Lo positivo del "amor" que tiene fecha de caducidad, es que una vez que sabes que es así y teniendo la suficiente madurez para afrontarlo, se puede disfrutar con total plenitud, si decides vivirlo tal como se presenta: sin promesas, sin pedir nada a cambio, sin malos momentos que lo enturbien, sin apegos dañinos que te hacen querer poseer al otro como pertenencia unica y exclusiva.
Nadie pertenece a nadie, solo le pertenecemos a la vida. ¿Es realmente esta conclusión producto de la madurez de lo vivido o mas bien de un corazón inutilizado por el dolor que le produjo no tener a quien deseó alguna vez pertenecer?.
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