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El arte de disimular sentimientos

Cuantas veces he jugado a no demostrar lo que siento cuando veo que no soy correspondida.

Llevo tantos años así, topandome con personas que al igual que yo no les gusta soltarse, que ahora me pregunto si seré capaz de sentir la confianza en alguien para dejarme llevar. No veo el panorama muy claro la verdad. También he de reconocer que de cierta manera he decido hacerme la ciega en ese sentido.

Siempre pensé que mi cabeza debia de estar sobre mis sentimientos. Así forje una personalidad bastante racional que ha entrado muchas veces en conflicto con su lado emocional. Nunca me gustó ser una mujer de esas que se perdian a si mismas enamorándose locamente. Sin embargo he amado profundamente y he sufrido también por amor. Bueno sufrir por amor no....sufrí por no tomar las decisiones adecuadas en el momento correcto. Cuando se ama no se sufre, se es feliz y te sientes plena.

Recuerdo que mi primera decisión racional, fue cuando a las 16 años decidí mudarme de ciudad para estudiar en una universidad que quedaba a 300 km de mi ciudad. Llevaba 5 años de noviazgo con un chico que era un excelente partido y a quien amaba, pero eso no fue motivo para detenerme en la búsqueda de mi desarrollo personal.

Al terminar mi carrera, no quise volver a casa de mis padres. Quería trabajar en lo que habia estudiado y ser independiente. Tenía 21 años. Mi novio quería casarse y formar una familia y yo decidí dejarle. Nada se iba a interponer en mi desarrollo profesional. Le amaba...sí, pero sus planes eran muy distintos a los mios. No fue tan fácil, hubo dolor pero hoy miro atrás y me siento satisfecha con la decisión tomada.

En una sola ocasión tontamente me deje llevar por el corazón y decidí no aprovechar una oportunidad laboral, que formaba parte de mi sueño mas anhelado, trabajar en la T.V. Para ese entonces tenía un novio muy celoso y yo cedi en beneficio de que se sintiera seguro. Siempre me he arrepentido de no haber tenido el coraje suficiente de meter mi corazón en una caja y haberme presentado a ese programa.

Sin embargo cuando decidí emigrar de Venezuela, armé mi plan y mi proyecto de vida en otro país... aun teniendo novio. Estaba dispuesta a marcharme. Pero él decidió seguirme y al final todo confluyo para que fuera yo la que lo siguiera a él. Ahí fue una jugada muy buena del destino. La suerte estuvo de mi lado en todo momento. La vida se abrió y mostró sus caminos. Mi cabeza sobre mi corazón pero al final el corazón pudo permanecer acompañado durante muchos años.

Durante mi vida matrimonio el control sobre mis emociones fue total. Qué tristeza de actitud!. Le quería mucho, pero había tanta aridez en sus demostraciones afectivas que yo me encerraba cada vez más. Días y días sin tocarnos, sin rozarnos, sin abrazarnos, sin aproximación física. Y sin embargo sé que me amaba, era su manera de amar, la que le habían enseñado sus padres. Un hombre con una sensibilidad extrema sometido a la dureza de un padre poco afectivo. Un padre emocionalmente distante y una mamá muy racional (me parecía mucho a ella). Siempre pensé que nunca se dieron cuenta de la sensibilidad especial que tenía su hijo, las cosas le dolían y afectaban mucho, pero nunca le enseñaron ha demostrarlas y a enseñarle que era muy positivo sentir emociones. Aridez emocional... pensé que moriria de no sentir.

Cuando conocí a gaucho, su aproximacion física me pudo. Pero éste si que resultó ser un personaje emocionalmente capado. Aun teniendo entrenamiento en parejas poco afectivas, éste superó todas las anteriores con creces. Llegué a pensar que definitivamente le faltaban las neuronas espejo, carecía de empatia hacia cualquier manifestación de emoción. Descifrarle fue muy difícil para mi. Cuando se enfadaba recuerdo que se metía en la cama, se ponía boca abajo y no hablaba. Ahí podía estar horas como si el mundo estuviera atentando contra él. No buscaba apoyo emocional, tampoco lo daba, no lo quería y yo no sabía como actuar. Ante semejante rudeza emocional ¿cómo iba a dejarme llevar?, me hubiese pasado por encima....aunque al final fue el resultado.

Disimular emociones, controlarlas, cuidarlas, no sentirlas, medirlas....al final: Qué es lo que somos? MAQUINAS?.

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