Ir al contenido principal

Echar un polvo

En el mundo genial de las relaciones abiertas y sin mas compromiso que el de disfrutar,  el echar un polvo esta incluido como elemento lúdico sine qua non.

Sexo sin sentimientos de por medio, donde la entrega es simplemente una necesidad fisica que necesita ser canalizada de alguna forma. Requisito fundamental para poder disfrutar de esto: cero complicación mental, libertad absoluta para las partes, coordinación de agendas, espacio físico disponible para poder ser llevado a cabo y muchas ganas de dar y de recibir placer. Un charla sencilla, poco profunda,  mas bien de esas que dan risa, siempre ayudan a relajar el momento final de la imperiosa necesidad de despedida: hemos acabado a lo que hemos venido...'nos vemos una próxima vez'. Es importante dejar esa posibilidad abierta, siempre y cuando el polvo haya sido realmente bueno, porque la idea es disfrutar y continuar haciendolo mientras se pueda.

Solo hay un riesgo y es el de que te enamores de la persona que te follas, pensando que en el resto de sus facetas, te va a proporcionar el mismo placer. Error que sobre todo cometemos las mujeres, a quienes la oxitocina nos condena a sentir apego por ese ser que nos proporciona orgasmos sublimes. Es por ello que para evitar ese apego, hay que tener un amplio abanico de posibilidades para obtener sexo, quizas lo ideal sean tres posibilidades, para evitar la dualidad de tener que escoger entre dos personas, los terceros siempre equilibran.

En el mundo del sexo sin sentimientos, donde obtener placer físico es lo único que importa, la atracción permanece quizás por mas tiempo que cuando amas a alguien, quizas por que te dejas de tantos rollos de si te amo, si me amas, si realmente te gusto, si no, etc etc etc. Así de cruel es la realidad: La entrega entre dos amantes infieles siempre va a ser un polvo para recordar el resto de sus vidas, que la misma entrega entre esposos que comparten el día a día.

Mas de uno estará poniendo las manos en el cielo al leer esto. Pero chicas, la revolución sexual es lo que tiene. Si encontrais uno que os de buen sexo y se enamoren de ustedes,  no lo suelten, cultiven esa oportunidad como una relación, porque la verdad que pocas veces buen sexo y amor van unidos de la manos. Además siempre es mejor mantener la ilusión de que esa posibilidad existe. Si no fuera por ello la gente no se casara y si no existiera la realidad de lo que cuento, no existirian divorcios.

Solo un consejo, que leí en estos días en el Facebook:

Si usted no quiere nada serio con una mujer entonces no se la meta mas de tres veces.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Agradecida

Hacer el amor con él me calienta el alma. Mirarle clavando sus ojos en mi, con ganas de devorarme entera, me eleva al éxtasis infinito. Sí, alcanzo el Nirvana de su mano, cuando vuelca su placer en mi y me empuja hacia el. Sube junto a mi y me deja libre para me sienta yo misma: mi placer exaltado, multiplicado por el ritmo de sus jadeos llenándome de su sexo y yo empapándole del mío. El sexo con él tiene otra dimensión, se hace completo. Recoloca todas mis piezas encajándolas con naturalidad, dándole sentido a un todo desperdigado que era yo.Me siento agradecida por su vida, por su existencia. Porque pudiendo caminar entre otros o solos, escogemos transitar un camino desde nuestra libertad.

Sentimientos enconados

Elsa Punset dice que si escribes durante cuatro dias seguidos lo que sientes, plasmándolo en un papel, puedes reprogramar tu cerebro, ya que la mano va mas lenta que el pensamiento y le permite al cerebro durante unos segundos, digerir las emociones que se transmiten mediante el acto de escribir, a esto lo llama escritura creativa. Creo que paso la mayor parte de mi vida, viviendo cosas y transformándolas en mi cabeza, en frases para ser escritas. Luego no lo hago, ya sea porque no tengo tiempo, o una herramienta de escritura que realmente me transmita placer al escribir. También el estrés me roba creatividad, no deja que mis ideas fluyan desde el fondo de mi misma. Todo esto me hace sentir que si no escribo, se me atragantan  las emociones el pecho. Siempre pensé que era una persona que no se llevaba bien con sus emociones, pero lo que nunca me imaginé era el alcance de ese enunciado. Hubo un momento en mi vida en el cual decidí que la razón debía primar sobre los dictados de mi cora…

¿La vida es sencilla?

La vida es mas sencilla de lo que a veces se piensa, solo que hay que estar preparado para tomarla tal como se presenta.  Agobiada por mis sentimientos y mis pensamientos, busco distraerme para tomar contacto con el mundo exterior: visito un centro comercial y me meto en una tienda para ver ropa, me compro algo y sigo mi camino. Me detengo en una plaza abarrotada de turistas, me siento en un banco al lado de un chico italiano cuya pareja es una mujer que está sentada en una silla de ruedas y ahí me quedo, contemplando la "Sagrada Familia", mientras me como un brownie, que saco del fondo de mi mochila. Vuelvo a meterme dentro de mi. Caigo nuevamente en una especie de ensimismamiento, que busca escarbar el porque siento lo que siento. Que complicada soy a veces, tengo que salir de dentro de mi y olvidarme un poco de todo este torbellino de sentimientos que estoy experimentando. La vida no es tan complicada mujer!, me repito esa frase mientras pedaleo fuertemente como queriendo…