lunes, 18 de julio de 2016

La Mariposita y la caja rosa

Esa Mariposita, a la que le faltan dos brillantitos y que utilizaba para sujetarme el cabello cuando hacia calor, ayer en la tarde decidí guardarla en una cajita de madera pintada a mano, que me trajo mi tía Chus de Venezuela.

La Mariposita lleva dos meses en mi habitación encima de la mesilla de noche o en la cómoda e incluso en la alfombra,  la he visto tirada por todas partes y aún así me gustaba saber que anda por ahí. Tenerla a la vista, recogerla del suelo si caía y colocarla de nuevo sobre la mesilla.

Una mañana traté de ponermela, pero se me cayó del pelo, al recogerla me di cuenta que le faltaban dos dientecitos para que se pudiese sujetar. Asi que antes de perderla preferí devolverla a su lugar, un sitio indefinido dentro de mi habitación.

Metida en una maleta, esa Mariposita se fue escondida a un país que no conocía, yo tampoco lo conozco pero me hizo ilusión su valentía. Vaya que atrevida!, pensé. Aquella mañana ella decidió meterse dentro de una maleta, sin preguntarle a nadie, sin mirar atrás y sin billete voló a un país donde cuentan historias aztecas, quizás se pensó que cambiar de aires le vendría bien.

Nunca me di cuenta que se habia marchado, ella es muy independiente y como siempre andaba perdida dentro de mi habitación no la eché en falta. Pensaba que algun día aparecería, como siempre lo hace, así de repente.

''Creo que esto es tuyo'', me dijo sacando la Mariposita de su maleta. Aquella no era mi habitación, ''¿Pero a donde se ha ido ésta?, pensé''. ''Si! es mía, gracias''. Sentí vergüenza por su atrevimiento, ''¿por qué te has ido sin avisar?'', le espeté con la voz en silencio desde mis pensamientos.

Por un momento pensé en dejarla sobre la mesa de la habitación, para que ella misma decidiera su destino, pero la vi tan emocionada de volverme a ver que la guardé en mi bolso de mano y la lleve conmigo durante siete días. Los días suficientes para que ella decidiera si quería meterse nuevamente en aquella maleta.

No me contó nada de su viaje, aun permanence en silencio guardando secretos vividos, descansando en la cajita rosa que vino de Venezuela.

domingo, 17 de julio de 2016

Mundo pequeño

¿Para qué se quiere tanta vida? ¿Qué frenetismo absurdo nos lleva a vivir tanto y tan de todo que terminamos cansados y agotados?.

Hoy tuve una imagen en mi cabeza: yo, el mundo y la vida, seguidamente una sensación: todo se me quedaba pequeño. Me asusté!. Pensé: ¿Cómo se te puede quedar el mundo y la vida pequeña?, ¿Qué te ocurre?. Siempre he sentido plenitud, ganas de beber a sorbos cada momento vivido y así lo hago siempre con todo lo que hago, pero esta semana he sentido que me he empachao.

Es increíble pero ya no siento vacío, ya no siento necesidad de buscar alguien que me quiera, no siento tristeza, ni rabia, ni celos, ni malos pensamientos hacia nada ni nadie. No siento necesidad de pedir nada.

Estoy yo conmigo misma, contemplandome desde dentro,  ¿apoyargada quizás?. No estoy dormida porque me siento viva, pero cuando vacias tu vida y tu corazón de todo lo que no te sirve quizas se siente esto, como cuando te quitas una ronchita de una herida cicatrizada y te queda un huequito hundido en la piel.

viernes, 15 de julio de 2016

Erosrapsodia

Cuando cree Erosrapsodia lo hice con una finalidad particular: sacar mi vida de mis diarios y compartirme. Al principio escribía sobre recetas de cocina, porque fue mi época de matrimonio y me encantaba cocinar, estaba muy metida en el mundo gastronómico y de una forma natural comencé a compartir lo que tenía mas a mano: la cocina. En aquel momento casi no tenia sexo con mi ex, asi que haciendo retrospectiva de vida, era imposible escribir sobre ello, pero sí que tenía miedos y muchas inquietudes, sin embargo no sabía muy bien como plasmarlo en un blog, bueno ni en un blog ni en ninguna otra parte, porque estuve casi nueve años sin escribir, despues de estar casi veinte años haciendolo de manera continuada.

Mi llegada a España como ''emigrante retornado'' y mi matrimonio, me dejaron sin letras escritas, en cambio el profundo dolor que me produjo la ruptura con mi segunda pareja me llevo a necesitar compartir la nueva visión de vida que estaba empezando a gestarse en mi. Creo que de esto ya he escrito en otras ocasiones, a veces pienso que me he vuelto demasiado repetitiva.

Erosrapsodia no es una secuencia lineal de todo lo que me acontece, casi siempre lo es, pero a veces escribo cosas que me han ocurrido meses atrás, solo que he necesitado de cierto tiempo para digerir como plasmarlo y cuando tengo la idea escrita ya en mi cabeza ésta sale de forma natural.

Este blog ha alcanzado desde que lo abrí  unas 67 mil visitas, de todas partes del mundo, pero sobretodo de Estados Unidos. Sí, me da vértigo que tanta gente conozca mi vida de esta forma tan íntima pero si tan siquiera a una sola persona le ha servido de algo, entonces abrá valido la pena.

Quiero agradecerle a todos los que os pasais por aquí, los que con curiosidad miran una a una mis entradas, en silencio como no queriendo desordenar nada. Gracias por respetar y por escribirme cuando os sentís identificados. Gracias por crecer todos estos años junto a mi.


Vuelve a entrar

Indecente es la vida cuando queriendo meterme dentro de tus poros, sudas a chorros y me deslizo por tu piel resbalándome por debajo de tu ombligo, muriendo en el goteo incesante de tu pulso que palpita con cada embestida que me das, como si con ello me pertenecieras de manera indecente e insolente, sin respeto, a tu manera. Sales de dentro de mi.

Lamo tus espaldas, como si el calor que te hace chorrear pudiera bebermelo de tu piel, me restriego entera, me empapo de ti. Tu olor en mi nariz, en mi piel, me emborracha de tus maneras, esas que tienes al mirar mi piel cubierta de ti.

Vuelve dentro, no te salgas, te invito a probar de nuevo si es aquí donde quieres acabar tu búsqueda, aunque sea por un instante, me rindo ante ti.

Tus dedos, tu boca, tus pestañas, tu culo, tu pelo, tu polla, tus dientes, tu pelo, tu barba que me raspa las mejillas, tus ganas de mi y mi deseo por ti. Bendita locura de placer efímero, que lo hace sublime cuando vienes a mi.

Te dejo ir, me dejas ir, encuentros lascivos e indecentes, historias que no tienen porque acabar. Vuelve a entrar, penetrame entera, hazlo a tu manera, tocame sin parar.

domingo, 10 de julio de 2016

Anarquia Relacional

No podría concebir una ciudad donde no pudiera andar sola. Decidir salir un domingo por la tarde yo conmigo misma, ir al Edificio del Correos y ver una exposición, subir por la calle Alcalá y venir hasta la Plaza Mayor para comerme un bocata de calamares, en La Campana, el primer lugar donde lo probé y donde llevo catorce años viniendo cuando se me antoja.

En el camino voy disfrutando y reflexionando sobre las cosas que acontecen en mi vida, entonces pienso que quizás debería llamar a alguien, para no verme tan bicho raro, pero sinceramente lo que me apetece es estar sola, meterme en donde quiero y andar a mi ritmo. Quizás la única persona con quien podría compartir un momento así es con Luiza, pero está en Brasil, solo ella y su energía es la única que mantendría mi equilibrio.

A veces me siento como si perteneciera a la boheme francesa de los años treinta. Sí, creo que soy una bohemia, me gusta el arte, la lectura, la escritura, la fotografía, me interesan los movimientos culturales, las personas que piensan diferente y que crean movimientos que intentan cambiar el orden establecido, adoro viajar y conocer culturas. Me gusta estar sola pero también me gusta alimentarme de lo que los demás desean transmitir, aunque no necesariamente comulgue con ellos.

La verdad es que siempre estoy rodeada de personas porque soy muy sociable. Sexualmente, soy una mujer abierta a experimentar y no me gusta estar metida en un relación cerrada que intente coartarme, tampoco me gusta coartar a nadie.

Me gusta mi feminidad y la sensualidad que desprendo. Me siento feliz siendo mujer, aunque según la gente que conozco, dicen que tengo una forma un tanto masculina de pensar. Creo que cierta parte del mundo mira con malos ojos, que una mujer posea libertad e independencia (paso de discursos feministas, sobre esto). Incluso creo que si tuviera que etiquetarme en mi forma de relacionarme podría definirme como una Anárquica Relacional.

Sí, para mi es difícil definir que modelo de relaciones mantengo hoy en día. Eso sí, todas tienen un denominador común: el respeto y el desapego. En algunas tengo cariño, en otras solo sexo, también las tengo de amor sin sexo, en la mayoría hay mucho intercambio intelectual lo cual me  excita montón y solo en algunas comparto espacios emocionales íntimos, donde los sentimientos fluyen. Es decir, dentro de estas últimas, contadas con una sola mano y me sobran dedos, manifiesto mis emociones de amor hacia el otro, por ejemplo, el otro día me dí permiso de preguntarle sin sentir miedo: ¿verdad que me quieres?, necesitaba escucharlo y sentirlo desde su corazón, a lo que el me respondió: Sí, así es y lo sabes, su respuesta calmó mi necesidad de sentir seguridad. Para mi es importante poder sentir ese espacio de confianza, donde pueda abrirme sin temor a dar rienda suelta a lo que siento en ese momento. Pero no todo el mundo entiende, que puedes querer a una persona o a dos, incluso a tres o las que quieras, sin tener una relación de pareja a lo tradicional. 

Soy consciente de lo impactante que suena lo que estoy diciendo, incluso yo misma he urgado muy dentro de mi para saber donde me siento cómoda con mis relaciones. He vivido relaciones monógamas de más de diez años, otras cortas de 2 años,  no monógamas de 3 meses. Incluso después de años sin pareja decidí volver a tenerla, sin éxito alguno. Y es justo ahora en el punto donde estoy, donde mejor me siento.

Esto no es una cuestión de sexo como cabría pensar, más bien se trata de enriquecerme como persona interactuando de forma integral con quienes sé que me complementan como persona.

Así que ahora siento que soy honesta conmigo misma, sé lo que no quiero para mi. Ya no tengo dudas como las que tenía hace un año, ya no me siento vulnerable, porque la necesidad de dar amor que sentía y que en su momento, pensé que podía darse solamente a una persona en exclusiva, puede manifestarse y fluir en quienes quiera. Puedo querer a la persona con la que comparto sexo y más cosas y que ésta permanezca en mi vida, sin tener una relación de pareja e incluso no sentir la necesidad de exigir nada a cambio, sin exclusividad de ningún tipo.

De ninguna manera estoy en desacuerdo con las otras formas posibles de relaciones, cada quien que encuentre la que mejor se adecue a su sentir y pensar. La mía sirve para mi y bastante me ha costado estructurarla y despojarla de prejuicios.

viernes, 8 de julio de 2016

Polvos burocráticos

Deje de tener sexo burocrático cuando me separé. ''Burocrático'' era la palabra que utilizaba ''el coronel'', cuando quería referirse al sexo repetido sin ningún tipo de morbo, que se hace entre dos personas que tienen la piel tan acostumbrada a la rutina, que hasta pereza de follar sienten.

Desde entonces, nunca más he permitido que alguien me folle ''burocráticamente''. Por eso, fichar un buen amante y mantenerlo en el tiempo, es como conseguir un brillante en el suelo del parking cuando te bajas del coche. La regla principal es no querer engarzarlo en un anillo, ya que los buenos amantes deben ejercer como tal y para que esto sea así deben ser libres.

¿Por qué crees tú, que ese hombre maravilloso sabe tocarte donde te gusta o metertela en el momento correcto cuando estas a punto de correrte?, ¿dónde crees que aprendió a mirarte a los ojos y saber cual es el momento exacto en el que le vas a pedir que te folle?, ¿y esa comida de coño que te enloqueció de placer, como es que sabe tan bien hacerlo?. No sé si lo has comprobado en alguna ocasión, pero sino haz la prueba: acuéstate con un recién separado que siempre fue fiel y luego con uno soltero o separado o casado que estés segura que se las folla a todas, ¿adivina con quien te la vas a pasar mejor?.

Los mejores amantes son aquellos que están con muchas y son infinitamente más divertidos que el resto de los hombres, por que saben manejar el juego de la seducción y en resumen: follan bien. Lo que no quiere decir que luego sirvan para amarte espiritualmente, porque una cosa es follar y otra cosa es amar. Si estas pensando que los hombres se enamoran a través del sexo, te equivocas, ellos pueden disfrutar enormemente del sexo que le das, incluso llegar a sentir una especie de encoñamiento por ti, pero eso no significa que estén enamorados. A diferencia de nosotras, quienes somos capaces enamorarnos perdidamente del hombre que nos da el sexo que necesitamos.

Mi hermana siempre me dice que nosotras las mujeres tenemos un ''cordón cocoyal'', que a semejanza del cordon umbilical, sale de nuestro mismísimo coño (cocoya en venezolano) y se conecta al cerebro. Según su teoría ''cocoyal'', follar repetidamente con una mismo hombre hace que termines enamorandote de él, sin embargo creo que mientras mas veces te folles a tu amante mejor la vas a ir pasando. Muy a riesgo de que mi cordon cocoyal me juegue una mala pasada, soy de las que prefiere mantener un buen amante en el tiempo y no estar distrayendome con un polvo que sé que solo me va a quitar las ganas un par de horas. 

Aunque también es cierto que para tener un buen amante, hay que comenzar por echarle un primer polvo, con el riesgo de que haga un ''ghosting'' y no vuelva a verle el pelo. En pequeñisimas ocasiones me ha pasado esto, suelo tener mucha intuición para saber quien busca solo unas horas de placer, de quien quiere permanecer obteniendo muchas más a lo largo del tiempo. Pero sí que me ha ocurrido, con desilusión,  pataleta y lloriqueos incluídos. Lamentablemente hay quienes les gusta sembrar cadáveres emocionales a su paso por la vida de las personas, de estos hay que huir.

Desde entonces y ya hace algunos años rehuyo de los polvos burocráticos y de los hombres que los ofrecen, mediante los cuales solo obtienes un corto placer egoísta de satisfacción inmediata y una rutina de placeres descafeinados, en pro de uno bueno ofrecido por un amante libre que decide compartir su deseo y sus ganas de dar placer, conmigo y a la vez con otras.

Necesidad de mar

Hace mucho que no me sentía de mal humor, esta sensación de calor asfixiante me agobia!, pasar un verano en Madrid se puede convertir en una tortura en toda regla, en cambio hay quienes dicen que es la mejor época para disfrutar la ciudad, pero para mi calor y mar son palabras que conjugan mejor que calor y Madrid.

Siento tanta necesidad de estar cerca del mar, que no sé que hacer para saciarla. He estado 6 días enteros tirada en la arena con las olas rompiendome en los pies, practicando el ''Dolce far niente'' que tanto proclaman los italianos, sola conmigo misma, desnuda algunas veces, cuasidesnuda en otras, bebiendome el sol a través de mi protector solar 50, no rindiendole cuentas a nadie. Respirando la brisa marina, mirando a la gente y escuchando sus conversaciones, hay tanto que aprender tan solo observando y escuchando!.

Y a pesar de todo eso, la necesidad de mar no se me pasa. Sabes? echo de menos Cádiz y sus atardeceres de colores en el Palmar de Vejer. Recuerdo con cariño las risas de mis amigos y las borracheras que nos pegabamos cuando uno de ellos se cogía un despecho porque la chica que quería para él no le correspondía (pensar que a la fecha, ellos han terminado juntos y han formado una familia). Los conciertos en Barbate, los mojitos en la jaima de Los Caños, lanzarnos por las dunas de Bolonia, volar cometas en Conil, comernos un chili con carne en el Dinner del Puerto de Santa Maria, a las tres de la mañana cuando volvíamos de fiesta. De esto no hace mucho, apenas algunos años, pero son recuerdos que me producen una buena vibra y unas ganas de vivir que no veas, por la carga tan positiva de lo compartido entre nosotros.

Hasta el mal humor se me ha quitado escribiendo estas líneas. Definitivamente necesito volver al mar,  tan solo unos días más para terminar de recargar las pilas, reequilibrarme y desintoxicarme.

Qué necesidad tengo de desconectar, apagarme, desenchufarme!.

domingo, 3 de julio de 2016

Mi piel se desnuda

El calor del verano y la humedad que empapa mi piel y mis cabellos negros me excitan. Llegar a la playa y despojarme de todo atuendo, incluso de mi bañador me produce un placer sublime. Sentir como los rayos de sol calientan mi sexo y lo broncean, es una sensación que todas las personas deberían experimentar.

He escogido un lugar en la arena rodeada de cuerpos desnudos que como el mio, han decido tomar el sol como Dios los trajo al mundo. Que sensación de libertad me produce desvestirme delante de toda esta gente y que nadie te mire con ojos extraños!.

Mis cabellos huelen a sal marina, mi piel deja de ser blanca y empieza a tener tonalidades doradas, el ruido de las olas cuando rompen en la orilla es tan fuerte que llega a ser ensordecedor. Cuanta gente tatuada y sexy, parecemos una tribu dentro de un conglomerado de personas infinitamente diferentes las unas de las otras, cada uno viviendo como quiere la playa, eso sí todos disfrutando de este día que nos regala la vida.

Amo la sensación de desnudez y no siento vergüenza alguna de mostrarme, el acto en si mismo de quitarse la ropa delante de toda la playa, es una forma de liberación de todos los convencionalismos sociales y es reinvidicativo de la propia libertad de sentir lo que a cada quien le plazca, siempre respetando al otro.

Mi piel no tiene marcas de bañador y mi alma no se siente presa. Me visto nuevamente, comienza a oscurecer, mis atuendos son suaves y amplios ya que no me gusta la ropa que aprieta. Me despido de la playa por hoy, dando gracias a la vida por este día. 

Hola mamá

Querida Mamá,  Hace 10 meses y 2 semanas que nació Laia. Quiero que sepas que tienes una nieta preciosa, tiene unos ojos grandotes de un col...