Busco un amante con contenido. Sí, que no solo sea un continente que recorrer si no que tenga un contenido que pueda disfrutar.
Los hombres hermosos me gustan, pero de nada me valen unas carnes firmes sin el disfrute real de su personalidad. Así mismo, los hombres inteligentes me encantan, pero sin la expresión emocional de lo que sienten, me aburren.
Un buen amante que no tiene miedo de sumergirse con sigilo en su amada, puede obtener el Nirvana a través su cuerpo y de su alma. A él lo busco.
En alguna ocasión me he arrepentido en entregar primero el cuerpo, que el alma a personas a las que me hubiese apetecido conocerlas en un sentido más profundo.
El sexo en lugar de abrirnos más al otro, se encarga de darnos portazos en la cara: comparto tus orgasmos, pero no comparto un día de excursiones y de risas contigo. El sexo por el sexo disecciona. El sexo por el sexo nos hace cobardes. Es un desahogo egoísta a una necesidad meramente física.
En cambio, el morbo compartido con un amante con el que sientes complicidad es excitante. Ese amante sensible y dulce, que aunque no permanezca siempre contigo, sabe en una mirada o en un cruce de palabras cual es tu estado de ánimo. Qué no te exige nada a cambio y que tu no le exiges nada porque la madurez ya sabe guiarte por caminos que te llevarán a entender que solo esa persona despierta tu deseo de esa manera.
Busco un amante, sí un amante, no un novio, ni un esposo, ni un lío, rollo o un "no sé como llamarle". Un amante que sea amigo. Sin celos, sin ataduras, sin rutinas que agoten el deseo, sin expectativas que lleven a marcar un comienzo que puedan llevar un final. Un Carpe diem en toda regla.
Busco un amante anarquico que tenga la fuerza de sus convicciones y que desee inhundarme de ellas. Que debata su contenido y que busque mi opinión. Qué me haga suya de pura admiración.
Busco un amante....Sí, un amante!
2 comentarios:
Buenas tardes, mujer buscadora.
A pesar de que últimamente no respondes a mis palabras, persevero en mi fidelidad escrita. Tu existencia sí me responde.
Entiende como un regalo esto que a continuación voy a enviarte. Lo escribí hace varias semanas, inundado por un pálpito incontenible y lúcido. Sólo después de sumergirme en el femenino sigilo de tu letra fértil y apasionada:
"Ella está dispuesta a deshilvanar la fibra de su deseo confuso, a destejer su historia de placeres infecundos, a desvelar su itinerario erótico como una sucesión de encuentros en el puro egoísmo orgásmico. A desentrañar su dificultad con el amor, su dolor por el desencuentro cuando el placer se extingue...
Algún día todo ello será declarado. En medio del vociferio del mundo, seré yo quien la entienda, y permanezca fiel a su silencio."
Tus palabras de hoy merecen mi admiración. Anuncias la transfiguración de una mujer en un alma femenina. Me hace feliz haberte acompañado en ello.
Gassho
Gracias por el regalo, tus palabras siempre lo son.
En ocasiones no respondo, porque considero que el silencio en si mismo a veces es una respuesta, tan útil como las mismas palabras. Sabes que te leo siempre.
Gassho, gracias!
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