugar de decidir jugárnoslo todo porque ya hemos escogido estar con esa persona, vamos con miedo transitando la relación con la maleta hecha puesta en la puerta por si acaso hay que salir corriendo, por si nos hemos equivocado en escoger a esa persona. Dudando de la elección que hicimos, preguntándonos una y otra vez si habremos acertado pero no importa, la maleta está hecha para salvarnos.

Todas andan locas buscando quien las ame, sin embargo pocas saben que nadie te amará más de lo que te amas a ti misma. Tampoco es lo mismo una relación a los 15 años donde nadie te ha hecho daño, que una relación a los 40, donde ya vienes con tu mochila de experiencias cargada en la espalda, pero también con recursos que te han permitido resolver aquellas situaciones a las que te has enfrentando. ¿Entonces a qué le tienes miedo? ¿por qué te frenas? ¿crees que la otra persona no va a notar que vas a medio gas? Si no tomas la decisión de jugártela con todas tus fuerzas, quédate encerrada en tu habitación y no le des la vara a nadie diciendo que buscas una relación. El miedo no es un buen aliado del amor, porque no le permite crecer, más bien lo asusta.

Construir una relación es como embarcarse a construir un edificio, primero necesitas el terreno, luego los materiales, después los pilares para que sujeten toda la estructura y no se te venga el edificio abajo cuando haya un temporal o un terremoto. Y lo más importante son las ganas de llevar a cabo la obra, teniendo la madurez de saber que costará acabarla, pero mientras vas construyéndola la disfrutarás hasta el final. La sudarás también. Sin embargo, si los pilares los has construido bien sólidos porque tu objetivo fué construir un buen edificio, valorarás que de vez en cuando tengas que hacer sacrificios para continuar la obra. Es por ello que si durante la construcción de tu obra, se te viene abajo una columna o pusiste mal una pared, un tabique o una ventana, no tendrás la actitud de destruir toda la obra, sino repararás lo que se ha dañado y con el mismo empeño tirarás adelante. Habrás puesto en valor el amor que has invertido en hacer toda la estructura y no te permitirás destruirla por todo lo que te ha costado. ¿Alguna vez has sentido algo así? yo sí y desmontar un edificio duele la vida. Y cuando no duele, es porque o no construiste nada o pasaste de puntillas poniendo láminas y enchufes porque con eso ya te bastaba. 

Las relaciones no tienen que ser sufridas, pero si una parte quiere un edificio y la otra tiene miedo, pero acepta embarcarse en la construcción, dicha situación ocasionará sufrimiento a ambas personas, por no llevar el mismo objetivo común. Será un desastre. No puede haber relación sin un objetivo común. Solo habrá ausencia de una de las partes y de la otra habrá reclamos para que haga el trabajo que dijo que "quería hacer".

¡Bienvenidos a la madurez que otorga el compromiso¡ 






Feliz Navidad 2020

 Hoy entramos en la era de acuario: 21 de Diciembre de 2020. Casi se marcha el año 2020, que año tan raro, que vida tan rara, todo es tan raro en estos tiempos que no tengo tiempo de asimilarlo. 

Un año lleno de restricciones, confinamiento, toque de queda, prohibido salir, prohibido abrazarse, prohibido besarse, prohibido tocarse. Son malos tiempos para el amor, para la confianza y para el acercamiento.

2020 el año de la soledad confinada. El año donde nos dimos cuenta que la tierra necesita parar para poder sobrevivir. El año de la tristeza y del duelo. Y a mi se me han venido todos los duelos de golpe. Sí, es diciembre y tengo todos los duelos activos, aquellos de quienes acompañé este año a marcharse, incluso el mío propio. 

Mi duelo, mi tristeza, mi rabia, mi todo desbordado. Mi soledad, mi ausencia, mi poca felicidad. Mi no ser, mi ser que se perdió cuando pensó que podía amar sin tristeza. 

Mi yo se perdió, soy la "dramaqueen" que se castiga por sentir como siento. Yo que pensaba que no sentía y que una vez al año me emborrachaba para sacar de mi todo lo que estaba atascado en el medio de mi pecho. Ahora siento demasiado, las sensaciones me desbordan. Todo me duele, incluso la vida me duele.

Tengo depresión, pero creo que lo que tengo es falta de amor propio, rabia contenida. ¿Cuántas corazas al corazón me he puesto a lo largo de mi vida, cuando vislumbrando mi propia fragilidad no quise ser una vulnerable a quien arrasaran? Sin embargo, aquí estoy arrasada. Van mejor las corazas al corazón, ¡créeme el mundo es hostil¡ Te pones tu coraza, no sientes y vas por la vida como si nada pasara. Mirandolo todo desde lo alto, como si no fuera contigo. Perdona si me hago la victima, pero tengo rabia. No se a que le tengo rabia, quizás a mi misma, tal vez a la vida. 

Lo siento, este no es un escrito para que seas feliz leyéndome. Es mi realidad de ahora y mi rabia aflora. 

Feliz Navidad a quienes la puedan tener.



domingo, 8 de noviembre de 2020

El amor no existe.

 El amor no existe. El amor romántico que tenía en mi cabeza, no existe. No existe nada de lo que alguna vez pensé que podía existir entre dos personas para conformar una pareja. La pareja es una construcción social, un binomio que tiene una función de reproducción. Sino hay reproducción la pareja no se sostiene, sino tiene un propósito común, se convierte en un sin sentido que no te lleva a ninguna parte. El amor no existe.

El amor no existe, el ser sintiente está capado por el cartesianismo, por el raciocinio, por el no contacto con la vulnerabilidad. El pensamiento cartesiano eurocéntrico no puede medir el amor, por lo tanto no existe. El amor pertenece al mundo primario, al mundo involucionado de las pasiones, de aquellos que no se han formado mentalmente y no han cultivado su intelecto. El intelecto lo es todo. Lo que se puede medir y comprobar lo es todo. Primero piensa y luego existe. Solo el pensamiento te da derecho a la existencia. Lo demás es magia y folklore.

Los hijos pueden ser creados en un laboratorio gracias a la reproducción asistida, eso medible y científico. Hacer el amor pensando que puedes encargar un hijo y hacerlo con ganas de concebir, eso es pensamiento mágico y folklórico. Enciendo una vela para que te alumbre el pensamiento. 

El erotismo no se puede medir, la pasión no se puede medir, pero sí se puede consumir. El pensamiento patriarcal consume cuerpos para no permitirse amarlos. Sino eres cariñoso, ni te permites la manifestación física de la ternura, te tienes miedo a ti mismo. 

No acompañar emocionalmente a quien está a tu lado es abandono emocional. No se acompaña como tú quieres sino como lo necesita la persona. Si no sientes amor, no serás una buena compañía solo una unidad de convivencia. El amor no existe. Tú no te dejas existir. Solo piensas.

Cuando mueras, lo único que te puedes llevar es el amor que has sentido. Y si no te has permitido sentir amor, tu vida no habrá merecido la pena. 

El amor no existe.


 


sábado, 7 de noviembre de 2020

La espiritualidad no es pensamiento mágico.


Hoy he descubierto que según el punto de vista del pensamiento positivo cartesiano, todo lo que no sea medible, mensurable o demostrable es Magia.

"Princesa tú crees en la magia", me dice y yo me quedo pensando en que quiso decir con eso porque a mi los actos de magia me gustan lo justo, a menos que el mago sea muy bueno. Pero no se refería a eso, se refería a que yo soy una persona que le da validez a cosas que no son medibles, ni demostrables (todo según el muy afamado método cartesiano) por ejemplo creer en que encender una vela a un muerto ayuda a alumbrar su camino o creer en que el alma tiene un propósito en la vida, o que la vida te va dando señales para seguir el camino o que después de la muerte hay un sitio donde nos encontraremos o creer en la comunicación con la naturaleza y con los animales.


Todo aquello que para mí representa mi mundo espiritual puede ser catalogado como "pensamiento mágico" por un pensador cartesiano. ¿Y no es acaso ésto una forma de medir el pensamiento desde el punto de vista eurocéntrico?

Si estuviera dentro del círculo de las mujeres feministas comunitarias, que tratan de recuperar las creencias ancestrales indígenas, mi pensamiento sería acogido incluso alimentado y motivado. Tirarían de mi para que tornase al mundo espiritual y no me fuese tanto al mundo de lo demostrable científicamente.


Ésto de la decolonialidad conjugado con el feminismo es un camino tortuoso, también me han tildado de prejuiciosa: Princesa eres una prejuiciosa! Ves prejuicios en todas partes!...mmm...¿No será que después de tanto reflexionar y meterme para dentro haciendo un proceso de deconstrucción voy siendo capaz de percibir formas de ser y de pensar opresivos tanto en mi, como en los demás?.

Esto es muy difícil, a veces pienso que hubiera sido más fácil vivir la vida sin cuestionarme las cosas, manteniéndome en mi posición de mujer inmigrante de clase trabajadora, en una sociedad patriarcal y asumir lo que me tocaba para mí, calladita y sonriéndole a todo el mundo. Fin
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jueves, 5 de noviembre de 2020

En modo DESCOLONIZACION

Yo, nací y crecí en Abya yala. La tierra de donde provengo tiene más de 30 siglos de historia, pero en 1492 un hombre perdido en el mar, vino a nuestras tierras y a partir de ese momento, nos masacraron, nos diezmaron, borraron nuestros siglos de sabiduría oral y escrita. Impusieron su lengua y sus creencias religiosas. Nos llamaron indios por equivocación y a nuestra tierra la llamaron América en honor a otro hombre blanco europeo. Con el tiempo secuestraron hombres y mujeres de un continente lejano llamado Africa y sin su consentimiento los trajeron a Abya yala para explotarlos y explotar nuestras tierras, obtener recursos para la reconstrucción de la tierra europea diezmada por las guerras imperiales.

En la escuela me hicieron creer que yo pertenecía al nuevo mundo, que mi historia comenzaba el 12 de octubre de 1492 y que los indios estaban ahí como si esperaran ser descubiertos. Cada 12 de octubre celebrábamos el Día de la Raza, porque la Madre Patria nos había descubierto.
Ahora soy un sujeto colonizado, que habla un idioma perteneciente al colonizador y tengo costumbres, pensamientos y formas de ver la vida "civilizada".
La escuela debió contarme la verdad de la masacre de mi continente y no venderme un relato venido de un país donde mandaba un dictador que creía en la superioridad de la raza española. Doblemente colonizada.

Es hora de emprender el camino hacia mi descolonización.



Semana 31 de mi segundo embarazo (29/06/2026)

Esta semana se está haciendo realmente difícil, la primera porque la panza que tengo es muy grande y ya me esta siendo caso imposible moverm...