Sí otra noche más sin poder dormir. Anoche no pude terminar de ver la peli que estaban echando en el canal 3 porque me caía del sueño, de repente me daba cuenta que dejaba de escuchar los sonidos y me sorprendía dormida. Eran las diez de la noche y yo plácidamente dormida en el sofá.
Humm que rico dormir así, el cuerpo se te duerme sin darte cuenta, se cierran los ojos sin obligarlos, la mente se evade sin autoconvencimiento. Pero de repente, llegan las doce de la noche, y los ojos se te abren, la mente se activa y zás¡ el sueño desaparece. Entonces tal como Indiana Jones, en busca del arca perdida, yo empiezo a buscar el sueño que hace un instante tenía instalado detras de mis ojos. ¿A donde se pudo ir?, no lo sé, pero no apareció sino hasta las seis de la mañana.
Hoy igual que ayer son las dos de la mañana y mi mente superactiva, fresquita, pensando, con ganas de hacer cualquier cosa. Cosas que ya hice por supuesto, como mi querido Ponche Crema.
A las doce de la noche me metí en la cocina y comence hacer, como todos los años, mi Ponche Crema, bebida típica de la navidad venezolana: huevos, leche, ron. Calibrando el sabor para que se parezca lo más posible al original, al que venden en las licolerias. Está vez, mi mama estuvo invitada, a traves de mi webcam pudo compartir conmigo este momento tan especial. Por supuesto las gaitas maracuchas acompañaron todo el proceso. Ahora se está enfriando, mañana lo embotello y lo guardo para que se macere y vaya perdiendo el sabor a huevo, en una semana será todo un Sr. Ponche.
Cuando se está lejos de la tierra que nos crió, todo lo malo se olvida y todo lo bueno se extraña. Y yo extraño muchísimo la Navidad Venezolana, donde todo es alegría y calor humano. Los venezolanos vivimos intensamente la navidad, el país se trasforma, desde Noviembre las casas se adornan de navidad, la musica que suena son las gaitas maracuchas. Las hallacas, el pernil, el pan de jamón comienzan a oler en todas las casas. Los actos culturales de los colegios están llenos de aguinaldos criollos... como dice mi hermana comienzo a tener el "Sindrome de extrañadera total".
Humm que rico dormir así, el cuerpo se te duerme sin darte cuenta, se cierran los ojos sin obligarlos, la mente se evade sin autoconvencimiento. Pero de repente, llegan las doce de la noche, y los ojos se te abren, la mente se activa y zás¡ el sueño desaparece. Entonces tal como Indiana Jones, en busca del arca perdida, yo empiezo a buscar el sueño que hace un instante tenía instalado detras de mis ojos. ¿A donde se pudo ir?, no lo sé, pero no apareció sino hasta las seis de la mañana.
Hoy igual que ayer son las dos de la mañana y mi mente superactiva, fresquita, pensando, con ganas de hacer cualquier cosa. Cosas que ya hice por supuesto, como mi querido Ponche Crema.
A las doce de la noche me metí en la cocina y comence hacer, como todos los años, mi Ponche Crema, bebida típica de la navidad venezolana: huevos, leche, ron. Calibrando el sabor para que se parezca lo más posible al original, al que venden en las licolerias. Está vez, mi mama estuvo invitada, a traves de mi webcam pudo compartir conmigo este momento tan especial. Por supuesto las gaitas maracuchas acompañaron todo el proceso. Ahora se está enfriando, mañana lo embotello y lo guardo para que se macere y vaya perdiendo el sabor a huevo, en una semana será todo un Sr. Ponche.
Cuando se está lejos de la tierra que nos crió, todo lo malo se olvida y todo lo bueno se extraña. Y yo extraño muchísimo la Navidad Venezolana, donde todo es alegría y calor humano. Los venezolanos vivimos intensamente la navidad, el país se trasforma, desde Noviembre las casas se adornan de navidad, la musica que suena son las gaitas maracuchas. Las hallacas, el pernil, el pan de jamón comienzan a oler en todas las casas. Los actos culturales de los colegios están llenos de aguinaldos criollos... como dice mi hermana comienzo a tener el "Sindrome de extrañadera total".
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