Ir al contenido principal

¿Celosa yo?

Nunca he sido una persona celosa. He tenido algunos arrebatos de celos puntuales, que recuerdo perfectamente, e incluso puedo llegar a contarlos con los dedos de una mano, pero eran situaciones en las que mi pareja me colocó en estados insanos de inseguridad, por lo que me sentí vulnerable.

Dentro de una relación sana donde la comunicación fluye, ya que para mi la comunicación es superimportante, nunca  he sentido ningún tipo de celos. Mas bien soy muy abierta, lo que no implica que mi pareja no me importe, pero entiendo la necesidad de libertad, sin embargo me encanta enrollarme con mi chico y hacer cosas juntos...muchas! Eso de quedarme viendo televisión no va commigo, soy como una niña a la que le encanta jugar. Y hay algo que me encanta: improvisar planes! lo necesito como respirar, improvisar cualquier cosa, odio el tedio que produce la rutina. A veces pienso que no soy el perfil para hombres rutinarios, que siempre hacen lo mismo, pase lo que pase. Soy demasiado inquieta. Aunque también tengo periodos de quietud. Creo que soy como el mar, en todas sus facetas o como el aire. Son elementos con los que me identifico plenamente. En ocasiones soy como ambos juntos!. Además necesito socializar, conocer gente y me gusta que la persona con la que estoy tambien sea sociable, no puedo estar con un hombre tímido, que no haga el minimo esfuerzo por relacionarse. A mi me gusta tener mi casa llena de gente y disfrutar de eso.

Ves? por eso sé que permanecere sola el resto de mi vida, bueno sola no, sin pareja. La verdad no es que me preocupe gran cosa, porque prefiero estar así que amargada o amargandole la vida a alguien. Tratando de explicar como soy, para que la otra persona no se sienta mal si en algun momento cambio de parecer o de rumbo.

En fin, que celosa en circunstancias normales nunca lo he sido y no lo seré. Es muy raro esto en una mujer latina, muy raro la verdad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Agradecida

Hacer el amor con él me calienta el alma. Mirarle clavando sus ojos en mi, con ganas de devorarme entera, me eleva al éxtasis infinito. Sí, alcanzo el Nirvana de su mano, cuando vuelca su placer en mi y me empuja hacia el. Sube junto a mi y me deja libre para me sienta yo misma: mi placer exaltado, multiplicado por el ritmo de sus jadeos llenándome de su sexo y yo empapándole del mío. El sexo con él tiene otra dimensión, se hace completo. Recoloca todas mis piezas encajándolas con naturalidad, dándole sentido a un todo desperdigado que era yo.Me siento agradecida por su vida, por su existencia. Porque pudiendo caminar entre otros o solos, escogemos transitar un camino desde nuestra libertad.

Sentimientos enconados

Elsa Punset dice que si escribes durante cuatro dias seguidos lo que sientes, plasmándolo en un papel, puedes reprogramar tu cerebro, ya que la mano va mas lenta que el pensamiento y le permite al cerebro durante unos segundos, digerir las emociones que se transmiten mediante el acto de escribir, a esto lo llama escritura creativa. Creo que paso la mayor parte de mi vida, viviendo cosas y transformándolas en mi cabeza, en frases para ser escritas. Luego no lo hago, ya sea porque no tengo tiempo, o una herramienta de escritura que realmente me transmita placer al escribir. También el estrés me roba creatividad, no deja que mis ideas fluyan desde el fondo de mi misma. Todo esto me hace sentir que si no escribo, se me atragantan  las emociones el pecho. Siempre pensé que era una persona que no se llevaba bien con sus emociones, pero lo que nunca me imaginé era el alcance de ese enunciado. Hubo un momento en mi vida en el cual decidí que la razón debía primar sobre los dictados de mi cora…

¿La vida es sencilla?

La vida es mas sencilla de lo que a veces se piensa, solo que hay que estar preparado para tomarla tal como se presenta.  Agobiada por mis sentimientos y mis pensamientos, busco distraerme para tomar contacto con el mundo exterior: visito un centro comercial y me meto en una tienda para ver ropa, me compro algo y sigo mi camino. Me detengo en una plaza abarrotada de turistas, me siento en un banco al lado de un chico italiano cuya pareja es una mujer que está sentada en una silla de ruedas y ahí me quedo, contemplando la "Sagrada Familia", mientras me como un brownie, que saco del fondo de mi mochila. Vuelvo a meterme dentro de mi. Caigo nuevamente en una especie de ensimismamiento, que busca escarbar el porque siento lo que siento. Que complicada soy a veces, tengo que salir de dentro de mi y olvidarme un poco de todo este torbellino de sentimientos que estoy experimentando. La vida no es tan complicada mujer!, me repito esa frase mientras pedaleo fuertemente como queriendo…