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Mi soledad y yo

Hoy en Barcelona, ya de regreso a Madrid.  He venido porque echaba mucho de menos a mi hermana y a mi abuelo, quien luego de la muerte de mi madre, está en la casa de mi hermana.

Me he vuelto a quedar sola, pero esta vez con un sentimiento diferente. Antes de que mi madre y mi abuelo se mudaran conmigo, el 30 de mayo del 2015, no sentía este sentimiento de soledad, mas bien me sentía feliz, fuerte e independiente.

Me costó bastante adaptarme a vivir con ellos, me sentí invadida y no sabía como lidiar con la enfermedad de mi mamá. Pero con el tiempo aprendí a lidiar con la situación, tomé el toro por los cuernos y decidí enfrentarme a la enfermedad y a mi nueva situación familiar.

Amaba cada paso que dábamos hacia adelante. Eso me animaba a seguir, sin embargo sabía perfectamente que lo suyo era una enfermedad que de un momento a otro nos aplastaría. Nadie sabia nada, ningún médico me daba respuestas, todo era lento. La solución nunca llegaba....y nunca llegó.

Y ahora solo me queda el sentimiento de soledad, el volver a acostumbrarme a estar conmigo misma. El tratar de estar lo mejor posible cada día.

Estoy en una etapa bastante difícil, en la que me hayo cada día sacando reservas de fuerzas y de animo para despertar. Reflexionando sobre la vida, en que todo tiene un sentido y un por qué. Viviendo el luto lo mejor que puedo, aprendiendo de él, poniéndome a prueba cada día, como si se tratara de un reto, un mano a mano entre ella y yo.

He cerrado el blog, porque me ha dado por escribir sentimientos muy tristes e íntimos, tanto que siento que no puedo desnudarme frente a nadie. Es increíble, porque soy capaz de abrirme en lo sexual pero no puedo en esto, por ahora no. Creo que es de las pocas veces en mi vida que experimento la sensación de soledad y de vulnerabilidad, así que me ha dado por protegerme de todo aquello que pueda hacerme mas daño del que en este momento siento que me han hecho.

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