jueves, 4 de septiembre de 2014

Pensando en mi vida

Escribo desde que tengo 7 años. Recuerdo perfectamente el diario rosa que me habia regalado mi tío Glenn, me lo habia traído de Canadá. A partir de allí, no he parado de hacerlo. No se muy bien por qué, pero darle salida a mis pensamientos y colocarlos frente a mi resulta una muy buena terapia.

En ocasiones desearía ser una persona más bien con un cerebro plano, sencillo, sin tantas ideas y necesidad de análisis. Mi familia siempre me decía que era una niña muy inteligente. Hoy ya mujer, creo que realmente en este mundo, triunfan las mujeres que saben hacerse las tontas.

Creo que mi carácter rebelde e independiente y la permanente necesidad de libertad, en casi todos los ámbitos de mi vida, me van a llevar a ser quizás como esas mujeres bohemias de la Francia de los años 30.

Quizás la culpa de que yo sea así es de mi padre: personaje aventurero y casanova. En su juventud le gustaba enseñarme a reflexionar y a cuidarme de los hombres. Claro, me imagino que el tener a una niña en casa, cuyas formas empiezan a ser atractivas, resultaba un poco amenzador como padre.

Sin embargo yo no recuerdo sentirme protegida por él. Mas bien sentía libertad y confianza. A diferencia de mi madre que intentaba en todo momento sobreprotegerme.

Quizás por ello, nunca busqué una figura masculina que me protegiera. Más bien siempre he sido yo la que protege, la que vela, la que cuida.

Los perfiles de hombres protectores no me gustan, mas bien he escogido hombres amigos, con quienes he mantenido relaciones de igual a igual. Nunca permití que nadie marcara mis límites, quizás en ocasiones cedía para complacer, pero perder libertad de escoger y de hacer lo que quiero en la vida siempre me ha ahogado. Pienso que quizás he cedido más de lo que me hubiera gustado.

Siempre me gustó moverme dentro de una relación cerrada, pero a la vez siempre escogí hombres con carreras profesionales que me dejaran mucho tiempo sola. Eso me permitia tener espacio en demasía, aún estando con alguien. Pero es curioso, al final tanto espacio y libertad daba el mismo resultado final: terminaba me pillandome por otro. No sé...curioso.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

La verdad es solo para los valientes

Mi amigo Bruno me ha enseñado que hay que ser honesto siempre, pero ser sincero    es de idiotas.

La primer vez que me lo dijo, frunci el ceño en señal de desacuerdo. No lo entendía. Siempre defendí a capa y espada la sinceridad y no veía la diferencia entre sinceridad y honestidad. Este año a raíz de muchas experiencias vividas lo he entendido. Quizás lo que me ayudó a digerir el concepto fue entender que no todo el que te rodea está preparado o le interesa saberlo todo. Prefieren tener la opción de no saber o de saber a medias, quizás porque para saber la verdad de todo y escucharla de la otra persona, requiere una personalidad libre de miedos y un autoconocimiento que permita recuperarte rápidamente de aquello que estas escuchando y no te gusta.

También puede ser que realmente no te importe demasiado la persona o la situacion y que no quieras cargar con emociones que no te aporten nada.

Me gustan las personas honestas, porque tengo una gran capacidad para digerir rápidamente ideas, clasificarlas, ponerlas en orden y gestionar las emociones que me producen. Pero es cierto que la sinceridad pura y dura, esa que se aplica sin importar el impacto emocional que produce en el otro, no me gusta. Esa hace daño. Se pueden decir las cosas claras y de forma firme sin necesidad de hacer daño. Aunque también es cierto que estar calibrando todo el tiempo que le produce daño o no a la otra persona, es agotador.

Al final lo importante es tener una actitud honesta y abierta en todo momento. Ser coherente en ello significa mostrarte tal cual eres: con tus emociones y tus actitudes.

sábado, 30 de agosto de 2014

Placeres Sublimes

Julio del 2012,  me siento delante de un cuaderno y decido describir lo que busco en un hombre. Como siempre me lanzo a escribir sin parar, ordenando mis ideas y tratando de plasmarlas lo mas claras posibles. Necesito centrarme: Qué quiero? y Cómo lo quiero?. Este fue el resultado ( aún sigue vigente ):

''Soy una mujer muy sensual. Adoro el sexo, me gusta pasarmelo bien y que me den mucho placer. No necesito relaciones estables, solo encuentros. No dispongo mucho tiempo, trabajo demasiado. Adoro que me toquen. Me encanta que estes depilado totalmente. Simplemente busco un placer sublime que me haga desmayar por no poder soportarlo''

Esta especie de requisitos indispensables para poder practicar una cacería divertida, están ahí, actuando en todo momento como filtro sobre todos lo que pretenden acercarse.

Busco placeres sublimes, hombres tremendamente inteligentes, que sean capaces de secuestrar mi cerebro y hacer que me evada orgasmo tras orgasmo. La inteligencia rápida me pone montón y si va acompañada con picardia, aun más... con una actitud jovial y divertida. Hombres abiertos que no tengan miedo de expresar que sienten y piensan, que no tengan miedo de estar con una leona, que les guste dar placer y que deseen ser usados para tal fin.

Del resto, me encargo yo.

Mami

Hoy hace siete días se marcho Mami. Así llamaba con cariño a mi abuela materna, con quien me crié, gracias a una relación de matriarcado ejercida en todo su esplendor.

Rubia, de ojos azules y de tez muy blanca. Tenía un poder de seducción capaz de embelezar a hombres y mujeres por igual. Todos la adoraban. Tenía una inteligencia social digna de imitar. Su carácter era fuerte, no le temblaba el pulso para decir lo que fuera necesario y lograr el efecto deseado en el otro.

La última vez que la vi, me dijo: soy una persona que se ha dado la vida que quería.

Nunca me dijo que me quería hasta llegados sus últimos años. Lo cual no significaba que no me amaba. Ella, amaba muy fríamente, pero sé que me adoraba. Siempre me lo demostró, siempre estuvo ahí.

Se piensa que se está preparado para la muerte de los mayores, pero nunca se está preparado para eso.

Su ausencia me duele mucho.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Un encuentro en Venecia: 25 años después

Una solicitud de amistad en el Facebook de mi parte hacia él. Aquel chiquito travieso,  el más malo de la clase, a quien perdí de vista cuando apenas contábamos con 14 años. Viviamos en la misma ciudad pero nunca nos volvimos a ver, hasta hace dos días.

Italia Verano 2014, una cita marcada hace una semana:

Vives en Salerno?....voy a Venecia, te parece si marcamos una cita en la Piazza San Marco el domingo a las 15:00?.

Volverle a ver la verdad que me hacía ilusión, sobre todo porque estaba segura de que me divertiria montón con ese chico travieso.

Ese chico hoy ya hecho un hombre guapo ...muy guapo de 40 años,  decidió tomar un tren y recorrer un trayecto de 5 horas, para pasar apenas 10 horas conmigo.

Llegado el día, en el lugar acordado, pero una hora mas tarde y con dos margaritas inyectadas en vena, dado que fui a visitar a un ex compañero de trabajo previamente, a quien tampoco veía hace dos años. Dios, cuantos amigos se pueden tener por el mundo!.

Piazza San Marco, 15:45...aquel hombre de 1,85 venezolano de nacimiento pero italiano de sangre, se presenta ante mi con un bronceado capaz de derretirme en cero segundos. Vaqueros ajustados, camiseta blanca ajustada, chaleco vaquero y gafas Ray Ban. Verlo y sonreir sin disimular mi encanto fue lo mismo.

Durante cuantas horas se puede hablar y no acabar ninguna historia?...Cena al borde del canal, cerca del ponte rialto, a la luz de las velas, botellas de vino blanco, mi favorito..y el suyo también, que incitaban a no parar de reirnos.

Detalles que no dejan de adornar la noche, ya se me habia olvidado la caballerosidad del hombre venezolano, capaz de hacer sentir a las mujeres como Princesas.

Me dejas tomarte de la mano para iniciar nuestro paseo romántico?...me preguntó, a esas alturas del partido ya me tenía derretida...toma todo lo que quieras, pensé.

Me tomó de la mano, me llevó por aquellas calles que parecen laberintos, riendonos sin parar, se acercó a mí para besarme y yo me dejé llevar. Me apretó fuerte, su beso fue una mezcla de delicadeza y pasión. La luna menguada nos acompañaba. Fue hermoso.

Aún estoy bajo los efectos de aquellos dos días.

Estación central de Venecia, 15: 45, abordo el tren que me llevará rumbo a treviso, él debe marcharse a Salerno. Me acompaña a la puerta del tren. Me besa y no deja de hacerlo. Me pregunta sobre nuestro futuro, yo solo le doy un Carpe Diem. No quiero perder un solo minuto de ese momento pensando en lo que ocurrirá, solo quiero vivir el ahora y disfrutarlo sabiendo que ya no volverá.

Gracias Vida!.

viernes, 15 de agosto de 2014

París

París me ha mostrado el camino de mi leyenda personal. Aquí comenzó, quizás, mi historia mas íntima, un reencuentro conmigo misma y el desarrollo de otra faceta para mi desconocida.

Mi primera vez fue en verano del 2012, un vuelo que decidí tomar 24 horas antes, buscaba liberación. El aire de París, sus calles tan ornamentadas, tanta historia, tantos secretos escondidos aun por descubrir. Adore el efecto que producía el Sena en mi cabello, mis rizos eran perfectos gracias a la humedad. París me hizo feliz ese verano.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Algo ha pasado!

La química con el entrenador continua, es algo que no se de donde viene pero simplemente pasa. No tenemos nada, no somos nada, no compartimos mas allá que encuentros de mucha pasión en mi cama y muchas páginas de WhatsApp. No nos pedimos nada, no hablamos de nosotros....solo de sexo y del deseo mutuo. No hay espacios en común mas allá de las paredes de mi habitación.

Entre nosotros nunca pasará nada más que eso. Quizás es un enganche sexual puro y duro, tanto de mi hacia él como a la inversa. La mayoría de los días me resulta divertido y me gusta disfrutar de eso que tenemos. Pero no deja de ser un deshago tras otro desahogo. A veces se torna incluso rutinario, ya que el sexo deja de alimentarse de otras cosas que lo vuelven mas interesante.

Es una lástima el entrenador me gustaba de verdad. Al principio llegué a pensar que podía ser una persona que me aportara mas allá de encuentros sexuales. Pensé que resultaria interesante conocer alguien con su forma de ser. Pero ha resultado impenetrable emociónalmente y el no compartir otros momentos entre los dos, me ha dejado vacía. Sobre todo porque no es que aparezca de vez en cuando, si no que está permanentemente en contacto conmigo.  A estas alturas del partido creo que debo llegar a  la firme conclusión de que Yo lo único que puedo aportarle como persona es sexo y deseo. Nada más, el resto de lo que yo soy, no le interesa.

No sé en que momento empence a pensar que esto pintaba interesante, como relación entre dos. Y no me refiero a una relación de pareja, No! mas bien me refiero como a alguien con quien compartir feeling, complicidad sexual y crecimiento personal. Ya sabeis que ha estas alturas de mi vida el cupo de relaciones de pareja está agotado.

Hoy siento decepción, necesidad de querer alejarme y dejar ese enganche sexual que no me lleva a nada.


Semana 31 de mi segundo embarazo (29/06/2026)

Esta semana se está haciendo realmente difícil, la primera porque la panza que tengo es muy grande y ya me esta siendo caso imposible moverm...