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No puedo quedarme quieta

No puedo quedarme quieta. Creo que he sustituido el sexo por los viajes y es que viajar me produce la misma sensación de excitacion (cierto, ya lo he escrito antes). Sin embargo, es hasta incluso mejor que el sexo, por que no tengo que depender de nadie para darme esa satisfacción, decido a donde voy, lo que quiero obtener del camino elegido y las personas con quienes voy a compartir esos momentos que van a ser realmente inolvidables para ambos.

A veces me pregunto si realmente tengo 40 años, porque en ocasiones creo que cuando tenía 16 era más madura. ¿Pero sabes lo que ocurre? Que yo no quiero perder mis ganas de soñar, no quiero renunciar a ver el mundo con ojos curiosos. No quiero convertirme en una de esas personas que se quejan de todo todo el tiempo y no mueven ni un dedo para adaptar su mente a los cambios que necesitan para lograr sus objetivos.

El domingo hice las pases con una persona que en su momento fue muy especial para mi, porque dio todo lo mejor de él para sacar lo mejor de mí, en una época en la que se me había olvidado lo que valía. Tuve que apartarlo de mi, porque yo habia elegido un camino que él no entendía, pero que para mi era realmente importante recorrerlo. Ese camino era parte de mi crecimiento personal. A él le dolió que lo apartara, me pidió que no lo hiciera, pero cuando tomo una decisión no permito que nadie se interponga.

Tiene 33 años pero tiene la sabiduría de un viejo. El empuje de un quinceañero y la pasión de su tierra: Colombia. Le quiero mucho, aunque solo se lo llegué a decir en algunas ocasiones: cuando las copas me deshinibian y los orgasmos que me producía me acercaban a mi corazón. Siempre quería estar junto a mi para cuidarme y yo lo que quería era caminar sola. Una vez me dijo: ''yo voy a ser el de la transición y en el camino no solo a mi te vas a llevar por el medio, a muchos más te vas a cargar.'' Buena advertencia la que me hizo, porque en mi camino solo elegí personas que al igual que yo, no buscaban nada. Con lo cual nadie resulto dañado...(eso creo).

Le echaba de menos en mi vida. Y lo mejor de todo fue, la respuesta que me dió después de que le pedí perdón: ¿Y por donde comenzamos para arreglar esto?. A la hora estabamos charlando sin parar, tomandonos unas cervezas como si el tiempo no hubiera pasado entre nosotros. Esto es lo maravilloso de compartir con una persona mas que sexo porque el sexo pasa, se acaba pero todo lo demás si se quiere, permanece. Así terminamos dandonos un homenaje por los viejos tiempos, bailando salsa hasta las 4 am. Vernos bailar salsa es todo un espectáculo, porque nos intuimos cuando bailamos.

No volvió a haber sexo, no quise. El no lo entendió, pero lo respetó. Para mí, él tiene un significado mayor que un desahogo sexual.

Gracias vida, eres maravillosa cuando te muestras.

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