Ir al contenido principal

Sin protección

Será diferente, esta vez sé que lo será. Ya me he preparado para que sea así. Antes tuve miedo, lo cual no me permitió disfrutar del ''dejarse llevar'', mantener pisado el freno en todo momento, para no sentir más de la cuenta. Tampoco existía la persona adecuada que me transmitiera la confianza suficiente para poder dar rienda suelta a los sentimientos que podían ir surgiendo del roce.

Mis amigas me repetían: ''disfruta esa etapa, luego va a cambiar todo y no la tendrás'' y yo con un escudo protector les decía: No, prefiero que no se acerque mucho!. Y cuando vivía un acercamiento muy próximo, me agobiaba, entraba en una especie de pánico a sentir. Un estado de alerta permanente que todo lo cuestionaba.

Ya ese tiempo pasó, me siento más tranquila y estoy dispuesta a disfrutar de la apertura de mi corazón. Quiero vivir con alegría y no con preocupación, la suavidad elegante de su aproximación. Sentir las ganas de querer saber de él. Disfrutar la emoción de que me escriba o me llame, sin miedo alguno. Escucharle emocionada y vivir esa sensación.

Da igual que a la vuelta de unos días todo se tuerza y esto quede en el camino como una de mis historias. El sentido de esto está en que Me estoy permitiendo sentir con el corazón libre de protección y solo por eso ha valido la pena.

Ahora sí me apetece vivir esto.


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Buenas tardes, mujer desprotegida.
Tu enunciado metafórico de hoy es plausible y revelador de tu momento. Tu proceso de desnudez trascendental me conmueve y me motiva para dedicarte una escritura delicada. Podría decirte que te ofrezco mi escritura femenina. La intimidad sin envolturas ni encubrimientos, sin caparazones ni cortezas... El sentimiento puro e inerme, libre de la ficticia piel que se adultera con la cosmética confusa que los súbitos deseos imponen.
Necesito de mi mayor mesura para escribirte hoy. Vacilo en escoger sustantivos que no lleguen a quebrantar tu anunciada renuncia a la protección de tu corazón. Indago en las resonancias anímicas que nos vinculan para no errar en introducirme inapropiadamente en tu emergente espacio de vulnerabilidad. Vislumbro, entre la densidad emocional de tus palabras, la delicada piel intangible de tu fragilidad y tu esperanza.
Quiero que te sientas acariciada en tu entendimiento. Quiero expresarme para ti como una brisa de templanza que alivia y acompaña. Quiero apartar de mí toda estridencia y rudeza. Quiero relegar la osadía y la perspicacia. Lo que te digo aquí, nadie más me lo ha inspirado.
Y, sobre todo, no tengo miedo alguno de hablarte así. La liberación es, en mi conciencia, sinónimo perfecto de la desnudez en la palabra. A través de las rutas digitales que nos enlazan, escribo mi brevedad presente para desvelarte mi corazón masculino. Es el único modo en el que me satisface comunicarme contigo.
Tu estimado boddhisattva.
. ha dicho que…
joder, y yo pensaba que podía llegar a ser plasta y redicho pero este... me gana por goleada, ¿será pariente de Sanchez Drago?

Entradas populares de este blog

Agradecida

Hacer el amor con él me calienta el alma. Mirarle clavando sus ojos en mi, con ganas de devorarme entera, me eleva al éxtasis infinito. Sí, alcanzo el Nirvana de su mano, cuando vuelca su placer en mi y me empuja hacia el. Sube junto a mi y me deja libre para me sienta yo misma: mi placer exaltado, multiplicado por el ritmo de sus jadeos llenándome de su sexo y yo empapándole del mío. El sexo con él tiene otra dimensión, se hace completo. Recoloca todas mis piezas encajándolas con naturalidad, dándole sentido a un todo desperdigado que era yo.Me siento agradecida por su vida, por su existencia. Porque pudiendo caminar entre otros o solos, escogemos transitar un camino desde nuestra libertad.

Sentimientos enconados

Elsa Punset dice que si escribes durante cuatro dias seguidos lo que sientes, plasmándolo en un papel, puedes reprogramar tu cerebro, ya que la mano va mas lenta que el pensamiento y le permite al cerebro durante unos segundos, digerir las emociones que se transmiten mediante el acto de escribir, a esto lo llama escritura creativa. Creo que paso la mayor parte de mi vida, viviendo cosas y transformándolas en mi cabeza, en frases para ser escritas. Luego no lo hago, ya sea porque no tengo tiempo, o una herramienta de escritura que realmente me transmita placer al escribir. También el estrés me roba creatividad, no deja que mis ideas fluyan desde el fondo de mi misma. Todo esto me hace sentir que si no escribo, se me atragantan  las emociones el pecho. Siempre pensé que era una persona que no se llevaba bien con sus emociones, pero lo que nunca me imaginé era el alcance de ese enunciado. Hubo un momento en mi vida en el cual decidí que la razón debía primar sobre los dictados de mi cora…

¿La vida es sencilla?

La vida es mas sencilla de lo que a veces se piensa, solo que hay que estar preparado para tomarla tal como se presenta.  Agobiada por mis sentimientos y mis pensamientos, busco distraerme para tomar contacto con el mundo exterior: visito un centro comercial y me meto en una tienda para ver ropa, me compro algo y sigo mi camino. Me detengo en una plaza abarrotada de turistas, me siento en un banco al lado de un chico italiano cuya pareja es una mujer que está sentada en una silla de ruedas y ahí me quedo, contemplando la "Sagrada Familia", mientras me como un brownie, que saco del fondo de mi mochila. Vuelvo a meterme dentro de mi. Caigo nuevamente en una especie de ensimismamiento, que busca escarbar el porque siento lo que siento. Que complicada soy a veces, tengo que salir de dentro de mi y olvidarme un poco de todo este torbellino de sentimientos que estoy experimentando. La vida no es tan complicada mujer!, me repito esa frase mientras pedaleo fuertemente como queriendo…