Toparse con un hombre que escriba con tal grado de inteligencia sensual es simplemente exquisito. Comenzar seduciendo con la palabra escrita siempre es algo que estimula los sentidos, sobre todo por el tiempo que se ha tomado inspirandose en ti para escribirlo. Os dejo con esta carta que he recibido y que ha estimulado mis sentidos:
''Empezando por el final: Encantado de ser recibido oficialmente en tu mundo, actuaré con toda la delicadeza posible para no revolver nada durante mis visitas, excepto tus emociones (las buenas). Como suponía, mis besos han perdido el control, a esta distancia no puedo hacer nada con ellos, pero estando más cerca podría devolverlos suavemente a la boca en la que nacieron, aunque será inevitable para ello tocarte con los labios.
La otra opción es recogerlos a mano, nunca me ha asustado trabajar con las manos, así que me aplicaría seriamente a ello, pasándolas sobre cada centímetro y pliegue de tu piel para asegurarme que no se queda ninguno escondido.
Por otra parte, si no puedo recuperarlos, y como el número de besos del mundo está contado y se mantiene un estricto equilibrio en esto, bien podrías prestarme los tuyos para sustituir a aquellos que no encuentre.
Estoy seguro de que tus besos son perfectos. Y siempre podemos ponerlos todos sobre el terreno de juego e ir atrapándolos y colocándolos según vayan las cosas. Soy Sagitario, además de toda la vida, lo que no sé es cuán típico soy como Sagitario.
Me gustas, me encantas, intentar seducirte es lo que más me apetece ahora mismo, porque me sonrías, tocarte.
Un abrazo cálido para sujetar los besos a tu cuerpo y que así te arropen cuando no tengamos tiempo de hablar o vernos.''
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