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Vuelvo a París


Lleva dias escribiendome. Es raro que "Grey", demuestre tanto interés.  De vez en cuando me llama o me envía alguna foto del lugar donde se encuentra, con un claro mensaje de estoy pensando en ti.

Pero esta vez algo pasa: tres días escribiendome no es habitual en él.  Esta vez las fotos que me envía, son de su último viaje a los Alpes Suizos, con su equipo de trabajo.

En noviembre me envió una foto de su viaje a los Emiratos Árabes. No estaba solo, pero quería que supiera que me deseaba.

Estoy dormida y suena mi móvil: es él, son las 4:00 am!. Me despierta solo para decirme que me quiere ver. Me anuncia que en dos semanas volare a París para vivir 6 horas de sexo Parisino junto a él. 

Llevo un mes o dos, haciendome la loca con esta propuesta. Desde el día que lo conocí me dijo que quería follarme en París. Que haría todo lo posible por cuadrar su agenda con la mía.  Me encantan los hombres que cumplen lo que prometen.

La llamada a las tantas de la madrugada me deja perturbada, pero continuo durmiendo.  A las 10:00 am mi WhatsApp empieza a sonar de forma compulsiva, es él nuevamente. Me da una orden: en dos semanas en Paris, dame tus datos. Acto seguido, recibo en mi correo los pasajes rumbo a la ciudad de la luz y del sexo sofisticado. 

Lunes de perturbación, este espíritu salvaje recibiendo ordenes de otro espíritu salvaje para vivir una aventura que no se si estoy dispuesta a hacer realidad. Empiezo a cuestionarme si realmente seré capaz de abordar ese avión para vivir todo lo que este Adonis belga-francés-español, de 33 años, acostumbrado a tener lo que quiere cuando quiere, me ofrece. Bueno, de vez en cuando convertirse en el instrumento de placer de otra persona es un riesgo que vale la pena correr.

Dos semanas inquieta. Preguntando a mis amigas si debia abordar ese avion. Ellas por supuesto me apoyaron, quizas pensando que este hombre podía estar enamorado de mi. Lo cual deje claro en todo momento: "chicas, solo es sexo, no hay ningún tipo de intercambio emocional, no estoy dispuesta a ello".

El dia antes del viaje, lo he decidido: voy a verle.  Nada me impide que lo haga: soy soltera, vivo sola, no le rindo cuentas a nadie, nadie me las pide. Hay solo una pega, en Madrid hay un chico que me gusta muchísimo, pero no hay nada claro, bueno ni claro, ni oscuro, ni nada. Si me pongo a pensar en lo que estoy sintiendo por él,  voy a dejar de vivir esta experiencia.  Así que decido dejar de pensar en pajaritos que vuelan y tomo lo que me dan.

Además me hace ilusión pasearme por la torre eiffel y ver el video de Dani Martin de Viva la Vida.

Llego a París... a su encuentro,  tan guapo como siempre. Este hombre es increíblemente sensual, muy seguro y muy directo.  Decide enviarme al hotel con su chofer, para que descanse. El debe acabar su jornada.

El chofer me abre la puerta del mercedes del cual desciendo cual Princesa. Tener amigos así por el mundo es divertido.  La experiencia empieza a gustarme. Pero es solo el comienzo de una noche de imágenes grabadas a fuego en mis sentidos.

La experiencia vivida esa noche merece un post entero.  Estas experiencias continuan abriendo mi mente.






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