Sinceramente quisiera vivir en un mundo donde las personas fueran mas cercanas. Donde el afecto sin interés se demostrara sin importar el que diran.
La falta de amor mata y enferma. El miedo a sentir endurece el alma.
Este post no tiene nada que ver con hombres o con sexo. Tiene que ver con la demostración de cariño o de interés hacia el otro: asistencia emocional para calentar el alma.
Siempre se me ha acercado la gente para contarme sus problemas o sus historias personales, no se muy bien porque, quizás porque siempre me ha gustado escuchar o porque simplemente tengo angel para eso. Así me he dado cuenta que las personas necesitan hablar, expresar lo que sienten y una vez que lo hacen y liberan la presión de lo que sienten, lo agradecen y siguen. Así he tejido las relaciones que me acompañan de por vida, amigos y amigas que permanecen conmigo a lo largo de mi historia. Personas importantes para mi, aunque no tenga contacto diario con ellos: Efren, Ernesto, Bruno, Glenn, Laura, Mell, Luiza, Antonina, Maura y muchos otros a quienes quiero y me quieren.
Madrid es una ciudad dura. La gente es muy fría, les cuesta incluso demostrar cercanía física. Dar un toque en el brazo a alguien para llamar su atención o dar las gracias rozando el hombro, son señales no bien recibidas. La gente salta sorprendida si te acercas físicamente.
Muchas veces me he planteado irme de esta ciudad. A pesar de que ahora la quiero mas que antes y de que aquí hago lo que me gusta hacer. Pero si continuo aquí terminaré con el corazón de piedra, el alma endurecida y el cuerpo prostituido ante tanta entrega sin sentimientos.
Quisiera encontrar una ciudad mas amable, mas cercana, mas humana.
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