De vuelta a Madrid. ¿Qué hago aquí?, pues la verdad no lo sé. Creo que debería buscarme un ancla, algo que me haga sentir la necesidad de estar en un lugar.
Las personas a mi edad, tienen sus hogares formados, sus hijos, su familia, su trabajo, sus amigos de toda la vida y permanecen en un solo sitio durante casi toda su vida. Yo tomé la decisión hace unos años de renunciar a todo eso porque no me hacía feliz: no era feliz viviendo en mi país y me marché. No era feliz en mi matrimonio y lo dejé. No tuve hijos, porque la infelicidad de mi vida sexual me hizo enfermar. ¿Será que soy una inconforme por naturaleza? a veces lo creo.
En estos días me sucedió algo que hizo saltar nuevamente mis alarmas: desde hace tiempo quedo con Paco, comparto momentos muy bonitos con él, es una amistad incipiente con visos sexuales (muy pocos o casi exiguos). El sexo no es lo importante entre nosotros (una lástima la verdad, porque soy una persona muy sexual), pero me gusta estar con él. Además que se esfuerza muchísimo en que cada vez que quedamos sea en un lugar diferente, haciendo siempre cosas variadas. Tampoco es que nos veamos mucho, quizas cada 20 días. Pero para mi es suficiente.
La última vez, decidí llevarlo a Platea, un lugar muy de moda en Madrid. Me imagine que le gustaría el lugar y así fue.
Normalmente suelo ser siempre muy fría. No beso en los labios si no me besa. No soy cariñosa si no lo es conmigo. Y no es que no quiera, si no que como no sé en que andamos, pues le trato como una amiga más. Pero esa noche me ocurrió, que casi al final del tapeo, se puso muy cariñoso y yo me deje llevar (nada de besos, solo gestos de cariño). Me gustan los cariños ¿a quien no, verdad?. Y me pidio hacernos fotos juntos. Hago un parentesis especial aquí, porque me encantan las fotos y para mi fotografiar momentos es muy importante, no os imagináis cuanto. Así que esto me hizo emocionarme y a la vez no saber mucho como reaccionar. Sin embargo le pedí a una mujer que nos fotografiara juntos y luego nos pusimos a hacernos selfies graciosos. Nos reiamos y eso me hizo sentir extremadamente cómoda. Pero luego me ocurrió algo, caminando le tomé de la mano sin pensarlo, fue un acto natural. Y en segundos, me vi caminado agarrada de la mano con él delante de tanta gente y me corté toda. Le solté la mano, le tome del brazo y ya me hice un lío. Mi cerebro hizo cortocircuito. Sentí miedo, no quería que se pensara algo equivocado.
Al día siguiente me marche a Barcelona y durante 4 días me escribió todos los días. Algo raro pasa pensé. Nunca me escribe tanto. En una de las conversaciones me dijo que si decidia quedarme en Barna, le daría pena, porque se sentía comodo conmigo. ¿Y sabes qué? me gustó que me lo dijera, pero me asusté y me asusté mucho. Así que puse mi cerebro en modo selfcontrol, saqué mi escudo protector y me metí detrás de él.
Creo que a él le pasó lo mismo. Por que dejo de escribir, cada día. Estoy segura que también sintió miedo. Porque se estaba acercando mucho a mi. Sin embargo, se que de cierta forma esta muy pendiente, es el único chico que me he follado y que está en mi Facebook. Pero esto se debe a que con él no siento curiosidad de saber si está con otras personas. Y si lo está, bien por él, es una persona hermosa que se merece una buena mujer.
Quizás algún día esta sensación de querer ser libre se me pase y sienta la necesidad de juntar mi vida a otra persona. Un poco raro todo esto la verdad.
4 comentarios:
Hehe...a vida e feita de opções e escolhas,
E de medo também .
Sí Rommel lo hermoso de la vida es que siempre se nos muestra de la manera en la que mas deseamos verla :)
Moldar a realidade é uma experiência incrível.
Imagina se fossemos todos boas pessoas...
Sería mas increíble aun
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