Hace mucho que no me sentía de mal humor, esta sensación de calor asfixiante me agobia!, pasar un verano en Madrid se puede convertir en una tortura en toda regla, en cambio hay quienes dicen que es la mejor época para disfrutar la ciudad, pero para mi calor y mar son palabras que conjugan mejor que calor y Madrid.
Siento tanta necesidad de estar cerca del mar, que no sé que hacer para saciarla. He estado 6 días enteros tirada en la arena con las olas rompiendome en los pies, practicando el ''Dolce far niente'' que tanto proclaman los italianos, sola conmigo misma, desnuda algunas veces, cuasidesnuda en otras, bebiendome el sol a través de mi protector solar 50, no rindiendole cuentas a nadie. Respirando la brisa marina, mirando a la gente y escuchando sus conversaciones, hay tanto que aprender tan solo observando y escuchando!.
Y a pesar de todo eso, la necesidad de mar no se me pasa. Sabes? echo de menos Cádiz y sus atardeceres de colores en el Palmar de Vejer. Recuerdo con cariño las risas de mis amigos y las borracheras que nos pegabamos cuando uno de ellos se cogía un despecho porque la chica que quería para él no le correspondía (pensar que a la fecha, ellos han terminado juntos y han formado una familia). Los conciertos en Barbate, los mojitos en la jaima de Los Caños, lanzarnos por las dunas de Bolonia, volar cometas en Conil, comernos un chili con carne en el Dinner del Puerto de Santa Maria, a las tres de la mañana cuando volvíamos de fiesta. De esto no hace mucho, apenas algunos años, pero son recuerdos que me producen una buena vibra y unas ganas de vivir que no veas, por la carga tan positiva de lo compartido entre nosotros.
Hasta el mal humor se me ha quitado escribiendo estas líneas. Definitivamente necesito volver al mar, tan solo unos días más para terminar de recargar las pilas, reequilibrarme y desintoxicarme.
Qué necesidad tengo de desconectar, apagarme, desenchufarme!.
1 comentario:
conecto con tus pensamientos
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