El amor es como el frío te cala en los huesos sin que te des cuenta
viernes, 31 de enero de 2014
jueves, 30 de enero de 2014
jueves, 23 de enero de 2014
Miedo a las Emociones
Estoy perdiendo el tiempo!!!! Meses y meses pensando y analizando que era lo que me estaba pasando y hoy por fin me he dado cuenta: Me estoy perdiendo el sentir las emociones propias de la vida.
Justo hace un año mi relación con el gaucho brasileño comenzaba a tocar fin. Recuerdo que me di un mes mas para salir del atolladero. Le dije: "yo para el 1 de Marzo salgo de esto, contigo o sin ti, pero debo avanzar y tú también"
Cumplí mi palabra, a partir de ahí todo comenzó a cambiar, fueron inicios muy dolorosos. Y no fue hasta Septiembre que sentí realmente que todo ese sufrimiento habia terminado para mi.
El verano ayudo mucho, mis tíos, mis amigas, mi piso nuevo con terraza, el viaje a Londres, a Ibiza y la locura de Barcelona junto a Edwin
En Barcelona vivi un estado hippie absoluto: pocas veces dormí en casa de mi hermana, porque la mayoría amanecía en la playa de la Barceloneta, después de noches enteras bailando de sitio en sitio, viendo amaneceres, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Recorriendo todos los lugares budistas para traerme a mi casa de Madrid cuanto cacharro encontraba y que el equipaje me podía permitir.
Bailando salsa con el cubano de mallas pegadas en el puerto y donde descubrí la diferencia al bailar entre los venezolanos y los cubanos: ellos bailan la salsa al revés o viceversa.
Recorriendo en bici la ciudad tal como lo hacia la pandilla de verano azul. Cámara en mano, me dediqué a fotografiar cuanto grafitti callejero me encontre por El Raval y sus alrededores. Y también uno que otro culito de algun turista buenorro.
Las caipiriñas y las coxinhas de aquel bar brasilero cerca de Colon, escuchando los conciertos de Ana Carolina y Seu Jorge.
El despelotarme en las playas nudistas y por supuesto no perderme la sensación de hacer el amor en el mar, tratando de disimular orgasmos, que se descubrian a través de la piel erizada de mis brazos.
Fue muy intenso Barcelona. Pero al regresar a Madrid, lloré, lloré con el alma, que pujaba ese último dolor para poder salir y abandonarme de una vez.
Y así fue, ya no dolió nunca mas. Él nunca volvería a mi. Lo liberaba. La vida ahora comenzaba.
Pero no ha sido hasta hoy que me he dado cuenta que cerre todas las puertas a las emociones. Separando mi alma de mi cerebro y viviendo en estado dividido. Algo me hacía ruido, pero no entendía que era.
No vale la pena vivir a si. No que va!!! Renunciar a los sentimientos y a las sensaciones que produce amar a otra persona, por el miedo al dolor. Perderme la maravillosa aventura de amar con toda la fuerza del corazón y la libertad de decidir compartir tu vida con otra persona. ¿Qué he estado haciendo con mis sentimientos? ¿por qué los he encerrado bajo llave? ¿por qué entregado mi cuerpo sin mi alma?.
Hay que saber cuidarse y saber gestionar las emociones, hacer que estas no nos dominen si no entrenarlas para que actúen en beneficio nuestro.
Comienza la apertura, me voy quitando la armadura. Tengo que ser mas valiente y tener coraje de vivir. Y solo vale la pena vivir amando.
sábado, 18 de enero de 2014
Vive la Vida
A veces les cuento a mis amigas que Cristian Grey existe y se rien, pero no se rien de mi, si no lo hacen con esa risa nerviosilla, esperando que les cuente como se que dicho personaje de ficción anda por ahí paseando por las calles de Mónaco, en su descapotable último modelo, buscando saciar sus instintos básicos.
Una conversación simple, invitandome a conocerlo. Así comenzó su aproximación. Enseguida nos dimos cuenta que había algo especial que nos conectaba: nuestras sombras se iluminaban sintiéndose libres de decir todo aquello que nos daba la gana, sin miedo a ser juzgados.
Cómo resistirse a esos 32 años tan bien estructurados en un cuerpo de 1.85, labios carnosos, ojos verdosos, cabello castaño tirando a rubio y ese acento francés, mezclado con inglés tratando de hacerse entender en español. Una bomba letal se aproximaba a mi y yo no iba a poner resistencia alguna.
Aburrido por Madrid me llama para decirme que no tiene nada que hacer, que desea verme ya, que no le haga esperar. Su avión ha aterrizado a tiempo, así que ya ha preparado las conferencias que va a dar al día siguiente. Y está tomandose un gin tonic en Ramses, aunque no toma alcohol la tarde fresca hace que le apetezca.
Sorprendida por una llamada que no esperaba decido prepararme para la cita. Iba a ser algo especial, lo presentía. Así que decidí sacar de mi armario el vestido negro ajustado, ese que tiene un cierre que atraviesa toda la espalda de arriba a abajo, modelo de temporada de Zara y mis tacones mas altos, también de Zara, pero que me traje de Lisboa el año pasado. Cabello suelto, labios rojos, ojos muy maquillados. Este chico quiere una femme fatale. No necesita decirmelo. Lo se. Decido llevar puesto tan solo el vestido negro y mis tacones. El cierre recorriendo mi espalda haría el trabajo por mí. Una invitación a la provocación.
Quedan 10 minutos. Me llama y me dice que esté lista, que me recoje en el portal de mi casa. Le digo que no, que nos vemos en el lugar directamente. Me dice que de eso nada. Que es un caballero y que me viene a buscar...tomando en cuenta de que no conoce Madrid, el que decida venir a recogerme y que insista tanto en ello, ya es un puntazo.
Bajo al portal del edificio y lo espero sentada, el corazón me bombea fuerte ante tanta expectación. El chico me gusta y estoy nerviosa.
Un deportivo último modelo aparca justo delante de la puerta, un porshe carrera, color plata, alquilado en la mañana de ese día. La siguiente visión fue sublime: camisa blanca perfectamente planchada tan solo verla, aun de lejos, se sentia la suavidad de la tela, pantalón gris oscuro con un toque de brillo, americana a juego. Este hombre se había bajado del coche para recibirme a los pies de las escaleras del portal de mi edificio.
Como bajar esas escaleras sin tropezar, ante semejante visión!!!
Al llegar justo delante de el y ver sus ojos verdosos marrones, sentí una corriente en la espalda, que de haber llevado bragas, estas se hubiesen mojado. Se acercó y sin pudor alguno me besó. Me beso tan apasionadamente, aprentandome tan fuerte hacia él, que juro que me convertí en mantequilla en sus brazos. Derretida...estaba derretida, ante tanta sensualidad y caballerosidad.
Nos dirigimos a un conocido local de Madrid y tan solo entrar ya eramos el centro de todas las miradas. Pedimos dos gintonics, los cuales nunca terminamos. Desprendiamos tanta sensualidad y deseo, el uno por el otro, que aun sin tocarnos, nuestras pieles ya sentian esa química, preludio de lo que iba a ser la noche.
Treinta minutos bastaron para una propuesta de su parte: Qué hacemos aquí? toda esta gente sobra entre tu y yo, me dijo. El deseo y la tensión sexual era tan fuerte que no pude resistir. Para que tantas barreras si sabía que aquel momento iba a ser inolvidable?.
De vuelta en el porshe y rumbo a su hotel decide hacer un stop en una calle. Me besa apasionadamente, no para de hacerlo, sus labios suaves, tan suaves como toda su piel y sus cabellos. Mis manos no dejan de percibir aquella piel tan particularmente deliciosa.
Recupera el control. Conduce como un poseso por toda la Castellana. Adoro los hombres que conducen bien y que ademas lo hacen agresivamente. Además huele delicioso. La noche promete diversión.
Vuelve a detenerse. Esta vez en un Vips. Baja y regresa con una tarrina pequeña de helado de chocolate. Comienza el juego y ese helado forma parte de el. No hay miedo a pringar el coche, es de alquiler.
Subimos a la habitación. No dejaba de besarme repitiendome cuanto le ponían mis labios. Solo una frase y dos movimientos, me hicieron ver a un hombre decidido, de esos que me enloquecen, sus manos en mi cintura me colocaron cara a la pared. Sus dedos comenzaron a bajar el cierre de mi vestido. Mis tacones permanecieron puestos toda la noche, el resto en el suelo de aquella hermosa habitacion.
Una noche inolvidable...
jueves, 16 de enero de 2014
Fidelidad
Siempre he creído que ser exclusivamente para una sola persona es un derecho ganado y no una imposición que deba venir dada por compromisos adquiridos previo acuerdo entre dos personas. Qué aburrimiento permanecer fiel a alguien a quien de alguna forma te encuentras vinculada por un lazo que quizás dista de ser afectivo.
La fidelidad o el echo de acostarse solo con una persona (exclusividad sexual) debe nacer de la calma que esa persona genera en ti. Sentir que no deseas a ninguna otra persona porque todas tus ansias han sido calmadas por ella. Y a la vez, solo deseas que sea ella quien las calme. Para mí esa es la fidelidad real, la que te hace mirarlo solo a él y no al chico buenorro que esta sentado a tu lado. Y la que hace que resistas cualquier embestida de algún buenorro que se te atraviese por el camino.
Aunque he sido criada bajo estrictos convencionalismos sociales, poco a poco me rehuso a continuar siguiendo aquellos que me limitan como persona. Sin embargo, aun me siento extraña si no cumplo con esos 'deber ser' que tanto nos gustan como seres sociales.
Hay muros aun por derribar. Mirar hacia dentro cuesta, por eso siempre nos distraemos viendo primero hacia el mundo exterior. Me la paso viendo hacia dentro, escarbandome, buscandome, a veces termino agotada de pensar, buscando salir de un ensimismamiento que hace que coloque todo patas arriba.
Mi madre dice que mejor es no pensar. Como siempre tiene la razón. Mejor dormir que ya es tarde.
lunes, 13 de enero de 2014
Relaciones Líquidas
Entro en fase de agobio cuando empiezo a cuestionarme cosas que no soy capaz de entender.
En este momento de mi vida he decidido aplicar la máxima del disfrute del momento, seamos claros: tener sexo con una persona sin ningún tipo de implicación. Pero una cosa es cuando tienes sexo con varios y no te implicas con nadie y otra cuando llevas practicando sexo durante un par de meses con una sola persona de forma consecutiva y además exclusiva. Y además la persona te gusta.
Siempre he sido una persona un poco fría en ese sentido. No mezclo sexo con sentimientos. Pero sinceramente, esto así no aporta nada. Y me cuestiono porque pienso que cierro puertas a alguien que quizás quiera entrar sin miedo a rescatar a esta Princesa que siente pánico de enamorarse.
Vivo esto y pienso: lo sustituibles que somos todos a nivel sexual. Lo siento por aquellas mujeres que no tienen opciones de buen sexo o quizas ni siquiera de sexo, pero cuando recibes mas de una propuesta diaria de alguien que esta loco por llevarte a la cama y hacerte sentir como una diosa sexual, lo único que te mantiene atada a querer seguir con esa persona que te gusta, es todo aquel aporte extra que no tiene nada que ver con el sexo. Aunque si con esa persona además follas bien, para que buscar más? .
Creo que por más que trate de entender y de vivir esto que en tiempos modernos se denominan Relaciones Líquidas, no estoy echa de esa madera. O quizás deba entrenar mi mente para adecuarlas a mi nueva forma de vivir. No se. Me confunde no tener lo limites claros de a donde llegar o hacia donde ir. Estar cuidando de no sentir nada más es un poco agotador y agobiante.
O quizas mi naturaleza latina me haga sentir la necesidad de tener todo hablado y claramente establecido.
Sigo aprendiendo, al final lo único que vale la pena de todo esto es la experiencia que te llevas y que te enseña a diferenciar cuando realmente quieres algo.
viernes, 10 de enero de 2014
Efecto Brasil
Te escribo esta carta que nunca leerás, porque ni siquiera sabes que esto existe.
Nunca olvidaré el momento en que cogistes mi mano y me enseñaste como se cortaba aquella tarta que acababa de preparar. Fue en ese momento que supe que ibas a ser importante para mi, ni siquiera te conocía y ya lo sabía. Ni siquiera me gustabas. Ni siquiera te quería...ni siquiera sabía que serías capaz de porcionar mi corazón en pedacitos, dejando un reguero de ilusiones y una historia de amor que nunca llegó a vivir de eso...de amor.
Nunca me demostrastes nada y a mi eso nunca me importó. Era feliz sintiendo aquello que generabas en mi, me gustabas como nunca nadie me habia gustado. Mi espíritu de lucha se puso en acción y mi capacidad para obtener lo que quiero fue directo a ti.
Recuerdo tu primer beso y la poca vergüenza que tuviste al tocarme. Sabía que no te importaba, que simplemente era una opción más en tu lista. Y sin embargo nada de eso me importaba, era secundario, yo te queria para mi. Y lo ibas a ser.
Me enamoré de tu piel, de los movimientos de tus manos, de tus besos, del deseo que provocabas en mi. De tu mirada azul celeste, de tu acento inentendible, de la velocidad de tu pensamiento y de aquellos sueños que querías cumplir.
Nada fue suficiente para tenerte junto a mi. Dos años de convivencia que me encerraron en una soledad del alma que nunca había conocido. Contigo a tu lado pero sola, queriendome convertir en todo aquello que tu deseabas que fuese, sin éxito alguno.
Tan impenetrable. Tan autosuficiente. Nunca pregunté nada. Nunca preguntastes nada. Aprendí a convivir con la incertidumbre de no saber. Aprendí a callar cosas para no compartir lo que no te apetecia saber. Silencio del alma y sin embargo cuerpos juntos que se tocaban y deseaban.
Llegué a pensar que haciendote el amor era la unica forma de que lograras transmitirme amor. Era el unico momento real en el que te sentia tan cerca de mí. Era tan fácil tenerte cuando despertabas, o cuando ibas a dormir. O cuando llegaba del trabajo y te veía.
Nunca hubo amor. Nunca. Tanto miedo a mostrar el alma porque pensabas que te invadiria. No entendía. El amor es compartir, conocer, apoyar, desnudarte completamente no solo quitarse la ropa. Por qué tanto miedo a enamorarse???? Por qué?.
Me enseñastes a entender que también hay amores áridos. De esos que vas por la vida y no te implicas con el otro. Para qué profundizar en el otro, si la implicación hace que se corran riesgos innecesarios?.
Una vez me pedistes que me abriera a ti. Que fuera capaz de rendirme. Que tu estabas allí para protegerme...y sin embargo acuchillastes mi alma. Yo no te importaba. Nadie te importa.
Asi me has dejado con lo que yo llamo el Efecto Brasil: incapacidad absoluta para enamorarme y confiar en el otro. Negación de mi intuición y miedo a mostrar algun tipo de sentimiento.
Se me pasará lo sé.
martes, 7 de enero de 2014
Sexo liberal: fantasías compartidas
Leer un relato erotico siempre es un placer y mas cuando alguien del mundo liberal decide escribirte invitandote a probar un mundo no apto para cardíacos y moralistas.
Advierto que dicho relato es casi pornografico, pero me pone montón que alguien sin el menor pudor posible me haya escrito de esta forma tan salvaje. Os dejo con él para que sintáis el mismo calor que yo sentí en mi piel cuando lo leí:
''Oye, no dejo de pensar en ti... Y sigo fantaseando.
Ya que te gustó mi fantasía anterior de llevarte al club liberal, voy a contarte cómo me imagino que podía seguir la historia...:Me dices que prefieres seguir buscando aventuras por el club, que la noche es larga. Te cojo de la mano y te saco de la estancia. Recorremos varias estancias entre la gente. Tú te quedas mirando a los tíos provocándoles y algunos alargan sus brazos para tocarte y te acarician, pero tú no te quedas con ninguno.
Caminamos de la mano, despacio, entre la gente. Te miran las tetas, tú estás imponente. Nos movemos entre música, copas, caricias, risas, miradas, morreos y algún gemido. Entramos en una estancia de tamaño medio, con bastante gente. Al fondo hay unos colchones blancos con parejas dándose el lote. Te llevo hasta el centro de la estancia donde hay unas anillas que cuelgan del techo. Te pido que sujetes las anillas. Alzas los brazos, y agarras las anillas. Te pido que abras un poco las piernas. Te quedas en esa postura de diosa, expuesta a todo el mundo.
Yo te sujeto por detrás, te beso el cuello, te lamo la orejas, y te digo al oído “vas a ser mi puta esta noche, así que vas a hacer lo que yo te diga, ¿verdad…?”. Tú gimes, y yo te exijo una respuesta: “Dime, ¿vas a hacer todo lo que yo te pida?”. Tú gimes de nuevo y me contestas: “Claro…”.
Y acto seguido me sueltas un morreo inolvidable. Yo tengo mi polla encajada en tu culo, por encima del vestido (de momento), y desde detrás te acaricio y te sobo entera, a la vista de todo el mundo. Te sobo las tetas, tu cuerpo, entero, tu vientre… Un par de tíos se acercan despacio. Con mi polla a reventar pegada a tu culo, te susurro “Ahora déjate sobar. Si quieres que vuelva a por ti, guíñame un ojo”, y me separo de ti.
Me siento en un sofá a tres metros de distancia mientras te observo. Estoy a mil del calentón que me has dado. Los dos tíos se acercan más a ti y empiezan a acariciarte con cautela. Tú cierras los ojos y cundo los abres de nuevo, uno de ellos te está sobando acariciando por delante y el otro se ha puesto en la posición que estaba yo, agarrándote por detrás, y viendo que no ofreces resistencia, empieza a sobarte entera. Por los movimientos de su cuerpo, restregándose contra ti, me doy cuenta de que tiene su polla encajada en tu culo. Tú tienes que estar sintiendo toda esa polla detrás de ti. Eres obediente, y no sueltas las anillas; te dejas hacer. El tío que está detrás mete las manos por debajo del vestido. Creo que te está tocado el coño mientras bombea sus caderas hacia delante y hacia atrás. Casi parece que te está follando. Tú me miras con cara de placer. Yo tengo la polla a punto de reventar de ver cómo disfrutas. Se acercan más tíos y alguna chica. En un momento dado, hay cuatro o cinco personas sobándote por todas partes. Yo me acerco para ver desde cerca y escuchar. Oigo comentarios que me excitan muchísimo: “Joder, cómo está la cabrona”, dice un tío gordo que se ha acercado el último y te está sobando las tetas y el cuerpo como si fueras un manjar que sólo va a tocar una vez en su vida…
Una chica le dice al oído a su pareja “Está tía sí que pone; a esta sí me la follaba”. Me acerco más. Veo que el tío que se puso delante de ti al principio se ha sacado la polla y la tiene pegada a tu vestido, y se la está machacando con una mano, mientras con la otra, ¡te está masturbando! Ha metido la mano debajo del vestido y hace un movimiento de vibración que indica claramente lo que está haciendo con tu coño delicioso… Suenan chasquidos de humedad debajo de tu vestido. El muy cabrón te está masturbando como un loco ahí delante de todo el mundo, y tú tienes una cara como si te fueras a correr en cualquier momento.
Dios, ¡¡¡qué excitación!!! Otro tío comenta: “Qué buena está la muy zorra”.
Los halagos se mezclan con los comentarios soeces en un murmullo que todo el mundo puede escuchar. Un tío se lanza y dice “niña, ¿puedo follarte?!” Tú gimes, abres la boca, cierras y abres los ojos disfrutas, y me miras. Luego le miras a él y le niegas con la cabeza. El tío se masturba delante de ti. Tiene una polla enorme que tú no puedes dejar de mirar, pero le haces sufrir. Entonces la chica del grupo, un cañón con pinta de zorra elegante, se acerca a ti y también mete su mano. Ahora ella te está masturbando también. Entonces se acerca más, se arrodilla, te sube el vestido y empieza a comerte los mulos, las ingles, tu rajita, mientras los demás tíos miran extasiados… A estas alturas dos o tres tíos se están masturbando mientras te miran y te soban el culo, las tetas, lo que pueden… Entonces tú me miras y me guiñas un ojo.
Yo me pongo en primer plano, y te digo al oído: “Ven conmigo”, te cojo las manos, y con un movimiento suave pero firme, nos abrimos paso en el grupo, nos alejamos un poco y te llevo a la zona de los colchones. De camino, nos paramos un par de veces a ver cómo follan otras parejas. Es muy excitante verlo de cerca, sexo de verdad, real, justo frente a ti… Escuchamos a una chica preciosa gritar de placer como una loca boca abajo mientras su chico la empala por detrás, bombeando como un poseso. Yo acaricio a la chica, que se deja, y entonces lo haces tú también. Le tocas los labios, y te atreves a darle un morreo, mientras ella aúlla de placer.
Nos acercamos a un par de parejas. Tus acaricias a las chicas, en uno de los casos, incluso te morreas con un tío y le tocas la polla, antes de que se la meta a su pareja. Los dos estamos ya totalmente desinhibidos y deseando probar todos los placeres. Estamos entregados. Yo te deseo a ti por encima de cualquier cosa. Me tienes a punto de reventar de excitación.
Finalmente llegamos a un sitio libre junto a la pared. Tú te vas a tumbar en el colchón, pero yo te retengo, y te indico que te apoyes de pie de cara a la pared. Tú apoyas tus manos contra la pared, y yo me siento en un colchón justo detrás de ti. Te pido que separes la piernas, que saques el culo, y que me vuelvas loco. Te acaricio las piernas, los mulos, con mucha suavidad... Me pongo de rodillas y empiezo a lamerte entera, de los mulos hacia arriba, sin dejar de acariciarte. Me pones a mil. Me entretengo en tus ingles, la parte interior de tus mulos… te huelo, sientes mi respiración, y finalmente empiezo a lamer tu rajita que está empapada. Paso mi lengua con suavidad, apenas rozando… Tienes el coño chorreando. Te lo como un buen rato con un ritmo in crescendo, alternando lametazos con mi lengua a lo largo de tus labios, con presión sobre tu clítoris, a veces con la lengua, a veces con chupetones sonoros. Me ayudo con mis dedos. En un momento dado, empiezo a estimular con más fuerza tu clítoris con mi lengua, mientras te meto un dedo en tu coño y hago movimientos circulares. Oigo tus gemidos, oyéndote, oliéndote, comiéndote, y me excito brutalmente solo de pensar que estoy ahí comiéndote el coño, con ese culo tan brutal que tienes, pensando que seguramente hay gente mirándonos…
Me separo un momento para mirar tu coño empapado desde unos centímetros de distancia, y entonces me doy cuenta de que hay un par de parejas mirándonos de cerca, y dos o tres chicos solos, incluyendo el gordo de antes. También hay una chica impresionante apoyada en la pared, junto a ti, muy cerca, mirándote sin perder detalle. Me levanto, te agarro por detrás mientras se me va la vista al cuerpazo de esta morenaza que te mira con cara de deseo infinito. Te sujeto desde detrás, me acerco a tu oído, y te susurro “Cabrona, me pones a mil… me encanta tu coño, te lo comería toda la noche… Y ahora te follaría como un loco, porque me has puesto a reventar….” Tú me dices: “Fóllame cabrón, soy tu puta…” de tal forma que la tía que está a nuestro lado puede oírte. Ella se ha abierta la cremallera delantera de un vestido mini que llevaba, de infarto, y nos muestra una tetas impresionantes a escasos centímetros de tu cara. Se las acaricia para provocarnos. Tú la miras, la admiras y la remiras, y finalmente te acercas a sus tetas y empiezas a comerle un pezón. Ella gime, cierra los ojos y murmura “hhmmmm…. Que delicia, preciosa… no pares…”. Tú le comes las tetas con más excitación, mientras yo encajo de nuevo mi polla en tu coño por detrás. La chica se masturba con una mano, y te acaricia el culo con la otra, metiendo su mano entre tu culo y mi polla, tocándonos a los dos... “me gustaría comerte, preciosa...”, dice en alto para que lo oigamos los dos.
Yo me acerco de nuevo a tu oído, sin dejar de besarte y lamerte por el cuello y tus orejas, y te susurro, presa de una excitación indescriptible: “Me encanta lo zorra que eres conmigo… “ Tú me dices: “Hoy haré todo lo que tú me digas”. Yo te contesto: “dime, preciosa: qué prefieres; ¿qué te folle aquí mismo en esta postura y te empale tu coño maravilloso por detrás, que nos tumbemos en el colchón y demos un espectáculo, que te enrolles con esta morenaza que se muere de deseo por ti, o que te entregue a los tíos que están ahí detrás para que te follen entre varios mientras yo os miro…?”
Dime, ¿te ha gustado? ¿Qué opción eliges…?''
Habéis sobrevivido al relato sin poneros cardíacos? O ya estáis pensando ir a un club de estos?. Luego me contáis.
lunes, 6 de enero de 2014
Carta de un admirador
Buenas noches musa,
Quería volvera ver a los principios, usando de nuevo este medio original, donde los mensajes se pierden con el tiempo y donde parece que se puede escribir sin la urgencia de una respuesta inmediata.
Me gusta no saber tu nombre y seguir siendo desconocidos.
Debe de ser una constante en tu vida, pero de forma innata y sin buscarlo puedes llegar a ser el deseo convertido en mujer, esa criatura bella que siempre hemos imaginado los hombres pero que nunca se ha cruzado en nuestro camino, sino en el de otros.
Quisiera ser tu hombre deseado, aunque se que no lo soy. Me bastaría ser ese que buscas a corto plazo que es capaz de volverte lo suficientemente loca cómo para que sea fugaz e intenso a la vez.
Te diría que necesito sentir el tacto de tu piel, pero eso ni se pide ni se se mendiga... eso se gana.
Supongo que me llenaría solo con verte desenvolverte en la sala, o riéndote con las amigas... Incluso capturando esos momentos mágicos con un teleobjetivo para no interrumpirlos, pero no ser trata de mi sino de ti...
El plan es saciar tu naturaleza libre, salvaje, intensa e íntima que te mueve a buscar y que te mantiene viva.
Cuando te canses de jovencitos o te aburra el de turno, avísame y si por horarios no te puedo invitar a cenar, al menos quisiera ponerle voz y sonrisa a esa cara un día que nos lo permita el trabajo.
Un admirador,
Seducir con palabras
Toparse con un hombre que escriba con tal grado de inteligencia sensual es simplemente exquisito. Comenzar seduciendo con la palabra escrita siempre es algo que estimula los sentidos, sobre todo por el tiempo que se ha tomado inspirandose en ti para escribirlo. Os dejo con esta carta que he recibido y que ha estimulado mis sentidos:
''Empezando por el final: Encantado de ser recibido oficialmente en tu mundo, actuaré con toda la delicadeza posible para no revolver nada durante mis visitas, excepto tus emociones (las buenas). Como suponía, mis besos han perdido el control, a esta distancia no puedo hacer nada con ellos, pero estando más cerca podría devolverlos suavemente a la boca en la que nacieron, aunque será inevitable para ello tocarte con los labios.
La otra opción es recogerlos a mano, nunca me ha asustado trabajar con las manos, así que me aplicaría seriamente a ello, pasándolas sobre cada centímetro y pliegue de tu piel para asegurarme que no se queda ninguno escondido.
Por otra parte, si no puedo recuperarlos, y como el número de besos del mundo está contado y se mantiene un estricto equilibrio en esto, bien podrías prestarme los tuyos para sustituir a aquellos que no encuentre.
Estoy seguro de que tus besos son perfectos. Y siempre podemos ponerlos todos sobre el terreno de juego e ir atrapándolos y colocándolos según vayan las cosas. Soy Sagitario, además de toda la vida, lo que no sé es cuán típico soy como Sagitario.
Me gustas, me encantas, intentar seducirte es lo que más me apetece ahora mismo, porque me sonrías, tocarte.
Un abrazo cálido para sujetar los besos a tu cuerpo y que así te arropen cuando no tengamos tiempo de hablar o vernos.''
sábado, 4 de enero de 2014
Echar un polvo
En el mundo genial de las relaciones abiertas y sin mas compromiso que el de disfrutar, el echar un polvo esta incluido como elemento lúdico sine qua non.
Sexo sin sentimientos de por medio, donde la entrega es simplemente una necesidad fisica que necesita ser canalizada de alguna forma. Requisito fundamental para poder disfrutar de esto: cero complicación mental, libertad absoluta para las partes, coordinación de agendas, espacio físico disponible para poder ser llevado a cabo y muchas ganas de dar y de recibir placer. Un charla sencilla, poco profunda, mas bien de esas que dan risa, siempre ayudan a relajar el momento final de la imperiosa necesidad de despedida: hemos acabado a lo que hemos venido...'nos vemos una próxima vez'. Es importante dejar esa posibilidad abierta, siempre y cuando el polvo haya sido realmente bueno, porque la idea es disfrutar y continuar haciendolo mientras se pueda.
Solo hay un riesgo y es el de que te enamores de la persona que te follas, pensando que en el resto de sus facetas, te va a proporcionar el mismo placer. Error que sobre todo cometemos las mujeres, a quienes la oxitocina nos condena a sentir apego por ese ser que nos proporciona orgasmos sublimes. Es por ello que para evitar ese apego, hay que tener un amplio abanico de posibilidades para obtener sexo, quizas lo ideal sean tres posibilidades, para evitar la dualidad de tener que escoger entre dos personas, los terceros siempre equilibran.
En el mundo del sexo sin sentimientos, donde obtener placer físico es lo único que importa, la atracción permanece quizás por mas tiempo que cuando amas a alguien, quizas por que te dejas de tantos rollos de si te amo, si me amas, si realmente te gusto, si no, etc etc etc. Así de cruel es la realidad: La entrega entre dos amantes infieles siempre va a ser un polvo para recordar el resto de sus vidas, que la misma entrega entre esposos que comparten el día a día.
Mas de uno estará poniendo las manos en el cielo al leer esto. Pero chicas, la revolución sexual es lo que tiene. Si encontrais uno que os de buen sexo y se enamoren de ustedes, no lo suelten, cultiven esa oportunidad como una relación, porque la verdad que pocas veces buen sexo y amor van unidos de la manos. Además siempre es mejor mantener la ilusión de que esa posibilidad existe. Si no fuera por ello la gente no se casara y si no existiera la realidad de lo que cuento, no existirian divorcios.
Solo un consejo, que leí en estos días en el Facebook:
Si usted no quiere nada serio con una mujer entonces no se la meta mas de tres veces.
Hola mamá
Querida Mamá, Hace 10 meses y 2 semanas que nació Laia. Quiero que sepas que tienes una nieta preciosa, tiene unos ojos grandotes de un col...
-
Querida Mamá, Hace 10 meses y 2 semanas que nació Laia. Quiero que sepas que tienes una nieta preciosa, tiene unos ojos grandotes de un col...
-
Hoy cumplo 16 semanas y cuatro días de embarazo. Es mi primera experiencia llevando un ser dentro de mi. Tantos años tratando de quedar emba...
-
Para poder transformar el dolor de la pérdida y darle un sentido transcendental a todo lo que he vivido, me he visto en la necesidad de desh...