domingo, 10 de diciembre de 2017
domingo, 26 de noviembre de 2017
Tregua
Pido una tregua para mi corazón. Una madrugada decidió asomarse para ver como le iba al mundo y dió un paseo, pensando que a la noche le gustaría tenerlo suelto latiendo, probando ser feliz. Cabizbajo regresó a mi, pidiendo refugio, después de haber sentido en su carne el dolor de la vida. Me ha dicho que es mejor que le ceda el testigo a mi alma, porque tal vez ella se entienda mejor con las noches oscuras, sin luna.
lunes, 6 de noviembre de 2017
Lo erótico y lo femenino en mi lucha feminista.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
"Las ruinas son el camino hacia la transformación"
Empecé a buscar información y me topé con el significado del estres postraumatico, seguidamente busqué una terapia específica que me sacara del shock. Pensé que no estaba preparada aun para exponer todos mis sentimientos en una terapia normal, no quería tener que revolver mis recuerdos recientes una y otra vez, pero si necesitaba que alguien "reprogramara mi cerebro" mediante una técnica menos invasiva en lo emocional. Fue así como llegue al EMDR, con una terapeuta que había trabajado en los sucesos del 11 de septiembre en Nueva York.
sábado, 28 de octubre de 2017
Sentimientos enconados
Elsa Punset dice que si escribes durante cuatro dias seguidos lo que sientes, plasmándolo en un papel, puedes reprogramar tu cerebro, ya que la mano va mas lenta que el pensamiento y le permite al cerebro durante unos segundos, digerir las emociones que se transmiten mediante el acto de escribir, a esto lo llama escritura creativa. Creo que paso la mayor parte de mi vida, viviendo cosas y transformándolas en mi cabeza, en frases para ser escritas. Luego no lo hago, ya sea porque no tengo tiempo, o una herramienta de escritura que realmente me transmita placer al escribir. También el estrés me roba creatividad, no deja que mis ideas fluyan desde el fondo de mi misma. Todo esto me hace sentir que si no escribo, se me atragantan las emociones el pecho.
Siempre pensé que era una persona que no se llevaba bien con sus emociones, pero lo que nunca me imaginé era el alcance de ese enunciado. Hubo un momento en mi vida en el cual decidí que la razón debía primar sobre los dictados de mi corazón. Empecé a ver mal el hecho de verme como una mujer sensible, tal vez porque pensé que siendo una mujer sensible podía ser débil y yo no me quería sentir débil ante nadie. Siempre prime el valor de ser fuerte y tener templanza por encima de cualquier emoción que sintiera mi corazón.
Así han transcurrido los años, quizás desde los 13 actúo de esta manera. Ahora, ya con 43 años veo que ser mujer y ser sensible no tiene nada de malo, es parte de mi naturaleza. Tal vez he reprimido durante 30 años el ser emocional que soy.
Mi madre era todo emoción, su corazón mandaba en ella siempre, a mi me costaba entender sus sentimientos, porque para mí, sentía en exceso. Yo no quería verme reflejada en ella, viviendo emociones que me llevaran a tomar decisiones equivocadas, por primar el corazón sobre la razón. Mi padre es un desastre emocional, nunca le he visto llorar. Durante mi adolescencia siempre se enfadaba conmigo y dejaba de hablarme durante meses enteros, si hacia algo que le hería. Sembraba distancia entre los dos, como si ignorándome pudiera negar mi existencia. Eso me dolía, así han pasado 30 años, entre acercamientos y distancias silenciosas.
Creo que he creado un mundo interior protegiéndome del exceso de sentir y la amenaza de abrirle mi corazón a alguien que a sabiendas de que me ama, es capaz de poner distancia e ignorarme a su antojo. En noviembre del 2012, durante una de mis noches mas tristes, pude abrirme y llorar desconsoladamente en brazos del narcisista. Creo que llore con el alma desnuda, rota de dolor, sumida en la sensación de fracaso, sentimiento de perdida y poca valía. El me dijo que confiara en él, que me protegía, que estaba ahí para sostenerme. Confíe en él, pero a los pocos días su careta cayó y me mostró su cara más hostil, empezó a jugar un juego maquiavélico donde un día estaba en casa y otro día desaparecía, iba y venía sembrando desestabilidad.
Creo que gracias a él, soy una persona fuerte, aprendí mucho de esa relación, aunque me haya dolido como ninguna. Sin embargo he pasado años, recomponiendo y sanando todos los pedacitos rotos de mi corazón. Cuanto sexo he tenido y cuan distante emocionalmente he estado de los hombres. Durante mi proceso, consumí hombres a mi antojo y ellos me consumieron a mi. Me involucre solo con aquellos que buscaban lo mismo que yo, porque no quería ni sentir, ni hacer daño a nadie creando falsas esperanzas. Pero todo eso me llevo a que mis emociones se desentrenaran, si antes se me hacían difíciles de reconocer, durante ese tiempo las tuve adormecidas.
El duelo, ha jugado un papel decisivo en la confrontación con mi yo interno. Me ha abierto en canal literalmente, me ha desbordado, me ha hecho sentir a raudales, todo ha salido a flote. Y aquí estoy sin saber que hacer con tanto sentimiento suelto, que brota de mi sin poder hacer nada para contenerlo.
domingo, 15 de octubre de 2017
Agradecida
Hacer el amor con él me calienta el alma. Mirarle clavando sus ojos en mi, con ganas de devorarme entera, me eleva al éxtasis infinito. Sí, alcanzo el Nirvana de su mano, cuando vuelca su placer en mi y me empuja hacia el. Sube junto a mi y me deja libre para me sienta yo misma: mi placer exaltado, multiplicado por el ritmo de sus jadeos llenándome de su sexo y yo empapándole del mío. El sexo con él tiene otra dimensión, se hace completo. Recoloca todas mis piezas encajándolas con naturalidad, dándole sentido a un todo desperdigado que era yo.
Me siento agradecida por su vida, por su existencia. Porque pudiendo caminar entre otros o solos, escogemos transitar un camino desde nuestra libertad.
martes, 3 de octubre de 2017
Frágil
Me siento frágil, de echo no se si me apetece hacerme la fuerte en estos momentos. No creo que tenga ningún sentido forzarme a sentirme de otra manera, todo me afecta a nivel emocional: los acontecimientos políticos sucedidos en Cataluña, el tener que tomar la decisión de echar a una trabajadora, que mi amiga Luiza este cumpliendo años hoy y no me apetezca hacer el esfuerzo por felicitarla, aún me duele su falta de apoyo emocional cuando viví el acontecimiento mas doloroso de mi vida. Tener que lidiar con que en 14 días cumplo años y al día siguiente es el aniversario de muerte de mi madre.
A veces creo que me voy a derrumbar por completo, pero aparece la paciencia y me dice que me deje sentir como me apetezca. Anoche lloré durante un buen rato mientras miraba por la ventana de mi casa los fuegos artificiales que lanzaban desde el estadium Santiago Bernabeu.
Había ido a cenar con un amigo, quien me recordó lo de mi cumpleaños y en pleno restaurante, me derrubé emocionalmente. No pude contener el llanto y éste salió a cántaros desde el fondo de mi pecho. Pedimos la cuenta, porque ya no me apetecía seguir allí y me vine sola a mi casa. Mientras veía los fuegos artificiales, pensaba en toda la gente que tenia un motivo para celebrar, yo no tenia ninguno. Fue una sensación rara, ver casualmente, un espectáculo tan bonito y sentir una tristeza profunda.
También pensé que era positivo mirar algo que me distrajera de aquella emoción que comenzaba a desbordarse. Terminaron los fuegos y me vine a la cama buscando quedarme dormida. Lo conseguí al rato, menos mal!.
sábado, 30 de septiembre de 2017
Bienvenidos al ciclo de la vida
Entrar en este otoño de 2017, es como empezar atravesar el tunel del tiempo. Cada día que se sucede, van trayendo a mi memoria, sin ni siquiera quererlo, recuerdos de cada cosa que ocurrió el año pasado a partir del 2 de septiembre.
Cada acontecimiento vivido se manifiesta en mi mente de forma espontánea: cuando voy en bici hacia el trabajo, o cuando subo las escaleras del portal, cuando llego a casa, da igual donde esté o que haga, Ella aparece en mi mente y mi corazón la siente.
Hoy para distraerme del sentimiento de tristeza, tomé el autobús 27 que atraviesa Paseo La Castellana, con intención de bajarme en Cibeles. Iba distraída pensando y me pase de parada, así que me baje en Neptuno. Había una manifestación en la calle, lo que me obligó a meterme en un mercadillo que se estaba celebrando dentro de uno de los edificios que bordean la plaza y de repente cuando entré casi me vengo abajo. Contuve con todas mis fuerzas las ganas de llorar que me invadieron, mi corazón dió un vuelco cuando recordé que estuve en ese mercadillo el año pasado junto a mi madre y mi abuelo. Dando un paseo nos metimos allí y ellos se hicieron una foto supergraciosa, con unos sombreros vintage. Por hacerse la foto y subirla a instagram, les obsequiaron dos billetes para pasear en el bus turístico de Madrid.
Mi mamá ese día estaba contenta, se rió mucho haciéndose la foto. Yo me sentí feliz por ellos, de regreso mi abuelo me contaba historias de su vida, me encantaba escucharle. Fue una tarde preciosa, a veces siento que no aproveche todo lo que pude, aun estaba dentro de mi fase egoísta y añoraba vivir sola, sin tantas responsabilidades.
La enfermedad de mi madre fue difícil para mi, porque nunca supe a que me estaba enfrentando, todos decían que era depresión, mientras yo luchaba por entender que era mas grave que eso, que era una enfermedad mental degenerativa.
El final de la historia es el final mas triste que cualquier historia puede tener, pero es el que me ha tocado vivir y ya nada puedo hacer para cambiarlo.
El otoño volverá a hacer caer mis hojas entumecidas de dolor y dejará desnuda mi alma. Para que el invierno la cubra de frío, preparándola para su renacer en primavera. Bienvenidos al ciclo de la vida.
La foto de abajo es una muy especial para mi. Cuando tenia 5 años, mi hermana tenía pocos meses, mi madre nos llevó a un fotógrafo para que nos hiciera una sesión de fotos. Ella nos vistió y nos peinó, yo me sentí tan bonita y amada, que me hizo sentir especial. Siempre fui muy especial para ella, lo sé. Esta foto estuvo colgada en el salón de su casa siempre.
Te amo mamá.
jueves, 28 de septiembre de 2017
Me desarmo
Su profundidad me conmueve hasta los huesos, su idealismo me desarma. Su capacidad de analizar los hechos, desde un punto de vista tan diferente al mío, me hace sentir respeto hacia su vida. Su humanidad desnuda ante mi, simplemente me enamora. Todo en él, me enamora.
Es mirarle a los ojos y sentir que la ternura invade mi alma. Es observar la sencillez de su vida y querer aprender a replantearme la mía.
Todo lo que soy siente respeto hacia lo que él es. Todo en mi, en este momento es un sentir, un latir, un "todo" que voy descubriendo con hermosa sorpresa.
Respiro profundo porque él me inquieta, me sorprende esto que siento, le deseo con desespero. Me asusta este sentir, aunque me dejo llevar por el sentimiento. El me gusta, incluso es más que eso. Experimento sentimientos a otro nivel diferente a lo que he sentido hasta hoy.
lunes, 18 de septiembre de 2017
Ansiedades y miedos
Dos noches y dos días, sintiendo ansiedad ante tanto sentimiento encontrado. ¿Qué es la ansiedad sino la parálisis que nos produce el miedo ante lo desconocido?, no soy yo la autora de esa frase, me tropecé con ella en la web mientras buscaba entender por que sentir amor por una persona me hace sentir ansiedad.
Leí que todo lo que produce miedo no es amor, pienso que como hipótesis filosófica vale, pero para poder abrirme nuevamente al amor no queda mas remedio que despojarme de los miedos pasados, esos que se convirtieron en verdugos, enjuiciando lo que no quería sentir durante estos últimos cuatro años.
Fantasmas me han rondado, recordándome las heridas que me hice al sentir amor hacia las parejas que tuve. Entiendo que es parte de la vida todo eso que viví junto a ellos. Ahora tengo miedo de volver a verme metida en una relación, ya que al principio todo pinta bien, pero luego con el paso del tiempo la relación va cambiando, se acomoda y se transforma en un estado de rutina y conformismo.
Creo que la culpa la tienen las mariposas en estomago, el complejo de Peterpan y la inmadurez de mis emociones. También leí sobre la adicción al amor. Sí! esa adicción nos invita a sentirnos todo el tiempo en la cresta de la ola, buscando personas distintas que nos permitan renovar constantemente ese aleteo incesante.
Que absurda soy como ser humano!. No hay sentimiento más poderoso en el mundo que amar a alguien, verle crecer y desarrollarse como persona. Vivir etapas juntos e ir aprendiendo en cada una de ellas, el descubrimiento del otro que se planta frente a ti con sus miedos, sueños y dudas. Ser dos individuos plenos, que a la vez conforman un tercero donde se perfilan todas las potencialidades de ambos. Desarrollar un proyecto común llamado el camino de la vida. Conjugar sentimientos y sexualidad, creo que nunca he vivido esto tal como lo deseo, de la forma que realmente soy. Tantas capas de miedos buscando eludir el deseo de sentir amor, ¿Qué absurdo no?.
Esta es mi lista de ansiedades y miedos:
1.-He sentido mucha ansiedad desde que le conozco, pero esa ansiedad sé que se debe a que iba sintiendo amor y no solo un simple: "me gusta".
2.-Tambien he sentido mucha ansiedad por no saber que terreno estoy pisando. Incluso a pesar de ser abierta para que mantuviera sexo con otras personas, aun estando conmigo. Esto me generaba inseguridad a pesar de haber dicho que su sexualidad era suya.
3.- He sentido ansiedad por no saber si sus sentimientos se parecían a los mios, poniéndome en situación de vulnerabilidad con respecto a él.
4.- He sentido ansiedad ante su personalidad profunda, porque he pensado que no soy capaz de abarcarla completa y de la manera que lo necesita.
5.- He sentido ansiedad por que tenia un estilo de vida, donde solo estaba yo conmigo misma y de repente me topo con una persona que me mueve totalmente.
6.-He sentido ansiedad ante la distancia de no tenerlo cerca.
7.-He sentido ansiedad por que no se que quiero con él.
8.-He sentido ansiedad por no saber como plantearme una relación que no nos asfixie a ambos.
9.-He sentido ansiedad por que yo no sé si quiero una pareja o no. Tampoco sé en caso de quererla que tipo de relacion quiero.
Solo sé que no quiero tener nada de lo que ya viví y que no me sirvió para nada.
He sentido tantas ansiedades no te lo imaginas, pero a pesar de eso entiendo que el miedo esta detrás de todo.
Aprendiendo a fluir
En ocasiones, cuando creo que ha llegado el momento de tomar decisiones importantes para mi vida, el miedo me paraliza. Creo que se debe a que coloco sobre mis hombros altas expectativas, que generan sentimientos a los que no estoy acostumbrada, trayendo como consecuencia que se me atragantan en el medio del pecho y no puedo gestionarlos.
Los sentimientos, benditas emociones que nos permiten sentir que estamos vivos. Cuantas veces me he saboteado a mi misma para evitar sentir mas de lo debido, sintiendo que iba en contra de mi naturaleza, pero que haciéndolo podía controlar el sentirme vulnerable.
Aun tengo miedo de sentir, aun me autosaboteo, sin embargo soy consciente que ya lo peor que me podía pasar en la vida ya me pasó, ¿Entonces por que sigo aferrándome a querer controlar mis emociones y no fluir al compás de mi corazón?. Quizás al igual que se hacen ejercicios para tener un cuerpo espectacular, también hay que hacer ejercicios para que nuestro corazón lata generando emociones positivas aun en situaciones difíciles.
Bueno, no seré tan exigente conmigo misma porque a raíz del suicidio de mi madre y el duelo posterior en el que estoy sumergida, mis emociones han salido a raudales, buenas y malas, todas ellas estaban contenidas detrás de un dique que construí para que nada me hiciera daño. Ahora siento más, fluyo más, trato de entender más a las personas.
Trato de no aferrarme a nada y a la vez agradecer los espacios compartidos y las vivencias obtenidas. Pero aun aprendo, no todo está dentro de mi como me gustaría que estuviese. No se, tengo tanto para gestionar que me cuesta saber por donde empezar.
lunes, 11 de septiembre de 2017
No puedo con este dolor
Nunca habia escrito en plena crisis de tristeza por el duelo, la fecha de aniversario del suicidio de mi madre se acerca, justo un día después de mi cumpleaños, esto me tiene desbalanceada, triste, pidiendo perdón por no haber estado a la altura de las circunstancias, por no haber tenido la sabiduría para saber que hacer.
Es insoportable, es tan profundo y tan hondo que no me deja ni respirar, solo jadeo pidiendo perdón. Hago un acto de distracción escribiendo este post. Busco desesperadamente algo que me saque de este bucle, sentirme asi me sumerje en un abismo oscuro.
Es tanta la tristeza, que una parte de mi muere. Me duele tanto todo que no puedo ponerme en pie, solo suplicar perdón por no haber estado en el momento previo, por no poder aminorar su carga mientras estuvo a mi lado, por no saber entender cuanto sufría, por perder la paciencia tantas veces. Siento que no puedo, que me duele tanto que me duele la vida misma, es demasiado, es insoportable!.
Sin embargo, hay que seguir, no se cómo, pero hay que hacerlo. Siento que muero, pero hay que seguir, aunque no pueda, ni sepa como hay que seguir!
Esto es demasiado dolor para soportarlo una persona, nadie debería suicidarse. Nadie debería causar tanto dolor a las personas que ama. No pude salvarla de su sufrimiento, no pude sostenerla, no pude nada. No puedo con este dolor.
viernes, 8 de septiembre de 2017
Su voz
Escuchar su voz, al otro lado del teléfono, justo antes de irme a dormir, calma mi ansiedad y mis ganas de estar unida a su piel.
Su risa me ilumina la vida.
sábado, 2 de septiembre de 2017
Vivir lo sencillo enamora
Un plan sencillo, lleno de ilusiones: dormir en una tienda de campaña dentro de un camping, desnudarme completamente para tomar el sol, comer sin horarios cuando llegaba el hambre, dormir cuando se acercaba el sueño y despertar cuando el calor apretaba las mañanas dentro de la tienda. Sin secador de pelo, sin maquillaje, sin tacones, sin batería en el móvil, sin ropa interior que me incomodaba, sin excesos, sin postureos,en paz, tranquila y libre de todo lo que sobra en la vida pero llena de besos, de cuidados, de mimos, de cariño, de ánimos, de sexo trascendental: ese que te da orgasmos en el cuerpo y en el corazón y te despeja las dudas existenciales.
Ha sido el verano mas bonito y mas emotivo que he vivido en los últimos 17 años.
sábado, 29 de julio de 2017
Ausencias de despedidas
El duelo afianzó aún más la necesidad de desvestirme de todos mis amantes, aunque es cierto que sí hubo una persona por la que sentí algo mas, por quien llegué a sentir ilusión. Sin embargo, siempre tuve los pies en la tierra, porque sabía muy bien que entre nosotros no iba a ocurrir nada mas allá de los tres meses que él dijo que quería compartir conmigo, aunque en total fueron casi siete meses. Él también se fue, por propio pie. Incongruente el destino porque era la única persona que me hubiese gustado mantener, ya que lo nuestro no era solo sexo, por lo menos no para mi, él me importaba como persona. No hubo despedidas, solo dejamos de estar "en linea", de saber el uno del otro.
Mi madre también se marchó sin avisar, de golpe, de repente, sin ni siquiera una carta de despedida, ni un adiós. Nunca mas volveré a verla, nunca tendré la oportunidad de despedirme, nunca habrá un recuerdo de la última vez que nos abrazamos para decirnos adiós. Nunca abra la posibilidad de cerrar un ciclo de forma natural, solo lo puedo cerrar trabajándolo desde mi misma.
Cuando mis amantes insistieron durante todos los meses anteriores, les explique que ya no deseaba verles, que no me sentía de quedar, que ya no quería nada mas. Muchos insistieron, incrédulos ante mi resistencia y mis negativas, se lo tomaron mal...algunos me dejaban unas semanas tranquila, pero luego volvían a la carga. Por lo menos, hice el esfuerzo por despedirme de ellos. No desaparecí, así como así, les expliqué mis motivos para que entendieran el por que no quería seguir quedando con ellos. Ya no escriben y eso me hace sentirme en paz.
Las despedidas son necesarias, aunque duelan, es mejor pasar por ellas.
Verano 2017: Se inicia la recuperación.
Sé que van a ser días bonitos, días inolvidables, pero siento que en lugar de llevar mi maleta llena de ropa, me voy con todas mis tristezas juntas a un viaje que me ayudará a integrarlas transformándolas en parte de mi. No se como explicarlo, me duele el corazón literalmente, siento una punzada en el medio del pecho, como si no pudiera respirar con toda la profundidad que necesito.
Sé que todo va a estar bien, a pesar de todo confío en la vida. Mis ángeles me acompañan.
jueves, 27 de julio de 2017
Mi año negro: Aprendiendo a ser fuerte
Ya se que todas estas situaciones de sufrimiento es el precio que he de pagar por amar a estas tres personas, que han sido todo para mi, también sé que la enfermedad y la muerte forman parte de la vida misma, pero todo junto y casi a la vez, se hace difícil de digerir. Así mismo no quiero verme como la victima a la que le suceden todas las cosas malas, me niego absolutamente a verme como tal, sé que en el mundo hay personas que la están pasando peor que yo, aunque lo mio ya tiene lo suyo y no es que eso me consuele, sino que me obliga a no mirarme como si fuera el ombligo del mundo. Todos hemos sufrido una perdida importante o una enfermedad de un ser querido y si alguien no lo ha pasado, en algún momento pasara por ello, pero a pesar de todo, aquí estoy yo y mi dolor, ante la vida y sus circunstancias.
Hay una cosa muy importante que me mantiene en pie: mi trabajo. Adoro trabajar en el restaurante donde actualmente estoy, no tanto por la clientela que lo frecuenta, que sinceramente, da para escribir un post entero, sino por la calidad humana de mis compañeros de trabajo. Estar rodeada de ellos y mantenerme ocupada la mayor parte de mis días, me han salvado literalmente de no perder la cabeza. Ha mantenido el foco de mi atención fuera del dolor, aunque cuando llego a casa, automáticamente mi mirada se dirige hacia dentro y el dolor sale.
Me he vuelto bastante asocial, no me apetece salir de mi casa, aunque perfectamente puedo hacerlo, pero prefiero quedarme cultivando mis plantas, leyendo o simplemente haciendo nada, en lugar de estar por ahí llenando mis vacíos con personas o lugares que no son capaces de mitigar o distraer la tristeza que siento. Solo quiero estar rodeada de gente que verdaderamente me quiere y vivir situaciones de significado especial y profundo, acorde con mis sentimientos en este momento. Vivir el duelo ha hecho un barrido de personas y de vivencias que ya no deseo que formen parte de mi vida. Todo lo anterior a esto, fue una etapa necesaria, pero el curso de la vida continua y es necesario que me acomode emocional y vivencialmente a mi nueva situación personal.
Muchos cambios, mucha vida por delante queda aun.
miércoles, 26 de julio de 2017
Adios mi querido Papi
viernes, 23 de junio de 2017
Mi duelo
Llegué al centro de duelo Alaia, en Madrid, buscando que alguien externo a mi, me explicara que todos estos sentimientos experimentados durante estos meses, no son tan diferentes de los de aquellos que han pasado por una situación similar a la mía.
Desde hace meses el sentimiento que ha permanecido en mi es el de la Soledad: "estoy Yo con mi dolor y mi experiencia de vida ante el". No me considero fuerte, soy frágil y trato de ser honesta conmigo misma en ese sentido. No pretendo ser una supermujer, experimentar el dolor producto de un suicidio me ha hecho sentir vulnerable ante la vida, ya que no hay respuestas a las preguntas, no hay posibilidad de entender los "¿por que?" que se agolpan en mi mente.
El duelo es un túnel que se atraviesa solo, nadie experimentará nunca lo que yo experimento y quienes quieren nuestro bien tratarán de entenderlo, pero el dolor es nuestro y solo nosotros podemos transformar ese sufrimiento, integrándolo en nuestras vidas para que cumpla su propósito.
He decidido estar tranquila, no presionarme, vivirlo como me siento cuando me despierto, justo en el instante en el que comienza el día, mientras abro los ojos ya se si va a ser un día tranquilo o mas bien difícil. Entonces no me fuerzo, me acepto, pero es cierto que en algunos momentos he necesitado que alguien externo a mi, me diga que todo esto que vivo es normal. No tengo prisa en sentirme mejor, si me siento mal lo vivo y si me siento bien aprovecho la racha de energía. Pero no siempre fue así, durante las semanas pasadas me presione para salir adelante, sin embargo actuando así conmigo misma me generaba estrés y me sentía frustrada. Ya no lo hago, me lo tomo como venga.
El duelo no tiene un ritmo lineal, sino que es como una montaña rusa donde los sentimientos van buscando recolocarse dentro de uno. Ya empiezo a querer salir, de vez en cuando, pero la mayoría de días al salir de trabajar, prefiero venir a casa y estar tranquila, sin el agobio de ruidos y de personas. Cuido de mis plantas, limpio mi casa y duermo.
Hoy entra oficialmente el verano, que de veranos felices he vivido!. Estoy agradecida a la vida por haberme permitido disfrutarlos a plenitud. El último, me permitió cerrar etapas, me curó el alma. Me ayudó de una manera sana a prepararme para lo que se me venía encima, dándome fuerza y entereza. Gracias a todas las personas que compartieron conmigo esos días de verano, aunque ya ninguno este, porque ni nos frecuentamos, ni mantenemos contacto.
viernes, 17 de febrero de 2017
Hiroshima
Aquí voy, caminando por la calle, pegada a la pantalla del móvil, con mis audífonos puestos escuchando a Izal y a Vetusta Morla, queriendo evadirme de este puto mundo.
Hoy es un día de esos en los que me apagaría, para poder encenderme dentro de un año mas o menos. Estoy enfadada, he ido al abogado para que me oriente sobre el atropello y me ha dicho que sale mas rentable que yo misma inicie la reclamación, por que con el cambio de ley sobre accidentes de trafico la reclamación mas bien es poca.
En fin, como todo en mi vida, siempre me tengo que hacer yo misma las cosas. Entonces reflexioné sobre mi necesidad de protección, mas bien sobre mi necesidad de sentirme protegida por alguien. Se que es una actitud infantil e inmadura, pero quisiera cerrar los ojos y que alguien me llevara de las manos en estos momentos, solo por un tiempo, hasta coger fuerzas y poder seguir yo sola.
En estos momentos me siento realmente sola, creo que desde los últimos tres años, no había sentido esta sensación de soledad absoluta. Estoy yo con mi vida y mis circunstancias. Definitivamente, una cosa es estar sola y otra "sentirse" sola.
La Marea de Vetusta Morla y Los días raros, me acompañan, me gusta la frase que dice: "Mi colección de medallas y de arañazos"..."Quedan vicios por perfeccionar en los días raros". Sí, estos son días raros, de remover toda la mierda que hay por dentro, aunque estoy en una época en que se mueve todo solo y yo únicamente trato de poner control a todo esto que siento.
Hiroshima se llama esta época, menos mal que Nagasaki en 1999 me proporciono recursos para sobrevivir.
lunes, 13 de febrero de 2017
Construir todo otra vez
Definitivamente el tiempo ayuda a darle perspectiva a los acontecimientos de la vida. Los días pasan y me siento mas fuerte, en este momento estoy en la fase en la que siento que la muerte de mi madre se integra en mi. Es difícil de explicar, pero en estos días siento que ella pertenece a mi, independientemente de donde esté.
He escogido la estatua del ángel caído en El Retiro para escribir esto, sobre todo por que al final, todos somos ángeles que caemos en momentos determinados de nuestras vidas. El sol se pone por la carretera que está justo frente a mi y las vistas son hermosas, me llenan de fuerza entre tanto frío invernal.
Creo que al principio para poder salir de la tristeza y del trauma, me di permiso de sentirme mal, pero había un instinto en mi que me ha ayudado a seguir, a recomponer los pedacitos rotos de mi alma. Es cierto que hay que poner fuerza de voluntad para salir adelante, sin la voluntad de querer estar bien, estaría perdida.
Mantener mis rutinas inamovibles, dormir bien, trabajar, llorar cuando me apetecía y donde me pillara el dolor. Enfrentarme a la ventana y hablarle, sentir lo que ella hubiese podido sentir ese día, llorarlo, perdonarla, perdonarme, quererla como si no se hubiese ido, respetar su enfermedad y el proceso. Dejar ir y sentir que la vida solo es un lugar donde venimos a aprender. A mi me ha tocado vivir esto, entonces es mi deber de vida aprender de ello.
En esta etapa estoy, poco a poco. Ahora toca construir todo otra vez.
domingo, 12 de febrero de 2017
Invictus
Sí, mamá, definitivamente así definiría tu vida, como este maravilloso poema.
"Mas allá de la noche que me cubre,
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que puedan existir
por mi alma inconquistable.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca he llorado ni pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza ensangrentada sigue erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yacen los horrores de la sombra,
sin embargo, la amenaza de los años
encuentra, y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigos la sentencia,
yo soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma."
miércoles, 8 de febrero de 2017
¿Cual es el sentido de tu vida?
Bien, es mejor que escriba y suelte todo lo que siento.
¿Cúal es el sentido de tu vida?, en este momento me doy permiso de tener una vida sin sentido, como mi habitación en este momento, mi vida está desordenada y sin poder decidir si llevo una maleta o una mochila en este viaje.
Me doy permiso de vivir un sin sentido, me doy la libertad de no saber a donde voy, ni que camino seguir. Me permito sentirme perdida y sin saber como afrontar mi destino, el cual desconozco y a quien miro de reojo, como quien ve a alguien que le cae mal. Si, me caes mal destino, por pillarme desprevenida!.
Pero solo será por un tiempo, cuando lo decida pondré fecha a todo esto y volveré a organizarlo todo. Ahora estoy cansada y creo que hasta enfadada.
Gracias destino por enseñarme a no creer en la planificación del tiempo. Gracias a la nada, por encargarse de abarcarlo todo sin preguntarle al destino si debia hacerlo y sin contar conmigo siquiera.
lunes, 6 de febrero de 2017
Yo, Princesa
Y entonces me atropellan.
Si creía que todo lo malo que me tenia que pasar me había ocurrido ya, estaba equivocada.
El 9 de enero, saliendo de mi trabajo y llegando a mi casa, justo cuando terminaba de cruzar un paso de peatones, un coche me atropelló, dándome tal porrazo en las rodillas, que al caer casi termino bajo las ruedas del coche. El ordenador que llevaba en las manos, me lo clavé en el mentón, produciéndome una herida que sangraba sin parar.
La mujer que conducía el coche, al bajar y mirarme golpeada y con la cara ensangrentada, entró en pánico y empezó a decir cosas propias de la gente que no sabe controlar sus nervios: "en 30 años conduciendo, nunca me había pasado esto, y eso que mi móvil sonaba y yo no lo atendí. Mi padre también murió atropellado en un paso de peatones!". Las personas que estaban socorriendome, la apartaron de mi y trataron de calmarla.
Sentada en la acera no podía parar de llorar, me sentía muy asustada, pero sobre todo me preocupaba decírselo a mi hermana. Una noticia así, en este momento delicado por el que ambas estamos pasando, le causaría un impacto doloroso. Así que no sabía muy bien si irme al hospital sola y no avisar a nadie. Luego pensé que era mejor avisarle por si acaso me pasaba algo peor. Una ambulancia me llevó al hospital, estuve una semana de baja y dos semanas de rehabilitación. Nada roto, pero muchos golpes y un dolor en todo el cuerpo que llegaba a ser insoportable.
Ese día en la mañana, les había enviado al grupo familiar del whatsapp, el teléfono de mi trabajo por si pasaba algo y necesitaban localizarme. ¿Coincidencia?.
El atropello me dejó realmente frágil. Ya tenia el alma suficientemente rota como para ahora tener el cuerpo adolorido, me sentí vulnerable, desprotegida ante la vida y sola. Ya no quería seguir dando malas noticias a mis amigos, así que sentía hasta vergüenza.
Que días tan confusos. No se con que fuerzas durante los dos días siguientes me fui al hospital, al médico de familia, a la policía a poner la denuncia y demás trámites.
Todos me veían tan fuerte, que les costaba entender lo mal que me sentía. La doctora ni siquiera quería darme la baja laboral. Fue muy duro!. Al final, pedí cambio de médico y me toco una doctora que entendió perfectamente la dimensión de mis heridas internas y externas. Durante dos semanas me hizo el seguimiento, me tocó todo el cuerpo, revisó cada una de mis lesiones, incluso las del alma. Ayudó a curarme, me siento profundamente agradecida por eso.
Ya estoy trabajando nuevamente y me siento feliz por eso. Sobre todo porque ahora comienza realmente el desplegar todas las fuerzas para la superación del dolor.
domingo, 5 de febrero de 2017
Continuar caminando
Debía de haber escrito todos los días por lo menos para desahogarme, pero hacerlo me parecía un esfuerzo que mi cerebro no podía soportar, por el trabajo de introspección al que me someto cuando escribo.
Mi ánimo va mejorando, poco a poco, mi alma sigue acuchillada, con una herida de muerte, pero intenta sobrevivir porque de eso trata la vida, de vivirla con todas sus facetas, aunque el suicidio nunca debería ser un episodio vivido por nadie. Sin embargo a algunos nos toca, en mi caso ya dos veces, podría ser demasiado, pero también es demasiado estar en una guerra, perder a toda la familia, incluso el hogar y el entorno y hay muchas personas en el mundo que actualmente pasan por esta situación. Pues así me siento, como si fuera superviviente de una guerra.
Tratar de procesar este episodio es complicado, le he dado tantas vueltas para intentar entenderlo pero es difícil. Creo que lo único que se puede hacer es trabajar la aceptación, respetar la decisión, incluso de honrarla:" Sí mamá! honro tu decisión y la respeto, siempre fuiste una mujer valiente y decidida, tu muerte no iba a ser diferente, la has decidido tú y has actuado en consecuencia. Te amo, por sobre todas las circunstancias, siempre serás mi mamá, la mujer de mi vida".
A veces despierto y deseo que esto no hubiera pasado, en ocasiones me culpo por no haberlo hecho mejor, siento que no debí exigirle tanto, debí tener más paciencia, no debí enfadarme nunca, debí llevarla al médico la semana previa cuando le vi la cara hinchada porque estaba reteniendo líquido, debí tener mas cuidado, debí decirle que siempre la echaba de menos, que la necesitaba, que la quería de vuelta como era ella antes de enfermarse.
Pero ya no hay vuelta atrás, solo queda seguir, buscar la manera de sentir paz dentro de tantas turbulencias.
Hola mamá
Querida Mamá, Hace 10 meses y 2 semanas que nació Laia. Quiero que sepas que tienes una nieta preciosa, tiene unos ojos grandotes de un col...
-
Querida Mamá, Hace 10 meses y 2 semanas que nació Laia. Quiero que sepas que tienes una nieta preciosa, tiene unos ojos grandotes de un col...
-
Hoy cumplo 16 semanas y cuatro días de embarazo. Es mi primera experiencia llevando un ser dentro de mi. Tantos años tratando de quedar emba...
-
Para poder transformar el dolor de la pérdida y darle un sentido transcendental a todo lo que he vivido, me he visto en la necesidad de desh...